El mejor de sus besos

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Capitulo 1: Mi inesperada ruina

 

Relata Rhiannon

 

     Es lunes, despierto gracias al molesto ruido de mi despertador, no quiero habrir los ojos por ninguna razon, sé que si lo hago tendré que lebantarme para ir a la escuela, y anque sea el primer dia de clases del año no tengo ningún ánimo de asistir. Siento el calor que emana mi cuerpo, mi respiracion, siento el latido de mi corazón, pero mas que nada siento los pasos de mi madre caminando por el pasillo, se escuchan cada vez mas cerca, Habre la puerta de un golpe, y entra con un café en su mano, veo que se acerca a la ventana y rápidamaente cubro mis ojos con las sábanas, habre la cortina y luego la ventana, no puedo evitar arrugar la cara debajo de las sabanas, la luz era tan fuerte que las llegaba a atravezar.

     - Es un heroso dia- Dice con una sonrisa radiante en el rostro y dandole un sorvo a su café-  Lebántate, no quiero que lleges tarde a clases y menos el primer dia de clases.

     - No te preocupes, no lo haré- Digo sin dejar de cubrir mi rostro.

     - Si me preocupo- Dice dandoce media buelta para quedar frente a mi- Siempre me decias lo mismo, y siempre te atrasabas, asique ¡arriba ahora!- Dice quitandome las sabanas de encima.

     - Sabes que eso no es cierto, casi nunca me atrasaba- Digo llebando mis manos a mi rostro para proteger mis ojos de la fuerte luz del sol que entraba por mi ventana.

     - Seguro que no- Dice zarcásticamente- Te eapero abajo en veinte minutos- Dice saliendo de la habitación y cerrando la puerta a sus espaldas.

     Me levanto de mi cama y me pongo frente al espejo, llevo puesto un camisón color turquesa, que llega a unos centimetros sobre mi rodilla, unos calcetines grises con corazones dorados, y el cabello tomado en una coleta alta y unos mechones rebeldes se ven callendo por encima de mi frente. Salgo de mi habitacion caminando hacia el cuarto de baño, una vez dentro doy la llave de la bañera y la dejo llenandose, me pongo en frente del lavamanos y me miro detalladamente en el espejo.

     - Dios... soy un asco- Digo casi en un suspiro.

     Me meto en la bañera, refriego mi cuerpo, lavo mi cabello y me relajo.

     Habro mis ojos de golpe, me doy cuenta de que me dormí, me levanto rapidamente y me dirijo a mi habitación, miro el reloj de pulsera que se encontraba sobre mi mueble, lo habia dejado ahí la noche anterior.

     - ¡carajo! ¡carajo! ¡no puede ser!- me doy cuenta de que en dos minutos tenia que estar abajo con mamá para desayunar.

     Me visto casi sin darme cuenta de lo que me pongo, peino mi cabello, y bajo las escaleras corriendo, me encuentro con mamá hablando por teléfono, luego cuelga, y sigue bebiendo su zumo de naranja.

     -cariño, lo siento no podré llebarte a la escuela hoy, se me prescento una emergencia en la oficina y de bo irme ahora mismo- dice dejando la taza suci en el fregadero.

     - no te preocupes, estare bien- digo revolviendo mi café.

     -

    

      



Lidia González R

Editado: 10.01.2019

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