La gente de la sombra

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1.Primer contacto

-Brian...tu...-no podía decirlo-.

- ¿Papá? -dijo sorprendido al darse cuenta de a qué me refería-.

Miré un momento los retratos. La mitad superior de cada uno de ellos estaba fuera del marco cómo si  de una imagen en 3d se tratase. Seguían con el aspecto diabólico, una mirada sedienta de sangre y una sonrisa siniestra. Los ojos estaban fijos puestos en dónde nos encontrábamos. Los brazos daban la sensación de que querían hacernos presos.

Noté unas risas detrás de mí. Todos lo sentimos. Teníamos a cuatro de "la gente de la sombra" de bajo nivel por cómo vestían y estaban a la espera de recibir órdenes, aunque nos miraban con pena y asco. Uno de ellos me hizo una falsa reverencia sonriendo con maldad, después tanto él cómo sus compañeros se rieron. Me sentía con ganas de decirle algo, pero dado que estábamos rodeados era mejor callarse.

-Vaya...-el padre de Brian avanzó hacia dónde estábamos hasta quedar justo enfrente de nosotros-. Tenía ganas de volver a veros...-nos sonrío con los ojos alegres mirándonos a cada uno-.

-El placer no es mío -contestó Ángel tranquilamente desafiándolo. El padre se decepcionó y soltó un suspiro-.

-Lamento oír eso -le miró y sonrió con tristeza-.

Tras los 12 tic tac, el reloj se había quedado en silencio dejando a su paso en  toda la casa, un frío que te congelaba por dentro. Junto con la entrada de los dos guardaespaldas del padre de Brian, al mismo tiempo, había aparecido una especie de niebla que hacía que no se pudiera ver el suelo y nuestros pies. El hombre y la mujer que se habían quedado en la puerta, supongo que querían asegurarse que no saliéramos de ahí, estaban en alerta, por si se nos ocurría hacer cualquier cosa y entrar en acción si hacía falta.

-Hace poco tiempo que nos vimos, querida -besó la mano de Samantha-. Todo tiempo que pasé contigo fue un honor -sonrío-.

-Hijo... siento que me tuvieras que ver en ese estado en el accidente...-le miró con tristeza. Brian me miró los ojos para que le indicara dónde estaba. Sintió una mezcla de alegría y confusión cuándo le indiqué que estaba delante-. Aunque no me puedas ver, espero que puedas sentir esto -abrazó bien fuerte a Brian. Por la cara que puso sintió un aire frío por todo el cuerpo-.

Se comportaba tan normal. Tan... transparente... no sabía porque, pero había algo en todo esto que  me daba la sensación que no se acababa de mostrar cómo es. Era... un trasfondo. ¿Qué quería lograr hablándonos tan tranquilo y amable?

Podía ver al resto de mis compañeros que estaban en tensión, pese a que la conversación era amigable. El que estaba más en guardia era Ángel quién parecía que ya lo conocía de antes. ¿Se habrían visto más veces antes de que ocurriera el accidente?

-Werner ¿Qué quieres? -preguntó Samantha seria. Este abrió los ojos-.

-Una de las cosas que más me gustaba de ti era tu capacidad de observación -sonrío mirándola con las dos manos sujetas entre sí. Samantha se sonrojo-. Me llegaron rumores de que tanto tú, cómo Brian y Lea estabais por aquí y quería saludar -Se quitó el sombrero en forma de reverencia y saludó. Cuando acabó se lo volvió a poner-.

Noté unos pasos más cerca de mí. De reojo pude ver que los que estaban detrás nuestro nos tocaban prácticamente las espaldas. No me gustaba todo esto...

- ¿Cómo es que no has muerto? -pregunté confusa. Al oír esto Brian afirmó con la cabeza, pero no sabía dónde mirar. Seguía mi mirada-.

La niebla empezó a querer hacer más presencia y nos costaba un poco visualizar los objetos de la habitación. No podía ver de las rodillas para abajo. La ventana del fondo se abrió de par en par y golpeó las paredes. Brian y yo fuimos los únicos que nos sorprendimos, los demás estaban demasiado concentrados en la conversación para darse cuenta de ello, pero en cuánto empezó a entrar el aire se percataron.

-Muerto...-sonrío. Los demás ser rieron por lo bajo-. No lo llamaría así, precisamente -se quedó pensando un rato mirando a la nada-. Estoy vivo -sonrío con las manos en los bolsillos-.

-Eso es imposible... Brian me dijo que te quemaste vivo en el bar -miré a Brian. Cómo notó que alguien le miraba se giró hacía mi y se me quedó mirando unos segundos. Werner avanzó hasta ponerse a pocos centímetros de mí-.

-Si... eso es cierto... -sonrío-. Pero a veces es necesario sentir dolor para saber que estamos vivos ¿no? -frunció una ceja. Esa frase me dejó confusa-.

De repente, sentí que algo se movía. Los retratos ya no estaban en los marcos. Vi una especie de sombras gatear por la niebla, aunque era difícil de vislumbrar. Supe que estaba en lo correcto cuándo se vieron formas de sombras por las paredes y el techo hasta situarse algunas detrás de nosotros y alguna casi al lado para vigilarnos mejor.

-Por cierto...-cogió la mano de Brian sonriendo. Al momento reaccionó quedándose paralizado. Daba la impresión que podía verle de repente-. Me resulta muy raro que tu madre no te dijera que estaba vivo...-miró primero a Samantha entristecido, para luego mirar a Brian herido-.



S.R.J.

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En el texto hay: paranormal y poderes

Editado: 12.01.2019

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