A pesar del sufrimiento (serie "Reencuentro" #1) Borrador

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Capítulo 35: "mi empresa" suena bien, me gusta, me gusta

Capítulo 35

"mi empresa" suena bien, me gusta, me gusta

 

Salimos de Fontaine, no me despedí de nadie, ya que regresaría muy seguido, y nos dirigimos a Many donde nos espera el tío Edmundo, quien ya sabe de mi decisión según se, Beltrán creía que llevaría las riendas de la empresa, cuando el tío se jubilara, es por eso, la tarántula de Isma no dejaba de meterse en los asuntos de mi empresa, incluso me comunicaron que llega a Many siempre, pero de eso me encargaré yo, el tío no está viejo, solo quiere vacaciones permanentes y mi padre igual.

Cuando me despedí de Valentino, casi me suplicó que no me refugiara en esa muralla, sé qué se trata de eso cuando me dijo «No lo hagas Di» es la única manera de mantenerme alejada del dolor y el sentirme culpable, por no ser lo suficientemente buena como para que alguien me ame. Quizás si dejo de ser tan yo, pueda encontrar a alguien que me ame y que no quiera perderme.

Amargada y aburrida así será peor…

Voy viendo por la ventana del auto mientras los gemelos hablan sobre sus salidas con Fabrizio, según escuché, fue como conoció a Elena, una chica que trabaja en el departamento de estadísticas de mi empresa.

“Mi empresa” suena bien me gusta, me gusta— mi subconsciente está muy calmada tomando sol.

—Elena es buena chica Di— vuelvo mi vista seria hacia mi primo quien conduce.

— ¿Qué me quieres decir con eso?—entre cierro los ojos.

—No la despidas—eso hace que abra mi boca y eleve mis cejas en sorpresa.

—Me ofendes, no pareces mi primo sabes—le reclamo— no haría nada en contra de nadie y lo sabes, él lo sabe—ahora me dirijo a Stefano quien está escribiendo en su móvil, golpea a su hermano en la cabeza y este otro se queja.

— ¡Tú lo sabes idiota! Di, no es así—me defiende.

—Gracias Stefano

—De nada jefecita.

—Lame mis botas también—le regaña su gemelo.

—Las tuyas no son tan lindas como las de Di.

— ¡Oh! Divo de las botas, ¡cara de mujer!

— ¡Oye! ¿Qué insinúas?— pregunta indignado

—Yo no insinuó nada… me solté el cabello me viste de…—empieza a cantarle Tiziano

—Mira, no necesito ser gay, para saber que Di, tiene buen gusto en calzado.

Eso es muy cierto Stefano, es amante de los zapatos, mientras Tiziano lo es de los trajes caros de diseñador.

Pasan todo el trayecto discutiendo. Al llegar, Tiziano aparca el auto en el estacionamiento y caminamos hacia el edificio, pasamos por recepción con la mirada de la chica encargada sobre mis primos y por ende viéndome con sorpresa.

—Señorita Diana, es un gusto tenerla de nuevo por aquí.

—Buenos días Yuri, un gusto verte de nuevo— la saludo.

Entramos al ascensor, mis primos acomodando su vestimenta y su corbata mientras los veo extrañada.

Al abrirse el ascensor, se dejan ver unos escritorios, para ser exacta 5, todos ocupados por secretarias con su vestimenta impecables, un uniforme conformado por pantalón de vestir gris oscuro y camisa blanca con su gafete con su nombre y cargo, con sus respectivos peinados recogidos, su maquillaje impecable y zapatos de tacón de aguja alto. Todas, vuelven su mirada hacia las puertas del ascensor abiertas, en lo que salimos.

—Buenos días señores –dicen al unísono, mientras admiran a mis primos como si fuesen la optaba maravilla.

Recuerdo solo a la secretaria del tío Edmu, con quien me quedaba cuando acompañaba a papá a las aburridas reuniones y yo desinteresada, no asistía. Me sentaba con ella en su puesto a ver videos graciosos en you tuve o de novias que dejaban plantados a los novios en el altar, irónico, yo veía eso y fue exacto lo que me pasó a mí, un atisbo de tristeza pasa en mi mente por el mal recuerdo. Ella ya se jubiló, por lo que me contaron, así que, no conozco a la nueva secretaria.

Ambos besan mi mejilla, uno la derecha y el otro la izquierda y cada uno se dividen para ir a su respectiva oficina, mientras me pongo frente a la puerta de la oficina que pronto será mía.

Toco la puerta y espero el adelante del tío Edmu.

Abro la puerta y me encuentro con el tío Edmu en su escritorio

—Hola Tío—le saludo mientras camino hacia él



Eris Morningstar

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En el texto hay: amistad y amor, reencuentros, amor de familia

Editado: 23.10.2019

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