1. Drama, Amor y Lágrimas

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Trapitos al sol

Jonathan

Por primera vez en varios días, había podido dormir la noche completa y sin interrupciones de ningún tipo. La compañía de Emily había ahuyentado todos mis temores y pesares nocturnos. Creí que al estar tan cerca de ella, estaría fuera de control, pero al parecer subestimé mi propia fuerza de voluntad. El sonar del teléfono en señal de una llamada entrante me despertó, Emily seguía dulcemente dormida sobre mi abrazo. Su rostro apacible me hacía sonreír, se veía realmente hermosa, pero el tono insistente de llamada me obligo a despertarla.

—Mmm —me moví un poco para despertarla— teléfono.

—Contesta —susurró aún medio dormida.

—Es tu teléfono.

—Tú estás más cerca... —refunfuño acomodándose en mi pecho.

—Pero te llaman a ti —dije entre risas— párate floja...

—Tons quítate elefante... —dijo sin siquiera moverse.

—Oblígame... —contesté.

Alzo su rostro adormilado para mirarme fijamente a los ojos, me dedico una sonrisa pícara y se subió encima de mí sin quitarme la mirada de encima. Aguante la respiración, conteniendo mis impulsos.

—No puedo respirar —susurré sin aliento.

— ¿Me estás diciendo gorda? —dijo en tono burlón, sentándose a horcajadas

— ¿Yoo? —Dije con indignación fingida— ¿cómo crees? ¡Jamás!

El teléfono volvió a sonar, desvió su mirada hacia la mesa de noche situada a mi lado. Alargó la mano para tomarlo, miro detenidamente la pantalla y se alarmó.

—Santa madre del aguacate —dijo con gran sorpresa— es tardísimo...

Se levantó de un salto aplastando mi abdomen, dio varias vueltas en el cuarto sin saber que buscar.

—Eso me dolió —dije sin aliento— ¿qué haces?

—Tengo que ir a la u y ya voy media hora tarde —se metió en su closet— ¡Van a matarme!

Me senté en la cama, estirando mis músculos como siempre hacia cuando dormía bien.

—Por cierto, ¿tu amigo si va a ayudarnos?

—Sí, él debe estar allá desde hace rato, hacer eso lleva su tiemm... —dije bostezando.

— ¿Qué esperas? —dijo saliendo del closet— largo de aquí, voy a bañarme.

—El baño está ahí —dije en tono burlón señalando la puerta.

—Lárgate —me lanzo un zapato.

—Ya voy, que agresividad mujer —me levante y le saque la lengua.

—Ay! ¡qué ofendida me siento —dijo dramáticamente con la mano en su pecho— ya vete, chuchu!

Salí riendo a carcajadas de la habitación, fui a la mía para alistarme y acompañarla a la universidad. Presentía que esto iba a ponerse bueno. Le mandé un mensaje a Pipe, sabía que si no le decía iba a enojarse conmigo, es un chismoso de primera clase.

"Señor Finegan, se solicita su presencia dentro de media hora en las instalaciones de la universidad del atlántico, con el fin de presenciar una épica batalla protagonizada por nuestro querido grupo de Hobbits y el ogro amargado de Daniel, porque estoy seguro que él es el responsable de todo este lío. Lo esperamos."

"Já, con eso no se resistirá a ir" pensé. Me bañe rápidamente, pero lo hice bien, me vestí y baje al a la cocina a tomar café, ya me hacía falta.

Después de unos 40 minutos, 700.345 llamadas de Sara, y varias amenazas de muerte por llegar tarde, llegamos a la universidad. Los demás ya estaban esperando fuera de la oficina de la profesora.

— ¡Holis! —saludó Emily con su expresión inocente.

—Media hora tarde desgraciada —dijo Sara enojada— ¿que estabas haciendo?

—Lo siento —contestó haciendo un puchero— me quedé dormida.

—Hola primor —saludo galantemente el tarado de Pipe— te extrañé mucho.

— ¿En serio? —contestó conmovida— ¿no me digas? ¿qué quieres? ¡Yo no tengo plata!

—Qué mala eres —dijo entre risas.



M.L. Bradley

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En el texto hay: comedia, drama, primer amor

Editado: 06.10.2019

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