1. Drama, Amor y Lágrimas

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Mi droga personal

Emily

No puedo negar que la pasamos súper en nuestra improvisada salida, pero hubo algo que me preocupó. Más bien alguien. Jonathan. Espero estar exagerando, pero me dio la impresión de que no se sentía bien, y sabiendo los antecedentes de nuestro padre —quien murió de un problema cardiaco— es aún más preocupante. Esa noche no dormí muy bien, no solo por ese suceso, también porque me hacía falta mamá. Por lo que decidí llamarla faltando poco para las 9, y gracias al cielo aún estaba despierta.

—Hola cariño —contestó al tercer tono.

—Hola ma ¿cómo están las cosas por allá?

—Muy bien mi amor, extrañándote —sonaba triste— Andrés me pregunta todos los días por ti.

—Ay! Tan lindo —dejé escapar un deje de nostalgia— ¿y papá?

—Sabes cómo es, me pregunta y eso, pero no demuestra mucho —dijo en un tono divertido— se hace el duro.

—Típico en él —hice una pausa— ma, la semana que viene estaremos ya en finales así que ya sabes cómo serán las cosas, no podré ir aún, pero si estaré llamándote.

—No te preocupes cariño —sonaba decepcionada— se cómo es, solo procura pasar los exámenes.

—Pero pueden venir ustedes —traté de consolarla, sabía que le dolía— ya sabes, tienes una reunión del té pendiente.

— ¡Ah cierto! —reía sonoramente— muy graciosa.

Nos unimos en una carcajada por un rato.

—Podemos ir el fin de semana que tu papa está de descanso.

—Sería genial —dije emocionada— vengan preparados, acá tienen piscina, y sé que a Andrés le encantará.

—¿Estás segura? —sonaba dudosa— ¿no estaremos molestando?

—Claro que no —dije apresuradamente— la señora Montiel me dijo que podían venir cuando quisieran, además es una buena oportunidad para que Andrés conozca bien a Jonathan, tal vez sean amigos y todo eso.

—De acuerdo —aceptó al fin— iremos el domingo.

—Perfecto.

—Bueno cariño —dijo mamá— es hora de dormir, deberías hacer lo mismo.

—Si ma, hasta mañana.

—Hasta mañana mi amor —colgó.

Desperté con un leve dolor de cabeza. “Lo que me faltaba y justo ahora, en el inicio de nuestra pesadilla” pensé. Me duché y vestí lista para ir a clases. Bajé a tomar algo, esta vez ya estaban todos desayunando.

—Buenos días cariño —saludo madre sonriendo.

—Buenos días —me senté al lado de Jonathan saludándolo con un beso en la mejilla— buenos días Albert.

—Buenos días Em —contestó sonriente.

—Buenos días Emily —Melanie saludó sonriente— te traje esto, ¿quieres desayunar?  —me dio una taza de café con leche.

—Gracias, pero no —negué rotundamente— más tarde será, pero si te agradecería que me dieras algo para el dolor de cabeza, por favor.

—Claro, en seguida vuelvo.

— ¿Te sientes bien? —preguntó madre preocupada.

—Sí, es solo un dolor suave —le sonreí para calmarla— no es para preocuparse.

Al rato Melanie me dio un vaso de agua y la pastilla, además de facilitarme una tableta completa de la misma, por si volvía el dolor. Después de desayunar nos dirigimos a clases, un día más cerca de los parciales finales.

Muchos pensarán que mi nueva vida como millonaria, hija de una de las familias mejor posicionadas de la ciudad, sería bastante interesante, divertida y llena de lujos. Se equivocan rotundamente.

Hasta el momento seguía siendo parcialmente igual, las diferencias estaban en que dormía en un lugar diferente, más elegante y cómodo, y tenía un ingreso estable. Lo demás estaba como siempre: iba a la misma universidad, las mismas personas, los mismos pesares, blablabla. Si me había divertido ese lunes festivo y ayer, pero mientras siga en clases nada más pasará. No si quería aprobar.

Si relatara lo que paso el resto de la semana me llevaría cientos de páginas y los aburriría, no creo que quieran aprender sobre entomología, botánica o como hacer dieta según los conceptos de la bioquímica. Bueno tal vez esto último sí, pero yo tengo flojera de escribirlo. “Lo siento, no es personal, es cuestión de querer evitar la fatiga” pensé. Pero desde hoy, miércoles 24 de octubre del 2018 hasta el 2 de noviembre no pasaron muchas cosas interesantes a pesar de haber pasado mi fecha favorita, el Halloween. A menos que hacer parciales, entregar informes y terminar una colección entomológica les excite las neuronas. “A nosotras si porque es lo que nos gusta y estudiamos” pensé.



M.L. Bradley

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En el texto hay: comedia, drama, primer amor

Editado: 06.10.2019

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