La burbuja helada

Tamaño de fuente: - +

Parte 1 - La raiz

Regresar a casa normalmente no era tan difícil como lo estaba siendo, al parecer la pequeña bruja se encontraba perdida, el camino que la dirigía le era desconocido, lodo y grandes enramadas complicaban la situación de la joven, a pesar de siempre ser optimista, era realmente peligroso si no lograba salir del bosque antes de que anocheciera. 

 

Solo había salido al bosque por unas hierbas, para las labores cotidianas de cualquier bruja, esta era una labor que hacía periódicamente y nunca había tenido complicaciones, de hecho, la mayoría de brujos y magos solían visitar el bosque con gran frecuencia, sin duda el extraviarse sería un echo bochornoso que no contaría a nadie.  

 

-si Tine se entera, seré su burla toda la vida. 

 

Apresuro el paso intentando no tropezar, savia que una herida sería fatal, cuando estaba a punto de perder la paciencia, logro ver detrás algunos arbustos una pequeña aldea, la sensación de alivio le llego en el momento justo, hiso a un lado las grandes ramas, y camino hacia la entrada, las casas eran pocas, y aun a lo lejos se percibía el mal estado en que se encontraban,  la madera había tomado un color oscuro. 

 

 

Sin darle importancia se dirigió a la entrada, una vez ahí intento buscar refugio, pero cualquier lado al que volteaba se encontraba vacío, incluso en los corrales no se encontrar ningún animal, y mucho menos había en ellos paja, se acercó a ellos, apenas logro encontrar un pequeño balde de agua, con el cual se lavó la cara. 

 

-diablos mi cabello se está maltratando, en verdad creo que es el peor día de mi vida.  

 

Intentaba mejorar su apariencia, pero por más que sacudia, el brillo que la caracterizaba parecía haberse ido después de haber pasado varias horas en el lodo 

 

el viento comenzó a soplar más fuerte por lo que decidió buscar refugio en alguna posada, toco las puertas de varios hogares, pero en ninguno recibió respuesta, la falta de alimento era evidente, decidió tomarse la libertad de investigar adentro de lo que parecía ser un comedor 

 

 

Pero al entrar lo único que encontró era polvo y utensilios viejos en mal estado, ni un pedazo de pan le era bridado en ningún lado, decepcionada y con hambre decidió no perder más el tiempo, salió en busca de cualquier cosa que le pudiera llenar el estómago, pero a pesar de buscar casa tras casa, locales, y  bodegas no encontró absolutamente nada.  

 

 

Desfallecida cuando solo quedaba tres casas por revisar al final, observo que una de ella se encontraba casi totalmente en cenizas, esto la dejo consternada, pero lo que realmente la sorprendió fue que aún había brazas vivas, como si esta se acabar de quemar apenas unos instantes, llevada completamente por la intriga se acercó para investigar, pero casi todo estaba perdido, un muñeca, pedazos de muebles, y el techo a medio caer era lo que quedaba, pero  en una esquina se lograba ver un pequeño libro, se acercó para tomarlo. 

 

 Noto que era un diario, parecía ser normal, con un recubrimiento de cuero, unos bordados resistentes, y un detalle de una flor en la esquina superior derecha, era sorpréndete que se hubiese salvado, llevada por la curiosidad lo abrió, con la intención de solo leer la primera pagina 

 

 

28 julio de 1 220 

Soy muy feliz, mi padre me regalo este hermoso diario, al fin voy a poder escribir en él todas mis aventuras, aunque de echo aun no tengo ninguna, bueno... pronto creceré y viajare mucho, tengo la esperanza de que algún día, la gente hablara de lo que escribiré en él.  

 

Si tomar más importancia a lo primero, siguió hojeando casi hasta las últimas páginas, noto que estas del final parecían estar manchadas, pero no le tomo gran importancia, así que continuó leyendo, escogiendo una al azar 

- Se que está mal revisar objetos personales, pero talvez me dé una pista para sobrevivir. 

 

17 de enero de 1225 

Los escases pareciera ser un tema cada vez más serio, mi papa dice que no me preocupe, pero cada día se vuelve más difícil conseguir comida, ya van tres días seguidos que sale a cazar, pero aun así regresa con las manos vacías, a aun que se niegue el día de mañana, estoy decidida a acompañarlo, no importa que se oponga.



Alfonso Mtz.

#5092 en Fantasía
#1111 en Magia

En el texto hay: magia y amor, batallas

Editado: 12.03.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar