Mi Protector

Tamaño de fuente: - +

PROLOGO

Miraba el mundo desde una nube cada día sin falta a las 6 de la tarde, en el momento preciso en el que sol comenzaba a esconderse y era costumbre estar a la misma hora sobre la esponjosa nube más alta observando la rutina diaria de los diminutos seres que alcanzaba a divisar desde las alturas. parecían colonias de hormigas formandose en pequeños monticos de tierra. 

Cumplía mis 17 celestiales que era la edad para obtener mi primera orden directa de dios y en ese mismo instante en que las trompetas del cielo anunciaban las 12 fui llamado ante el, y con gran alegría fui al lugar donde habitaba. estuve frente a el sin verle el rostro ya que no acostumbraba a mirar a los ángeles a los ojos. A excepción de Miguel y Gabriel que eran los arcángeles más fieles y leales a su dispocision en los cuales tenía toda su confianza depositada. 

¡Algun día seré como ellos! Me decía a mi mismo, desde pequeño mientras descansaba sobre una esponjosa nube durante el alba cada mañana... Pero el destino me hizo anular esa posibilidad de mi mente el día mismo en el que dios me dio el nombre y la ubicación de la recién nacida que llegaría al mundo ese preciso día. El día de mi cumpleaños número 17. ¿Mi misión? Protegerla hasta que ella perdiera y se desprendiera de la inocencia que cada niño poseia. 

  • - Tu Dubbiel serás el ángel guardián de Dafne Smitch Hija de Sofia y Tomas Smitch, llegará al mundo durante la madrugada de este 24 de octubre de 1898. Tu tendrás que estar allí para ella y velarás por ella mientras duerma y en todo momento. La abandonaras en el mismo momento en que cumpla sus 15 años y tendrás desde hoy y hasta esa fecha para hacer de ella una buena cristiana.

 

Con aquellas palabras fui enviado al mundo humano, usando mis alas angelicales por primera ves para cruzar los cielos y llegar a mi destino. 

Llegue a una fría sala de hospital y una mujer lloraba de alegría al ver a su retoño salir de su interior sana y salva, el padre al extremo derecho de su mujer acariciaba la pequeña cabeza de su hija diciendo 

  • - Tu mi adorable tesoro, serás mis ojos desde este mismo momento.
  • Mientras la recién nacida le respondía con un ahogado llanto. La bebé era alejada de sus padres por una enfermera para ser llevada a un cuarto donde otros bebés dormían por su cuenta lejos de sus padres, también allí se encontraban otros ángeles con las mismas tareas. Aunque parecían llevar días llevándolas a cabo.
  • Me pare frente a la cabecera de mi retoño en protección y la observe por varios minutos hasta que su mirada me hipnotizo por completo, la niña parecía saber que estaba allí y me sonreía con una mueca inocente, estiraba sus pequeñas manitas para intentar alcanzarme, yo en mi estado de inercia tropecé con la punta de una cuna y me lastime, alertando a mis compatriotas que estaban a mi alrededor.
  • - Amigo no te espantes, los bebes pueden vernos y es natural que te sonrían ya que se sienten atraídos por el brillo de tus alas y tu auriola.
  • - ¿solo ellos pueden vernos?
  • - ¿Eres nuevo en esto verdad?
  • - Si, mi primera misión por lo que no se nada al respecto
  • - no te preocupes con el paso del tiempo aprenderás y te adaptaras a las reglas.
  • - ¿Que tipo de reglas?
  • - bueno las conocidas, como no alejarte del bebé en ningún momento, hacer siempre el bien sobre el y si debes elegir entre sus padres o ella siempre tu prioridad debe ser ella. A cada uno de nosotros nos ponen a prueba todos los Angeles varones protegen a las niñas y las damas a los niños por si alguno se encariña o se enamora de su ser humano a cargo
  • - ¿Enamorarme? ¡Pero que estupidez! Eso jamas pasará por lo menos de mi parte.
  • - no escupas al cielo amigo que te puede caer en la cara
  • - ¿Tu nombre cual es?
  • - ¡Oh lo siento! Soy azrael sector norte del cielo. ¿Y tu eres?
  • - Soy Dubbiel sector este.
  • - Bueno Dubbiel fue un placer yo ya me voy, mi damita a sido dada de alta por lo que obviamente debo ir con ella.
  •  
  • MI interlocutor se marchaba a un lado de la enfermera que tomaba a su niña y mientras se alejaba pude ver como me lanzaba una frase algo confuza que no logré desifrar.
  • Me quedé en aquella sala esperando que la bebé frente a mi despertara de su sueño. uno de los poderes especiales que poseimos los ángeles. Era el de crear sueños felices a los niños, pero no irrumpir en ellos ni mucho menos espiarlos, si tan solo lo intentaba sería sancionado severamente por dios o por alguno de sus súbditos.

 

Pasaron los años y la bebe ya era una niña llena de energía y vitalidad, gozaba haciendo travesuras. Cumplía sus 6 años y yo mis 23, cada ves que estaba junto a ella parecía observarme en silencio solo conformandose con tenerme a su lado. Fue a esta edad donde Dafne sufrió la pérdida de sus padres, fallecieron en un accidente de carruaje dejando a su hija huérfana quien fue a parar a casa de sus tíos maternos, quienes no podían tener hijos y la llegada de su sobrina alivio un poco ese pesar. 

Años mas tarde y Dafne comenzaba a volverse una señorita, ya sentía amor por los animales y los niños de su edad. 13 Años y Dafne sentía el primer aguijón de la ilusión en su estómago, aún no sabía del todo lo que significaba las nuevas sensaciones que su ser experimentaba frente al chico de la otra cuadra al que ni siquiera le sabía el nombre. 

Dafne se sentaba frente a mí y me observaba, aunque en este tiempo ya no lo hacía en silencio. 

  • - ¿Que piensas ángel protector? ¿Crees que esta bien sentir lo que siento? Soy una niña y las cosquillas que vienen a mi cada ves que veo al chico de la otra cuadra no las puedo evitar. ¿Crees que deba dejar de sentir esas cosas?

 

Yo me quedaba mudo frente a ella, tenía prohibido dirigirle la palabra, pero moría por responderé, todo mi ser quería hacerlo. Moria por ser yo la razón de sus noches de desvelos de sus pensamientos románticos. Con 10 Años de diferencia había comenzado a enamorarme de aquella niña. Yo que una ves había reído de la posibilidad de que un tonto ángel pudiera llegar a sentir amor por la niña a su cargo, mordiéndome la lengua había pasado los últimos años culpandome por haber negado caer en esa clase de hechizo ya que Dafne me había hechizado en cuerpo y alma. 



Marytha

Editado: 14.09.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar