El Universo En Tus Ojos

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PRÓLOGO

¿Alguna vez en su vida se han sentido undidos en la profundidad del dolor? 

 

Antony: 16 años, alto y de contextura delgada, moreno claro, su cabello rojizo de nacimiento y unos ojos color miel que frente al sol podrían verse rayos verdes y azules en su iris. Un hombre apuesto al que cualquier mujer podría querer en sus vidas.

*****

Su madre recién había llegado del hospital luego del nacimiento del pequeño Andrey, los recostaron en el sofá que se encontraba en el salón mientras su padre iba a preparar la ducha tibia para el bebé. 

"Hijo, hay algo que debes saber" mi madre habló muy bajo procurando que mi padre no escuchara "tu padre no es el mismo que está arriba en el baño" ¿luego de 16 años había decidido contarme eso?.

"Creo que mientras mi papá esté en casa es mejor no hablar del tema" solté un gruñido en sinónimo de enojo, no podía ser cierto. Mi padre siempre había sido un maltratador, había golpeado a mi madre al punto de dejarla sangrando ahí junto a mi cama, y después de eso juró que cambiaría y mi madre quedó en embarazo.

Mi mamá solamente asintió justo cuando mi padre bajaba por Andrey.

****

En la noche mientras estábamos cenando el ambiente en casa estaba tenso, no sabia que estaba ocurriendo y la confesión de mi mamá daba vueltas en mi cabeza. 

"Antony" mi padre dijo de golpe, sus ojos verde oscuro tenían un semblante de furia "¿puedes dejar de darle vueltas a esa cuchara y terminar de comer?" No se cuanto tiempo habíamos estado ahí sentados y yo aún no había comido ni la mitad de mi plato, supongo que me delataba el hecho de que me la pasaba viendo a mi padre. 

"He perdido el apetito, lo siento" alejé el plato mientras él luchaba por controlarse, lo veía respirar con dificultad. Mi madre empezaba a sudar y a tener un temblor inusual en sus manos "madre ¿Qué sucede? Pregunté asustado, jamás la había visto en ese estado y mi papá se levantó corriendo a la habitación para traer unas pastillas.

"El parto se complicó y empezó a tener un ataque de ansiedad" dijo mi papá con voz temblorosa "el médico dice que debe tomar éstas pastillas con frecuencia cuando sienta algún síntoma" lo veía asustado también, ¿qué pudo haber ocurrido en el hospital?

Mi madre se levantó y puso sus manos abiertas sobre la mesa "estoy bien" dijo con voz entre cortada "los ataques de ansiedad serán otra compañera en ésta casa" la vi dar media vuelta y decir "debo ir a ver a mi hijo, ustedes pueden ir a descansar" y luego salió casi corriendo hacia la habitación. 

Guardé mi plato en el horno y subí a mi cuarto. Y luego de unos minutos tocaron la puerta. "Sigue" fue lo único que dije, no tenía nada que ocultar en mi habitación, mis padres siempre podían entrar incluso sin golpear la puerta antes pero no lo hacían,  respeto a la privacidad es lo que dicen. Mi padre entró en el cuarto y se sentó en el borde de la cama.

"Antony, hay algo importante que debes saber" luego de que yo cumpliera los 10 años mi padre jamás había hablado conmigo de esa manera, me había golpeado un par de veces cuando defendí a mamá y me veía como su enemigo "no vengo a golpearte, no soy tu enemigo" dijo con lágrimas en sus ojos. Me acerqué a él muy despacio

"¿Qué ocurre? He visto como asistes a las terapias, he visto el cambio, no llores" aunque en una ocasión dije que quería odiarlo, no había podido y simplemente había aprendido a vivir con el maltrato, poco después había entrado al cuarto llorando y pidiendo perdón, ahí fue cuando empezó el tratamiento "ven aquí" abrí mis brazos para acunarlo en ellos, aún con miedo por lo sucedido en la cena 

"No, no quiero tocarte" ¿Qué? Pude ver como luchaba con sus demonios "temo perder Lo poco que he logrado y arruinarlo" aún no entendía a que se refería 

"Entonces ¿Qué ocurre?" Volví a preguntarle "no tengas miedo y dímelo, no puedes venir aquí tan alterado y pretender que no me asuste" le dije sentandome a su lado sin importar que pudiera ocurrir

"Fue mi culpa, ella no podía pujar, le dolía demasiado y tu hermanito no quería salir, yo le grité le dije que tenia que pujar más fuerte..." se hizo un ovillo en la cama "le dije que ella terminaría matando al bebé si no pujaba lo suficiente, por eso la ansiedad, lo arruiné todo Antony, lo arruiné" lloraba como si fuera un niño pequeño, me arrodillé al pie de la cama e intenté que me mirara a los ojos 

"Papá, mi hermanito está bien, no te preocupes ¿si?, te asustaste y eso no es malo, eres humano y es normal que sientas miedo" él abrió más sus ojos que estaban enrojecidos por el llanto y su profundo color verde se había aclarado un poco, se sentó y me abrazó "jamás pude odiarte ni aunque te lo repitiera todo el tiempo, ya he perdonado al monstruo que te tenía en sus garras Hasta hace unos meses, voy a ayudarte, aquí me tienes papá" lo abracé muy fuerte, sé que lo necesitaba 

"No me sueltes, no dejes que caiga, por favor" él estaba tan vulnerable que pude sentir su miedo en mi propia piel "tu madre dijo que me dejaría solo si volvía a cometer una locura así.." agachó el rostro "cuando Andrey nació dijo que ella podría irse lejos con ustedes dos para que no volviera a verlos" 

Ahí entendí que mi madre no lo había perdonado, y tampoco confiaba que estuviera cambiando, por eso me dijo lo que me dijo, y yo no estaba dispuesto a dejarlo solo, se que había sido un hombre demasiado violento, pero debía darle una oportunidad. 



Dulce Poeta

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En el texto hay: peleas, celos, amor

Editado: 17.05.2019

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