Casada con un extraño

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Por fin

Me despierto como siempre temprano. Luego de una ducha y cepillar mis dientes me pongo una camisa un poco ancha de color verde oscuro, unos jeans y mis amados conversé. Ato mi cabello en una cola de caballo y listo.

 

Si se preguntan cómo soy pues, soy de estatura media ni muy alta, ni muy bajita tengo el pelo marrón claro y mis ojos marrones oscuros.

 

Cuándo terminó de arreglarme bajó a desayunar. Mis padres están en la mesa, pero como no quiero comer con ellos me voy a la cocina donde están Carmen y Ágata.

 

—Buenos días —digo.

 

—Buenos días mi niña como estas, ¿quieres que te llevemos el desayuno a la mesa con tus padres o comerás aquí? —pregunta Carmen.

 

—No gracias Carmen aquí está bien, asi puedo hablar con ustedes —digo sonriendo.

 

—Bien ¿que quieres para desayunar? —pregunta Ágata.

 

—Un tazón de cereal con leche estaría bien pero no te preocupes yo misma lo preparó —digo.

 

Me sirvo mi desayuno y  mientras lo hacía hablaba con ellas. 

 

Mi madre entró a la cocina y cuándo me vio sentada en la mesa de la cocina hablando con Ágata y Carmen soltó uno de sus comentarios.

 

—¿Que haces comiendo en la cocina y hablando con la servidumbre? —pregunta Mirían o mejor dicho mi madre.

 

—Desayunando madre que no ves —respondo.

 

—Para eso está la mesa, y tu padre y yo estamos ahí —dice.

 

—Desayunar con ustedes, ser ignorada, que critiques cada cinco minutos mi forma de vestir y comiencen a hablar de su trabajo, no gracias pasó.

 

—Como no criticar tu ropa si mira como vistes, una señorita no viste asi —dice señalando mi ropa y yo solo rodé los ojos mientras me paraba de la silla.

 

—Está es mi forma de vestir y si no te gusta pues te aguantas —dije saliendo de la cocina.

 

—¡¡Vuelve aquí Verónica!!—grita desde la cocina.

 

—¿Que le has hecho a tu madre ahora? —pregunta Artur mi padre.

 

—Yo nada —digo caminando hacia las escalera.

 

—Verónica estoy hablando contigo —dice.

 

—No le he dicho nada, ella es la que está molestándome por mi forma de vestir —digo volteándome.

 

—Le he dicho que una señorita de su edad no puede vestir como ella viste —dice Mirian saliendo de la cocina.

 

—Tengo 22 años y ya estoy bastante grandecita para que me digas que puedo ponerme y que no —digo enojada.

 

—No le hables en ese tono a tu madre Verónica —dice mi padre y yo ruedo los ojos.

 

—Como sea —digo y antes de que dijeran otra cosa subí las escaleras y fui directo a mi habitación. Cuando entre le puse el pestillo para que no me molestaran. 

 

Nunca me he llevado bien con mis padres siempre su trabajo es primero pero cuando hago cualquier cosa a ellos le molesta y la verdad es que me enoja que siempre traten de discutir o hacerme sentir menos.

 

Me tiro en mi cama y cojo un libro que está en mi mesa de noche mientras me ponía  mis lentes de leer. 

 

Me pasó la mañana encerrada en mi habitación leyendo. Ágata me trajo la comida y como eso de las 3:43pm mi celular sonó, sonreí al ver el nombre de mi mejor amiga en la pantalla.

 

llamada telefónica📞

 

Te esperó en la cafetería de siempre —dice una muy alegre Lucia tras la linea después de colgarme.

 

fin de la llamada.

 

Me quedo mirando el teléfono como estúpida. Niego mientras me paraba  de la cama para buscar una cartera de lado donde entre mi celular y dinero, luego baje las escalera y fui hasta la puerta.

 

—¿A donde vas? —pregunta Mirían.

 

—A salir —respondo abriendo la puerta.

 

—Con esa ropa.

 

—Si con esa ropa —digo.

 

—No has perdido permiso para salir —dice y yo frunzo el ceño.

 

—Tengo 22 años y no tengo por que pedir permiso —digo antes de salir y cerrar la puerta detrás de mí.

 

Conduje mi auto hasta la cafetería que Lucia y yo siempre vamos y cuando llego aparco el auto y luego entro al local.

 

—¡¡Aquí!! —grita Lucia desde una mesa haciendo que sonría mientras caminaba hasta ella.

 

—Hola —digo sentándome en la silla frente a ella.

 

—Adivina, adivina —dice muy alegre.

 

—¿Estoy bien y tú? —pregunto.

 

—Si, si, si se que estás bien ¿pero adivina? —pregunta con una sonrisa.



R.E.B.R.

#350 en Novela romántica

En el texto hay: casamiento, romance, compromiso

Editado: 02.11.2018

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