A pesar del sufrimiento (serie "Reencuentro" #1) Borrador

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Capítulo 23: No es algo que le incumba señor Verdaguer

Capítulo 23

No es algo que le incumba señor Verdaguer

 

Inhalo y exhalo, inhalo y exhalo, tener a Rodrigo frente a mi cuando estoy tranquila no es algo que deseara en este estado de paz interior, me mira como queriendo leer mis pensamientos o al menos como que quisiera descifrar mi estado de ánimo, serenidad vuelve a mí por favor

Se están exponiendo en la junta las estadísticas del mes, las ganancias fueron buenas, el éxito con el primer producto lanzado con el consorcio de Williams ha sido excelente y el márquetin usado fue muy bueno, todos miran los números asintiendo con una sonrisa en sus labios.

Veo a la chica luchando con el pobre sistema porque uno de los socios, para ser especifica el padre de Sofía y suegro de mi némesis, necesita los datos por semana de las ventas, me levanto de mi lugar y le pedo amablemente que deje hacerme cargo, ella nerviosa me sede el mouse para controlar la enorme pantalla frente a nosotros.

Lo hago de manera rápida y explico a cada uno los pros y los contras que afrontamos y como lo resolvimos, los resultados son muy buenos.

Fabrizio a diferencia de Valentino, frunce el ceño, aún se pregunta cómo puedo controlar ese sistema mejor que los de estadísticas. Rodrigo por su parte de limita a verme y a anotar lo que explico.

Al terminar la junta, el suegro de Rodrigo el señor Constantin Williams me da un asentamiento al cual correspondo a la distancia, con una sonrisa que no llega a iluminar mis ojos. Él sabía lo que Rodrigo me había hecho y el romance que tenía con su hija, teniendo una relación “seria” conmigo.

—ese sistema es muy bueno ¿margen de error? —Pregunta Rodrigo acercándose a mí

—Ninguno—zanjo sin verlo mientras recojo los documentos ayudando a Sammy a dejar ordenando la sala de juntas.

— ¿Cómo estas tan segura?

—si tienes dudas habla con los de estadística e informática hasta donde sé, te paseas por aquí como perro por tu casa. —bien, admito que estoy empezando a molestar.

—hoy demostraron ineficiencia y tú, como siempre sacándolos de apuros ¿Cómo es que sabes más que ellos sobre ese nuevo sistema?

—No es algo que le incumba señor Verdaguer—lo veo al fin y le muestro una sonrisa fingida y yo no sé fingir—Cindy—me dirijo a la chica de estadística—muestra al señor los detalles del sistema—esta asiente

Me toma del brazo para retenerme, me suelto de inmediato tirando las carpetas al piso.

—no me toques, no me hables, no respires el mismo aire que yo, si te soporto es porque no tengo de otra, si por mi fuera no volverías a pisar el mismo lugar que yo. La próxima vez que intentes volver a tocarme golpearé tan fuerte tus bolas que no podrás tener sexo por largo tiempo. —zanjo molesta, doy la vuelta ante la mirada de sorpresa de este y de Cindy dejando las carpetas en el piso.

Voy al baño y vómito, estoy tan molesta que el almuerzo me ha hecho daño, tiemblo un poco pero logro controlar mi respiración, pateo la puerta del cubículo maldiciendo en lo bajo y de inmediato llamo a Lara quien me atiende al segundo timbre.

—Es un avance—dice tras la línea—no perdiste los estribos y el enojo es algo normal, no creas que estas retrocediendo lo enfrentaste, pudiste darle la cara y mostrarle que no estas derrotada. Tu fuerza de voluntad está regresando Diana. Lo estás haciendo muy bien así que felicítate por ello.

—gracias, ya me siento mejor—limpio algunas lágrimas.

Salgo del cubículo y limpio mi rostro, levanto la mirada hacia mi reflejo en el espejo y me sonrío…necesito un café.

Sonrío a mi taza mientras llego a mi escritorio, encontrando una caja pequeña sobre este, cuando lo abro para revisar su contenido me percato que es un postre, frunzo mi ceño y lo examino con detenimiento no había una nota. Sammy llega y le señale el postre, es un flan de limón, ella niega y ambas nos quedamos viendo con el ceño fruncido y con una mano sosteniendo nuestro mentón como si fuese un esqueleto de algún dinosaurio que aún no se ha descubierto.

—No lo sé, no me da confianza—dice mientras lo olfatea.

—a mí tampoco—hago  una mueca mordiendo mi labio interiormente—no es de mi gusto, es más bien del gusto de…—hago una pausa y bufo molesta— tíralo a la basura.

— ¿Por qué vas a botarlo? —la voz de mi jefe nos sobre salta, es Batman o que ¡miércoles! que no lo escuchamos acercarse.

Sammy se lleva una mano al pecho y yo igual

— ¡Santo Dios jefe nos va a matar de un infarto! Dios! Y todavía no termino de pagar la casa de mi madre.

Toma la cajita abierta con el flan y lo inspecciona— ¿por qué vas a botarlo? La comida no se desperdicia chicas, sabes cuantos niños de áfrica…

— ¡Ya lo sabemos!—Decimos al unísono

— ¡pero yo no pienso comerlo!

—y si ella no lo hace ¡tampoco lo hare yo! —nos cruzamos de brazos.



Eris Morningstar

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En el texto hay: amistad y amor, reencuentros, amor de familia

Editado: 23.10.2019

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