A little bit of love

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Pruebas (¿2 parte?)

Capítulo 16

Jack.

Estaban sentadas a mi lado siete personas que debatían, y yo me sentía como el idiota mas grande, debía admitir que ella era resistente e inteligente y también bastante hermosa; pero alguien me saco de mis pensamientos me pidió ponerme de pie y que lo siguiera. Los siete presentes después se pusieron en silenció a corregir algo con relación a Natalia, de pronto salió una persona -Gritando y diciendo - ¡ella no es normal, nunca ha sacado menos de cien puntos y ese es la nota máxima!

- ¡Ella no es normal necesita ayuda! - grita una señora.

- ¡Tú la viste crecer te pague millones! – se escuchaban los gritos. - ¡para que le quitarás ese trauma que sufrió cuando cumplió ocho años y sus padres se accidentaron junto con ella! ¿crees que una niña de esa edad sabe algo? - respondió Malcón molesto y gritando improperios aún más altos.

- ¡Mira! -dijo sacando algo de su bolso, - ¿crees que eso es normal? - y después se fue cerrando la puerta de un tirón.

- ¿¡Que sucedió?! – exclamé con cara de confusión mientras miraba un dibujo sobre la mesa igual al que Nathalia había entregado a los profesores, el cual pude ver desde las pantallas que gravaban a los maestros corrigiendo los exámenes.

Natalia.

Luego de las pruebas y de entregar el dibujo decidí ir a comer algo a la cocina, ya que el comedor estaba ocupado. Estaba comiendo y me llamaron, tome un último bocado y Salí a reunirme con ellos, cuando llegue me miraron como si algo pasara y dijeron.

-Sacaste todo sobresaliente.

- ¡¡Si!! salte de la silla en la que me había sentado cuna vez llegue, gritando de la emoción, pero voy a ir a la universidad por fin, he elegido la cuarta opción me gusta la verdad.

Iba a subir a mi habitación y vi a Jack hablando con mi abuelo, pero en qué momento llego, no lo he visto hasta ahora; me apresuré a estar a su lado y dije.

- ¿Por qué estás aquí? – le dije mirándolo con desdén.

-Porqué me mandaron a buscar, - respondió, esté observándome en la ropa que llevaba aun algo húmeda.

- ¡Camina! - dije molesta y me desvide sin decirle nada al abuelo, él me siguió, lo lleve hasta la casa de la piscina y empecé a gritarle.

- ¿Por qué lo de la carta? – pregunte cruzando los brazos sobre mi pecho para no mostrar que estaba muriéndome del frio y agregue- ¿Cuánto le pagaste a mi abuelo por mí?

- ¿¡Yo?! – dijo señalándose asi mismo y poniendo un gesto de incredulidad en su rostro. - nada es al revés, tu eres más rica, y fue en ese preciso momento en que cayó en cuenta de mi pregunta anterior - ¿Cuáles cartas, no me digas que Ana Paula te las entrego? - inquirió lanzando una mesa por los aires, salte del miedo y empecé a decir.

- no me toques, no te acerques, ¿Qué rayos te pasa? ¿Por qué reaccionas de esa forma? – no podía ocultar me evidente sorpresa por su reacción.

- ¿Me tienes miedo? - dijo con tono ofendido, dándose cuenta de mi cara de espanto cuando se percató de que estaba arrinconada en una de las esquinas de la sala.

-Sí, no me toques -dije.

- No me tengas miedo. Lo siento… Yo… Lo… siento Nathalia; no quise reaccionar así delante de ti. - dijo secándose unas lagrimas de rabia que decendieron de sus ojos hacia sus mejillas, se acerco poco a poco y dándome un abrazo tratando de tranquilizar mis nervios.

- ¿me puedo ir ya? – pregunte -. – solo quería saber a que vino lo de las cartas, nunca trate de herirte y que actuaras así, - dije con evidente arrepentimiento por el tono que use para preguntar por las cartas.

-fuiste tú la que me trajo aquí. -  respondió y continuo. - yo no quería que te enterarás así de lo ocurrido, ni siquiera quería que lo supieras; ni siquiera sé, si quiero tener una amistad contigo, pero tengo que casarme con alguien a quien acabo de conocer y no he tratado nada bien.

- Lamento, por leerlas sin tu permiso. - dije antes de regresar a la casa, sabia que necesitaba darle un tiempo a solas antes de que volviera a la casa y mi abuelo lo viera en ese estado; respirando agitado con los ojos ardidos por el escozor de contener las lágrimas y solo dejar escapar dos que con claridad estaban llenas de rabia y rencor hacia su propia persona.

Lo deje solo y mientras caminaba a la casa evite pasar por el comedor.

Malcon.

Vi entrar a Natalia con el rostro todo rojo y se sorprende al ver una maleta en medio de nosotros dos, la secretaria Molín quien había bajado la maleta y yo quien esperaba a que Jack entrara otra vez a la casa principal.

- ¿Qué es esto? -pregunta señalando la maleta, que claramente es una de las que tiene ella de colección, y yo respondo. - tus cosas mi niña.

- ¿Que está sucediendo, para que esto esté aquí? –pregunto, mirando a la señorita Molín en busca de una respuesta.

-Vas a asistir a la universidad y necesitas un lugar donde vivir, - le digo encogiéndome de hombros para tratar de explicarle lo obvio. - por eso quiero que vivas con tu prometido todo lo que dure tu carrera.



Melissa Cordero Lopez

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En el texto hay: traicion, romance, amor

Editado: 10.01.2019

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