A pesar del sufrimiento (serie "Reencuentro" #1) Borrador

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Capítulo 14: Yo moría por hacerlo, moría por besarte

Capítulo 14

Yo moría por hacerlo, moría por besarte

 

Me ha dejado conducir su auto hasta el restaurante, agradecí por eso. Mi vida está empezando a tomar otro rumbo, poco a poco un rumbo más normal.

Con un filete término medio en mi plato empiezo a devorarlo, esta exquisito, no puedo excederme en la comida pero esto, valdrá la pena.

Hablamos de tonterías y nos reímos de cosas sin sentido, estar con él es refrescante, único, amo su compañía. Pero ¿Cómo diablos le digo de la invitación a la exposición? ¿Y si me rechaza?

Miedo al rechazo, sumémosles otro de los obstáculos en mi vida. No me interesaba mucho la opinión pública antes de mi episodio con Rodrigo, pero eso ha cambiado, eso y muchas cosas más.

Era una chica muy confiada, alegre y espontánea.

Era

Estoy en ese dilema cuando veo su mano pasar frente a mi vista

—Diana a tierra

— ¡oh! Lo siento creo que me distraje.

— ¿crees? Estabas más perdida que Sandra Bullock Gravity.

—Es que—como lo digo para que no suene tan comprometedor—yo, bueno—saco la invitación y se la extiendo

Invitación exclusiva para la explosión de arte en acuarela, abstracto y monocromático—lee en la invitación— que bueno, te felicito seguro lo disfrutaras.

Me remuevo incomoda—sí, seguro

— ¡vaya! tienes dos intrasmisibles ¿con quién iras?

—Pues—aparto la mirada estoy nerviosa—quizás, contigo.

Sonríe—yo encantado de acompañarte—suena tan sensual, toma mi mano entre la suya, electricidad siento recorrer por todo mi cuerpo—gracias por invitarme. —y la besa, besa mi mano, me saca una sonrisa estúpida, mi cara arde.

 

Saliendo del restaurante, me topo con alguien a la que no recordaba su existencia, Sofía, ella es la prometida de Rodrigo por la cual me dejo en el altar, bueno, no llegue ni al altar.

¡Gracias Sofí…!

— ¿Diana?—en su voz hay cierta sorpresa— no esperaba verte, yo pensé que…

—No, pensaste mal—mi tono no se escucha nada amable, estoy tensa y Fabrizio nota mi molestia.

—ya nos íbamos—toma mi mano y me saca de ahí, yo me aferro a su brazo, no quiero caer, no esta vez. — ¿Qué se antoja de postre? —trata de distraerme, gracias Fabrizio.

—No lo sé—digo un poco apagada, abre la puerta del auto y suelta mi mano, se siente frio. Me siento en el asiento de copiloto un poco cabizbaja.

— ¿Quién es ella?

—Su prometida—le sonrío a boca cerrada. —su futura esposa.

Acaricia mi mejía, yo me siento un poco mal, no lo amo, ya no sé qué siento por Rodrigo, él me destruyo, deje mi vida por lo que me hizo, ahora estoy esforzándome esta vez, lo estoy haciendo pero cada que…mis pensamientos son interrumpidos por un beso que Fabrizio me da…en la boca

¡Mierda!

¡La zanja del diablo! ¿Qué está haciendo? Y lo más importante ¿por qué lo está haciendo? Sus manos en mi rostro me aprisionan, él sigue moviendo sus labios contra los míos pidiendo acceso VIP.  Y entonces, me dejo llevar por que besa súper bien, es algo tibio, nervioso y cálido, correspondo con dudas en mi cabeza, pero que luego se convierte en deseo, su calidez me rodea completamente, enredo mis manos en su cuello y me dejo llevar, abro mi boca y su lengua danza dentro como si no fuera la primera vez que lo hace. Se siente magnifico, mi estómago revoloteando en un sin fin de sensaciones.

Nos separamos en busca de aire, dos años de no sentir unos labios sobre los míos, dos largos y agotadores años. El pánico se apodera de mí, no estoy lista para esto ¿qué es esto?

Mis ojos estaban en orbes, empiezo a temblar de ¿miedo? ¿Deseo? No sé lo que siento en este instante.

—Di, Diana, yo de verdad lo siento, sé que no estas lista pero yo—pasa sus manos en su cabello halándolo un poco, esta frustrado o asustado— yo no pude evitarlo—confiesa al final—sé que no estas lista para nada de esto, yo aproveche la situación porque yo, yo moría por hacerlo, moría por besarte, lo lamento…

Yo moría por hacerlo…moría por besarte…

Dejo de verlo y mi mirada se posa en la ventana.

—ya es hora de regresar—no lo veo, me siento extraña, asustada pero feliz, él dijo eso, dijo que moría por besarme, yo le gusto.

Pone en marcha el auto y el silencio nos invade, al llegar espero que me abra la puerta y entramos igual, callados, vamos en el elevador y cuando las puertas se abren para yo salir, me vuelvo hacia él.

—mañana en la noche es la exposición, después del trabajo nos iremos ¿te parece?

Una amplia sonrisa invade su rostro, sus hermosos ojos aqua marina se iluminan y le regalo una sonrisa igual de grande.

Yo también me moría por besarlo. Las puertas del ascensor se cierran y me dirijo a mi puesto de trabajo estoy feliz, casi doy saltitos imaginarios de felicidad.



Eris Morningstar

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En el texto hay: amistad y amor, reencuentros, amor de familia

Editado: 23.10.2019

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