Luna

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Capítulo 1

Samantha OConnor

—Te tengo pequeña puta—Escuche decir a aquel hombre viejo y gordo que venía persiguiéndome desde que escape. Me agarro del cabello con fuerza y me llevo a rastras hasta árbol.

Deben de ser las tres de la mañana, la hora del diablo dicen algunos, para mi hace una hora me parecía el momento perfecto para escapar... aunque no contaba con que estuvieran despiertos.

“La curiosidad mato al gato”

Pues yo desde hace meses empecé a sentir mucha curiosidad por saber que se encontraba detrás de ella. Lo único que sabía con seguridad era que dividía a los humanos y a aquellos seres malditos.

Intente liberarme de su agarre, mi idea de ver aunque sea una vez el otro lado del muro, pero fue prácticamente imposible por que después de darme una cachetada comenzó a arrastrarme hacia el infierno de nuevo.

—Zorra, desearas no haber existido o mínimo aprender a respetar las leyes—Lo mire fijamente, sin expresión alguna en el rostro, eso lo hizo enfurecer más—No vuelvas a mirarme a los ojos en tu puta vida, o bueno en la poca que te queda—Empezó a pisotear y golpear cada una de mis extremidades haciendo crujir mis huesos entro de mi.

No le daré el placer de escucharme gritar, no puedo darle lo que quiere, pensé mientras que él seguía con su horripilante trabajo. 

Una de las tantas leyes que impusieron es “No los mirarás a los ojos” cosa que me parece bastante estupida, aunque hay una peor “Te mantendrás sumisa a los deseos de tus superiores” es bastante idiota de su parte. 

Según ellos son superiores por que se les otorgaron dones que a nosotros no, pero sinceramente si un don es tener que tomar sangre para sobrevivir y convertirse un animal, haciendo que todos tus huesos se reacomoden estando en tus cinco sentidos, pues no gracias.

—Los reyes estarán encantadas con su nuevo juguetito y yo recibiré una recompensa por ti perra—Me dio un golpe en la cabeza con lo que parece ser una roca, dejándome totalmente inconsciente.Un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando sentí aquel helado líquido sobre mi, abrí los ojos molesta. La ropa se me estaba pegando mucho, lo cual me causa muchas molestias, ojalá se seque rápido.

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—Despierta—Me gritó con crueldad azotando las  rejas para que causaran más ruido—Los reyes están llegando y están ansiosos por conocer a su nuevo juguete—Por que sonríe, le alegra saber que me voy a morir, sin duda una delicia de persona, le sonreí con la mejor cara que tengo—Quiero verte sonriendo cuando estés muerta.

Creo que sonreír es una cualidad para muchos, sin embargo para mí es un defecto por que todos tenemos una manera de enfrentar, las cosas, algunos lloran, otros se enojan yo sonrío por absolutamente todo.

Entonces vino a mi cabeza la maravillosa de molestarlos un poco, total ya estoy muerta.

—Si te comportas como un buen perro y me sacas te doy un hueso—Dije con sarna levantándome, sin embargo caí gracias a que el viejo gordo me lastimó en verdad.

—Que dijiste—Espeto en un gruñido.

-Que si te comportas bien PERRO y me sacas de aquí talvez te de un hueso-Se acerco a mi furioso, abrió las rejas y me dio un empujón contra la pared, lastimando mi espalda.

En eso se escucha una puerta crujir, murmullos provenientes de las escaleras, entonces de las escaleras bajan dos hombres que debo admitir estánban guapos. Sentí como un hilo de sangre bajo por mi cabeza hasta que termine por ver todo negro.

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En el texto hay: posesivo, hombrelobo, romamce

Editado: 17.03.2019

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