Guardianes de Akasha

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Prólogo: Leyenda de la gran madre

Hace muchos años, en los tiempos de la existencia absoluta, una mujer llamada La gran madre reinó en Denyos. 

Conocida hasta en el lugar más remoto de su nación, por su carácter imparcial y su buen juicio, fue la más grande esperanza para aquel país que se estaba desmoronando; y gracias a todo su esfuerzo, por primera vez en milenios, los tres feudos se unieron y firmaron un contrato sagrado, en el cual testificaban que darían un alto al fuego, por lo menos hasta que le reinado de la gran madre finalizara.

Fue tan amada y venerada, que cada uno de sus súbditos, con el sólo pensar que un hombre algún día tendría que desposarla para procrear a un heredero, les comenzaba a hervir la sangre de indignación, puesto que para ninguno existía alguien digno de su emperatriz. Sin embargo, aquella mujer libre de malicia y de sentimientos impuros de corazón, soñaba con encontrarse con un apuesto caballero que pudiera ayudarla a transportar con la excesiva carga que llevaba en sus hombros. Y aunque pasó muchos años de su vida en aquella búsqueda, terminó enamorada del único ser que no se debía permitir amar; La gran madre cayó en las garras de el señor de la oscuridad, él hechicero que provocó la mayor masacre jamás antes vista en Denyos, y también, identificado por ser el gobernante de Noxsomnium, la tierra de los demonios y los despreciables monstruos del país. 

Su pueblo, tremendamente disgustado por aquel acto tan inconsciente de su reina, demostró su inconformidad al respecto, pero a la brevedad decidió acatarse y guardar prudencia, pensando que su idolatrada señora podría ser apta para cambiar aquel endemoniado ser por algo majestuoso jamás antes visto. No obstante, no fue hasta que nació el príncipe oscuro, que su reino entendió que tener un heredero tan impuro haría caer el castigo divino de Dios hacia ellos. 

Entonces, la nación levantó sus manos en rebelión y exigió venganza.

Cegados por el temor de otra masacre, no quisieron esperar a que su gobernador les diera una explicación y ultrajaron el palacio de Dexaeum, asesinando a la bruja que con tanto amor les protegió.

A la hora de su trágico destino, antes de ser consumido por la rabia y la tristeza, el señor de la oscuridad , se paró con orgullo en el balcón de su habitación y recitó con destreza la profecía de su fallecida esposa, entregándola cómo última oportunidad de sobrevivencia para el país.

«Aunque éste ingrato pueblo, al que le compartí todo mi cariño y lealtad, hoy me ha traicionado, por haber cometido un error tan hermoso cómo lo es amar a alguien; aún así, desearé que llegue una sucesora al trono merecedora de mi sacrifico. Se hará llamar la princesa Etérea, aquella que posea sangre ferviente de pasión hacia su tierra, y que los aprecie al igual que una vez lo hice yo, y que así, logre unir de nuevo a los tres feudos hasta el fin de los tiempos. 

Más no obstante, si la segunda hija de dos demonios procreada en el vientre de un humano, se encuentra con la espada de doble filo, teman y recen, por que no habrá nada que pueda detenerla, justo a mi imagen y semejanza.»



laive

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En el texto hay: guardianes, demonios, mundo medieval

Editado: 24.08.2019

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