803

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 14

Daya

Tres días.

Tres malditos y desgraciados días  en los que no he sabido nada de él y mucho menos de su hermana, quien muy desgraciadamente me dejo un único mensaje en el que solo ponía una simple palabra que me ha dejado marcada hasta ahora.

«Gracias»

¿Quién demonios envía un mensaje así para luego desaparecer de tu campo de visión por completo? Y que ni me vengan con excusas estúpidas porque no estoy de humor como para aguantarlas. No señor.

Estoy sentada en mi cama con las piernas cruzadas y mi móvil en la mano por si a esos dos se les da la gana de llamarme o al menos enviar un mensaje, cosa que no han hecho desde el día en que mi hermano y Thomas tuvieron ese pequeño encuentro.

Miro la hora y hago una mueca al ver que ya se está haciendo tarde y tengo que convencer a mi hermano para que me dejé ir a la biblioteca que está a la vuelta. Cosa que será difícil debido a que dentro de dos horas tenemos que ir al hospital de nuevo para seguir con mis exámenes.

Aburrido.

Me pongo de pié y opto en ponerme mis Vans para luego coger mi mochila en donde tengo todos mis apuntes dentro y salgo de mi habitación. Me dirijo a la cocina no sin antes de observar todo a mi alrededor por si algo extraño sucede cuando Olie esta presente. Lo cual no ha sucedido desde que nos hemos mudado, solo Thomas y yo lo hemos podido presenciar.

— Hola, hermanito—saludo dedicándole una sonrisa de oreja a oreja para luego darle un beso en la mejilla.

— Ya déjate de rodeos y dime de una vez qué es lo que quieres—contesta con una media sonrisa dibujada en su rostro.

Me llevo las manos al pecho fingiendo estar dolida por su respuesta.

— ¿A caso no puedo brindarle cariño a mi hermano mayor sin que piense que quiero algo a cambio?

Se lleva una mano a la barbilla intentando pensar.

— No.

Me encojo de hombros.

— Bien, tú ganas...¿Puedo ir a la biblioteca un rato antes de que nos vayamos?

— Vale...

— ¡Oh vamos, Olie! Solo quiero buscar unos apuntes y...Espera, ¿Dijiste que sí?

Asiente sin dudar mientras empieza a cortar un par de zanahorias.

— Pero te quiero aquí en una hora, ¿Queda claro?

— Sí, señor.—digo para después darle un segundo beso e irme corriendo hasta la salida.— Nos vemos dentro de un rato. Te amo.

— Yo también te amo. Ve con cuidado.

Y entonces, salgo.

***

Me toma unos quince minutos llegar hasta la biblioteca. Ya adentro, busco una mesa y me ubico en ella para sentirme más cómoda dejando mis cosas. Luego voy hasta el pabellón "B" en donde se guardan todos los recortes periodísticos más antiguos e importantes en estos últimos años y empiezo a buscar alguno que llame mi atención o que me pueda ayudar a resolver mi misterio.

Primero empiezo por los últimos cinco años que han pasado y lo único que encuentro son noticias sobre la economía del país o delincuencia, luego me voy por los años siguientes y tampoco encuentro algo que responda a mis preguntas. Sin embargo, cuando voy por los noventa, me llama la atención un viejo libro que de milagro aún sigue vivo y sin dudar lo tomo. Con letras aún legibles y situadas en el centro de la tapa, yace la palabra "asesinatos" en ella.

Sin dudar decido en llevarlo conmigo a la sala de lectura para ponerme a investigar un rato.

Me siento en el pequeño sofá individual y dejo el libro sobre la mesa. Enseguida voy a la parte del índice.

«El loco del martillo»
«La mujer azul»
«Cine sangriento»
«Escuela del terror»
«El grito no escuchado»
«Una simple manzana»

Y más nombres terroríficos que con tan solo leerlos te dan ganas de salir corriendo. Eran cientos de ellos y ninguno parecía acercarse a lo que yo busco, o al menos intento buscar. Volteo la página y sigo leyendo hasta encontrar algo interesante, el cual encuentro casi al pie de la página.

«El niñero del departamento»

Leo una y otra vez aquel título y siento como la piel se me pone de gallina. Veo en que página se encuentra la descripción y me dirijo a ella sin pensarlo. Al encontrarla, lo primero que veo son varias imágenes en blanco y negro que me estremecen. En todas ellas aparecen algunos agentes del FBI y dos personas con bata blanca, que de seguro deben ser los de criminalística. 

En total son cinco fotos.

Miro con atención cada una de ellas y me concentro para descubrir cuál es el lugar en donde se centran las imágenes.  De fondo puedo ver que se trata de un edificio, pero no logro reconocerlo ya que la antigüedad de la foto no me ayuda. Lo que también distingo es la entrada, la cual me es un poco familiar ya que siento como si hubiese pasado por ahí varias veces. Es cuando decido en leer la descripción, ya que tal vez en ella pueda encontrar alguna pista o la dirección del lugar.

¨El día de hoy a las cinco de la madrugada se encontraron los cuerpos de Sky y Wesley Demon en uno de los departamentos del edificio ¨Nouvelle Maison¨. Una testigo nos cuenta que la hermana menor logró escapar del macabro crimen que ha puesto de cabeza a los Estados Unidos de América. Las autoridades están investigando el caso que, al parecer, está a punto de cerrarse debido al suicidio del asesino, quien hacía de niñero de los niños según la madre.¨



Grisar

Editado: 06.05.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar