El Bosque

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LIV Y ARMIN

Armin y yo crecimos en un pequeño pueblo al Este de Noruega, donde los inviernos suelen ser muy duros, la nieve cubre de blanco el paisaje desolado y la oscuridad irrumpe durante esos largos y fríos meses.


Sin mucho por hacer en este pueblo por demás tranquilo; Armin y yo solíamos pasar el tiempo en un parque cercano al bosque, donde reíamos sin parar e inventábamos historias para divertirnos.

El solo hecho de estar juntas nos alegraba, más que amigas, eramos hermanas.


A las 16 hs de cada día nos encontrábamos allí, si bien el clima era muy frío no era ningún impedimento para nosotras.

—Liv, ¿que te parece si acampamos esta noche en el bosque?”
—¿estás loca?,  no conocemos el bosque, pues jamás hemos estado allí..con este clima y pasar la noche sería una locura.!!
 —Vamos , ¿tienes miedo?, salgamos de la rutina aburrida de este pueblo, será divertido!!, —insistió y me miró, esperando que acepte la propuesta.
 —bueno..está bien. —dije no tan convencida , pero debo reconocer que la idea me entusiasmaba.

Acordamos todo para acampar esa misma noche.


Llegada la hora y una vez allí, caminamos hasta adentrarnos un poco en el bosque para a la mañana siguiente poder encontrar el camino de regreso, sin problemas.


Nos apresuramos a armar la carpa y entramos, el frio era congelante.
Armin me ofreció una taza caliente de chocolate, y charlamos durante horas.

Ya era llegada la madrugada y algo nos dejó en profundo silencio. 


—¿Escuchaste eso?, —dije temerosa.
—Hay mucho viento afuera, Liv ,no te preocupes. —riendose de mí.


El sueño pesado, nos venció y nos dormimos profundamente.


Al cabo de un rato,  algo interrumpió abruptamente mi sueño, y desperté temblando. Un ruido como el que había sentido antes, resono en la profundidad del bosque. 


Arm...—busque a mi amiga y para mi sorpresa no estaba allí. 
Esperé por unos minutos pero ella no regresaba,—estaba realmente preocupada.


Al cabo de una hora y sin noticias de mi amiga, decidí salir en su busqueda. Mientras avanzaba tenía la sensación de que algo me observaba y no era Armin.


Podía sentirlo tras mis pasos, volteaba y nada había allí..estaba completamente asustada..
En un momento, la luz de mi linterna visualizó una figura,  , aterradora, de enorme contextura.


Quise gritar , pero el pánico ahogó mi voz. Supe que aquello no humano, se la había llevado. 


Aterrada, corrí sin mirar atrás, mis pasos trastabillaban hasta que tropecé con un bulto.
No quise creerlo, pero ahí estaba ella; Armin, mi amiga del alma, estaba muerta. La bestia había arrancado su corazón y comido parte de su cuerpo.


Lloré desconsoladamente, ella estaba muerta y sabia que era mi fin . 
Cuando mis esperanzas se habían desvanecido por completo, entonces, divisé una luz a lo lejos, y la seguí.  
Había encontrado la salida al bosque,  e invadida de dolor escapé.

Mucho tiempo ha pasado desde aquella noche ; y no he podido dormir bien desde entonces.
Por las noches me atormenta en sueños , aquella bestia asesina, que jura venir por mi.

 

 

 

 

 

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Flor Aquileia

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En el texto hay: amistad lealtad, bosque misterioso, terror supenso

Editado: 14.01.2019

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