A little bit of love

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viviendos juntos 3/?

Capitulo 17...

 

Me despierto con una resequedad en la garganta me incorporo en la cama y salgo de la habitación, bajando unas pequeñas escaleras llegue a la cocina busque el refrigerador y me apresure a servir un vaso de agua; al tomarme el agua coloco el vaso en el repique decido subir media dormida, me dirijo a mi habitación que es la última del pasillo las paredes no se hacen nada familiar pero no me importa, tengo que dormir al entrar me acomodo bajo las sabanas y duermo profundamente.

A la mañana siguiente sentí algo duro, con un caliente reconfortante que rozaba mi piel y estaba haciendo peso encima de mí, fui rápida y salí de su agarre para incorporarme en la cómoda de la cama y pude ver Jack a durmiendo plácidamente en mi cama.

- ¡Disculpa! ¿Jack? ¡despierta! - dije dándole palmadas en la espalda, al ver que no respondía le tire patadas hasta que cayó de la cama y me miro con una cara muy cabreada, estrujándose los ojos a lo que levanto una ceja mirándome extrañado y confundido al igual que yo.

- ¿Qué coño has hecho? - dijo levantándose y pegándose de mí otra vez dentro de la cama.

- En mi defensiva. – dije, - es mi dormitorio y mi casa así que sal ahora.

Me miro y dijo - es mi habitación y mi departamento, - se giro dándome la espalda y añadió - que estés aquí es tu problema por entrar a una habitación ajena.

¿¡Que!? - dije con cara sorprendida y fui donde estaba un espejo gigante para mira que llevaba la misma ropa del día anterior... - ¿Por qué llevo la misma ropa? – me miraba la ropa y la cara, empecé a recordar como mi abuelo me mandaba a inyectar y me llevaban a tirones a una ambulancia, pedí disculpas por lo ocurrido y me dispuse a abandonar la estancia cuando sentí que algo me sujetaba con fuerza el brazo que estaba suelto.

Al ver que no llevaba camiseta sentí escalofríos en toda mi piel por un simple rose de sus manos, rechace toda sensación producida en ese momento para alejarme de él.

- ¿Qué quieres? - pregunte al ver que se quedó callado.

-Solo quédate conmigo. - dijo en vos baja.

- ¿y eso como para qué? – especte soltándome de su agarre. – será mejor que me vaya de aquí; dejare tu apartamento antes de las dos de la tarde.

- seamos amigos y podras vivir aquí sin ningún problema, dudo que tu abuelo te acepte otra vez en su casa.

Porque sentía mi corazón a mil por hora, por una simple palabra, "seamos amigos".

-Solo quédate hasta que podamos cancelar este matrimonio. - dijo y agrego- tenemos que parecer una pareja perfecta.

-Sí... no, pero con una condición, él se sentó sobre la orilla de la cama y me observaba esperando a que continuara. - yo quiero pagar por lo mío - dije y agregué. - como me votaron de mi casa necesito un lugar para vivir y por eso quiero pagar la mitad del alquiler.

-Son doce mil dólares el mes y yo me vasto solo. - dijo riendo y agregó. - no me gusta que la chica que vive conmigo pague algo.

- Serán seis mil dólares que yo pagaré. -respondí.

- ¡No pagaras nada! - dijo acercándose peligrosamente hasta donde estaba, cogió mi nuca y me dio medio pico en la comisura de los labios y dijo.

-Te besaría bien pero no me he lavados los dientes. – para así entrar al c cuarto de baño.

- ¿Dónde está mi ropa? – grite, pero nadie respondió y agregue - ¡pero no me he lavados los dientes también!

Me di cuenta de la torpeza que dije y Salí corriendo de su habitacion me puse a recorrer lo que sería mi nuevo hogar, al ver la magnífica vista de la ciudad me quede pasmada.

- ¡Qué bello! con razón paga demasiado por la vista. -digo para seguir mi recorrido.

Me entere que había más habitaciones en total tres, dos colores rosa cuando las vi hice muesca de asco y en esas habitaciones había baños de color mármol con dorado en los borde, y la cocina era algo adorable blanco, negro y gris.

Subí hasta donde estaba Jack al entrar lo vi solo en boxes de calvin klein con tonalidades negro y gris "que tiene este chico con el negro y el gris".

- Debes mirarte, estás roja como tomate. - dijo acercándose y pasando sus manos por mi cara y agregar - ¿estás enferma o solo es vergüenza? – intetente quitar su mano. - estas ardiendo en fiebre.

- No importa... Cambiando de tema, Jack tienes una vista estupenda con razón pagas mucho por el alquiler. - dije para salir del apuro donde me estaba metiendo.

-Es un lujo vivir en Canadá y con una vista magnífica del lugar. -dijo apartándose y poniéndose unos vaqueros desgastados, para después salir por la puerta.

Cuando regresa, lo hace con un vaso y algo de pastillas en las manos.

- ¿Donde están mis cosas? - pregunto y me mira de reojo y dice. - en la primera habitación del pasillo, y me pasa las pastillas y el vaso con jugo.

Luego de tomarme las pastillas muy confiada, Salgo y me dirijo a esa habitación al abrir veo una habitación rosa, marrón y blanco, tire un grito al ver ese horror de color en las sabanas.



Melissa Cordero Lopez

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En el texto hay: traicion, romance, amor

Editado: 10.01.2019

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