A little bit of love

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Fiesta

Capítulo 22

- ¡Natalia espera! - grito la chica de antes, una vez me gire.

- ¿Sora? ¿que se te ofrece? – respondí a modo de pregunta.

- Hoy en la noche habrá una fiesta en casa de Emilio y quedas oficialmente invitada. -dijo arrastrándome hasta los chicos de antes que estaban sentados y tomando un café.

- ¿Que hace vegas aquí? - Pregunto Marcus.

- nada que te importe. - espeto Sora besando a Emilio delante de todos, ¿Cómo puede hacer eso, sin sentir vergüenza?

- Yo me retiro. – dije y pregunté, a lo mejor Jack se animaba. -donde será la fiesta.

- En la playa te envió la dirección por correo, Préstame. - dijo Emilio cogiendo mi móvil y poniendo su número en él y después mi numero en su móvil.

- ¡Adiós! - les dije a los tres y me fui hasta la facultad de economía y administración, debía de buscar a Jack.

Allá entre muchas personas pude ver a Jack que deseaba contarle lo de la fiesta y verlo, no se ¿cómo quedo después de que me fui del hospital?

El me vio y vino corriendo hasta mí.

- ¡Hola amor! - dijo con una sonrisa y eso hizo que muchas sensaciones se dieron a conocer en mi cuerpo.

- Necesito tu ayuda, ¿sabes de la fiesta de iniciación de la facultad de psicología? - Pregunte.

- ¿A la que toda la universidad está invitada? -respondió.

- Esa, ¿quieres ir? – no espere a que respondiera. - me voy a la casa adiós. - dije.

- Espera yo te llevo, sólo te esperaba a ti. - dijo.

Fuimos al estacionamiento y nos subimos al coche la trayectoria a casa fue aburrida, él no hablo ni yo tampoco; no sabía ¿cómo preguntarle a que se debieron esos besos y gestos en el hospital? lo único que me salvo fue la radio cuando la encendí.

Dejo el auto en el estacionamiento; al subir por el ascensor él se aproximó muy peligrosamente, mi corazón latía rápidamente como si estuviera caballos de carrera en la final de una, del susto salí corriendo cuando la puerta se abrió y corrí a lo largo del pasillo, puse la clave de acceso tan rápido que y cerré la puerta tras de mi dejando solo los gritos de él.

- ¡No juguemos al gato y el ratón Nath… saldrás perdiendo! – dijo a lo lejos; yo cerré la puerta con seguro tras de mí.

Entre rápido al baño, cerré con llave por dentro y me dispuse a desnudarme, necesitaba un baño.

Me metí a la tina y dejé que la espuma chocara con mi cuerpo, me sumergí en el agua por unos momentos para que mi pelo se mojara con el agua y oliera a la fragancia que desprendía el jabón líquido que había en el baño; después de rato salí y me envolví en una toalla para salir hasta la habitación, al abrir la puerta sentí sus brazos rodeándome la cintura, junto con ambos de mis brazos alrededor de mi cuerpo inmovilizándome.

- ¿Qué haces? - pregunte.

- ¿yo? ¡nada!, solo sentir tu cuerpo y olerlo sabiendo que usaste mi jabón de baño. –respondió oliendo mi cuello desde el hombro hasta la nuca.

Me beso todo el otro lado del cuello hasta el hombro, mi cuerpo se estremeció, me giro hacia él y beso mis labios de forma profunda, lenta y apasionada; había no solo deseo parecía que había amor nos acercamos hasta la cama tiro de mi hasta que mi cuerpo choco con las sabanas de algodón y él quedo sobre mi, nos comenzamos a comer la boca con una pasión indescriptible, los besos se hacían suaves en determinados momentos; sentí como tiraba la toalla hacia el piso y vi en sus ojos pasión mezclada con lujuria, nuestro deseo era innegable para ambos lo podía ver.

Antes de que me volviera a besar debía de decirle.

- ¿Jack?

- ¿si? Dijo acercándose a mí para besarme.

-Soy virgen. - dije cruzando las manos en forma de X frente a mis pechos.

El paro y se sentó a orillas de la cama y se terminó de quitar su camisa pasándomela para taparme y respondió.

 - lo siento no volverá a ocurrir. – agrego. - hasta que no me lo permitas, no lo haré.

Salió de la habitación solo con el pantalón, me había quedado yo misma con las ganas, / ¿Por qué no lo deje seguir? ¿tanto miedo tengo? / me incorpore y me cambie con una camisa azul acompañándolo de unos jeans blancos y unos Adidas blanco con rayas doradas.

Baje esperando a que Jack apareciera, pero no lo hizo; tome un zumo de uvas ratos después me senté a leer una revista hasta que lo vi bajar con unos vaqueros y una camisa azul con unos converse negros con azul.

- ¡EH! parecemos pareja. - dijo al verme, agrego. - ¿nos vamos ahora o esperamos que sean las diez de la noche?

- Quiero ver la puesta de sol al amanecer, si ya vámonos. - dije.

 

Bajamos el ascensor en un silencio incomodo, pero ninguno estaba dispuesto a hablar de lo que paso ayer. Subimos al auto y solo se escuchaban las canciones de la radio, una hora y algo de camino a la casa de Emilio. / ¿Sabe dónde vive Emilio? / Nos estacionamos y entramos a una casa gigantesca que daba una magnifica vista del mar.



Melissa Cordero Lopez

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En el texto hay: traicion, romance, amor

Editado: 10.01.2019

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