A pesar del sufrimiento (serie "Reencuentro" #1) Borrador

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Capítulo 38: Como un dulce sufrimiento

Capítulo 38

Como un dulce sufrimiento

 

Mi auto ha llegado del taller así que ambos estamos revisando que estuviera en perfecto estado, cuando regresamos, los veo a todos, sentados alrededor de la mesa del patio, riendo a carcajadas y me sospecho que no me gustará saber de quien se burlan, ya que mamá esta hable y hable y todos están riendo. Tiene mi álbum de fotografías, y se las está mostrando a todos, siento que hoy, voy a morir.

¿Cómo llegamos hasta esto?

Es mi cumpleaños, y todos están en casa celebrándolo.

—Ahora recuerdo porque tengo bajo llave mi álbum—dice Virginia.

—Antes de mudarnos, los busqué por todos lados—digo sorprendida— los tenías tú escondidos—señalo a mamá quien está riendo. — ¡papa! —me quejo.

Muestra las palmas de sus manos—a mí, no me mires, juro que no sabía nada—se defiende.

—Eras un pan quesito—Samuel, hace una mueca arrugando su boca.

Tomo los álbumes y se quejan. —se acabó la función, vamos a comer.

—Hagamos un brindis y unas palabras para la cumpleañera— se levanta Virginia, sosteniendo una botella de cerveza— ella es mi hermana la quiero con todo el corazón y me ayudó a pasar por momentos difíciles, tramando una que otra travesura como teñir el cabello gris a color violeta del jefe del tío Ed, cuando dormía plácidamente, o cuando esa vez pusimos laxante en el refresco del vecino mientras ayudaba a tío Ed, con la fontanería, entre otras cosas de las que Lucifer, no puede enterarse. Este regalo es para ti, ¡taran! Fabrizio, es el encargado de esconder los regalos, así que jamás los encontrarías—me levanto emocionada, Fabrizio trae algo parecido a…

—Él no trae nada—le señalo, me muestra una foto en su celular donde se ve mi habitación y un estante ¡Dios santo!—Es un estante para poner libros adornado con uno paisaje, es…—me lanzo encima de ella y grito de la emoción, doy saltitos emocionada— ¡gracias! es hermoso.

Valentino levanta su cerveza por Diana, y que los demás cumpleaños sean mejor que este, ¡salud!

— ¿Y mi regalo?—digo enfurruñada.

— ¡Oh sí! Cierto creo que estas, me están llegando pronto—sacude la botella y todos reímos.

— Solo espero, no sean unos guantes de box—digo cruzada de brazos.

— Tranquila no lo es, es algo mejor—me entrega un paquete que abro ansiosa, es un porta retrasos con la fotografía de ambos.

—Somos nosotros de niños—mis ojos de empiezan a inundar de la emoción, él se acerca a mi lentamente y me abraza me da un pequeño beso.

— ¿Te gustó mi regalo?

Yo asiento—me encantó, no sabía que tenías esta fotografía.

—Tengo esas y más, agradécelo a mamá, ella tiene todo guardado, hasta las fotografías más vergonzosas—susurra—. Lo malo es que no sé dónde las guarda y no puedo evitar que un día de estos, salgan a la luz—mueve el cuerpo como teniendo un escalofrió.

—No hace mucho conocí a Diana y entre ellas—señala Antonella a Vir y a mi madre— le han dado significado a la palabra amistad, en las buenas y las malas siempre juntas.

— ¡Salud! —decimos todos.

— Y mi regalo, si me permites Fabrizio—este, le entrega un sobre y yo lo veo de mala cara por esconder mis regalos.

— ¡Son unos cupones VIP para un spa!

— ¡Omg!—digo emocionadae iremos las tres—chillo

— Así es— dice ella.

—Mujeres—escucho decir a Diego.

— Con cualquier cosa que sea lodo y piedras se emocionan—le sigue Max

—Eso no es todo, con esmalte de uñas, las tienes en la palma de la mano—sigue Samuel, los miramos de manos cruzadas

— Ustedes también irán—sentencia Antonella, estos solo la ven y en su rostro se refleja el horror, sí, ella es la que manda.

—Mi turno—se levanta Samuel—bien ¿Qué bueno puede decir de ti? Huumm— rosa su barbilla buscando, como si le fuese difícil saber que soy la persona más mansa del planeta, bien, no lo soy, pero está claro que está exagerando— lo tengo, tiene un trasero bien duro, se te nota—me froto la cara en frustración y saco aire violentamente, Fabrizio lo mira con desaprobación. — ¿Qué Fabrizio? No me digas que no lo has notado—niega—lo que sea, ahora te harás el inocente—le reclama.



Eris Morningstar

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En el texto hay: amistad y amor, reencuentros, amor de familia

Editado: 23.10.2019

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