El hilo en el cielo

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Capítulo 1

Avis levantó su rostro del pupitre con mucha pereza y pesadez en sus ojos, rodó la mirada a un grupo de estudiantes que estaban amontonados y soltaban gritos de emoción. 

— ¡No lo puedo creer, mira, mira! ¡Ahí está otra vez! —escuchó que dijo una joven. 

Avis se levantó de su puesto al notar que algo sucedía, rodó la mirada por todo el salón de clases y vio que había varios grupos de estudiantes amontonados emocionados viendo algo. Se acercó a un grupo para poder curiosear. 

— ¿Qué sucede? —preguntó. 

Un joven alto, de piel morena y ojos negros volteó a verla con una gran sonrisa desplegada. 

— ¡Hay otro video donde se ve una nave extraterrestre en el cielo! ¡Volvieron a ver el hilo! —soltó con los ojos rebosantes de emoción. 

— ¿Qué? —Avis frunció el ceño. 

— Aunque no lo creas, es cierto, se puede ver claramente. 

— Quiero ver. 

Avis buscó su celular en su bolso que reposaba en la mesa de su escritorio. 

— No querida, no está montado en las redes sociales, intentaron hacerlo, pero lo borraron en cuestión de minutos. El video solo es enviado en privado, por eso es difícil verlo —explicó el joven. 

Avis volteó a verlo con impresión, después se acercó al grupo para poder curiosear el video. Pudo divisar la imagen en movimiento de una especie de hilo en el cielo que se movía circularmente mientras al fondo se escuchaban gritos de personas, algunas emocionadas y otras asustadas.

— ¡Dios mío, está bajando, corran, corran! —gritó una joven y en ese momento finalizó el video. 

Avis se alejó un poco del grupo, limpió su nariz y dejó salir un bostezo. 

— Qué mierda —soltó mientras tomaba su bolso de la mesa. 

Ella quería hacer ver que no le impresionó el video, pero su corazón no dejaba de latir. Era la sexta vez que un video de extraterrestres se virilizaba y ponía en pánico a las personas. “El hilo en el cielo”, así apodaron a la nave extraterrestre que en varias partes del mundo estaban viendo y creaba oleadas de histeria colectiva. 

— Claro, claro, nada de eso es cierto —soltó el chico a su lado con tono aburrido mientras ponía los ojos en blanco. 

— Matías, eso no es importante ahora, prefiero preocuparme por lo que se vendrá para nosotros si los presidentes no resuelven sus disputas —dijo Avis mientras acomodaba su bolso en uno de sus hombros. 

— ¡Oye, dormilona! —escuchó Avis detrás de ella. 

Una joven de piel trigueña con cabello liso largo la abrazó por atrás mientras soltaba una carcajada. 

— Ay, Mary —soltó Avis entre risa. 

— Tengo pereza de estudiar ahora —dijo Mary e hizo un puchero. 

La joven se alejó de la espalda de Avis y puso rostro aburrido. 

— Solo será por una semana, después podremos deshacernos de todo cuando se termine la semana de parciales —explicó Avis intentando soltar una sonrisa. 

— Admiro tu optimismo —esbozó Mary—, yo no puedo más, esa profesora de biología parece odiarme, creo que reprobaré con ella.   

— Pero si vas con esa mentalidad —dijo Matías rodeando la cintura de la joven—. Tranquila, todo saldrá bien, cuando termine el semestre hacemos un paseo a la playa, ¿qué te parece?

— ¡¿En serio?! —Mary abrió los ojos de la emoción. 

— Sí, pero debes pasar biología. 

— Eres cruel… 

El grupo de chicos salieron del salón de clases mientras conversaban. El día era gris y mientras caminaban a las afueras de la universidad encontraban mensajes escritos en las paredes que decían “los extraterrestres invadirán nuestro planeta”, “el fin del mundo está cerca”, “los gobernantes nos matarán como lo hicieron con el planeta”. 

— ¿Creen que sea cierto eso de que la disputa entre los presidentes es porque hicieron algo muy malo al planeta? —preguntó Avis mientras caminaban. 

— No hablemos de eso ahora, me da escalofríos de solo pensarlo —dijo Matías. 



IsavelaRobles

Editado: 24.08.2019

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