A pesar del Tiempo (serie "Reencuentro" #2)

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Capitulo 14

**Cinthya**

 

Acaricio con suavidad su cabeza, le gusta que lo haga mientras la recuesta sombre mis piernas, estoy sentada en la oficina, no tuve más remedio que traerlo al trabajo por que debo llevarlo a que le hagan un chequeo.

Uno de los empleados toca y tras escuchar mi autorización para que entre lo hace, su cabeza que reposaba debajo de mi caricia se levanta y se pone en guardia gruñendo.

—Tranquilo cariño, es amigo—tranquilizo a mi american bully XL negro y se vuelve a recostar más relajado después de escuchar mi voz

Lo tengo desde hace un par de años, lo encontré abandonado en una alcantarina bajo una lluvia torrencial, casi se lo llevaba la corriente pero se aferró a una rama, no me pregunten como fue que vi el pequeño bultito negro, solo salte del auto que conducía mi hermana y tras sus reproches me subí nuevamente al auto con el pequeño bully acurrucándolo en mi abrigo, mi hermana me sonrió ese día, no lo había hecho durante mucho tiempo, el perro nos había hecho al menos sonreír juntas cuando se nos acercaba.

Lo tengo muy bien entrenado, ataca cuando se lo ordeno y se detiene cuando yo decido. Recuerdo cuando Caín llego por primera vez a casa, nunca le agrado, por más que se lo pidiera no dejaba de gruñirle, tenía que sacarlo hasta su casa en el pequeño patio mientras el desagradable hijo de perra se largaba.

La primea vez que Raptor Terminator me desobedeció, fue cuando Caín apretaba con fuerza la mano de Katherine para obligarla a salir con él, al ella negarse, él enfureció, no pude detener al perro, sus ojos se tornaron rojos de la furia, la saliva que emanaba de su hocico era incontenible, ama a Katherine tanto como a mí, Caín apenas pudo correr y cerrar la puerta, el perro quería traspasar la madera para destrozarlo y yo no era quien para impedírselo, así que cada que Caín llegaba me hacia la tonta y no sacaba al perro, de esa manera dejo de llegar a casa y solo esperaba a Kat en el auto.

Nunca se volvió a meter con Katherine en presencia de Raptor. Ese nombre se lo puse Kat y el segundo se lo puse yo.

—nombralo Raptor—recuerdo que me lo dijo cuándo miraba la película de Jurassic Word mientras comía sus palomitas.

— ¿Cómo la bebida energética?

—no, como los raptores—señala la pantalla y veo unos raptores corriendo al lado del protagonista conduciendo su motocicleta en la selva.

Estaba sumida en ese recuerdo cuando el sonido de una garganta aclarándose me saca de mi pasado, el chico llego para extenderme la lista de bocadillos, aunque no lo crea este bar es solicitado para eventos, unos más alocados que otros, esta noche se realizara el concurso de mis gay.

Reviso la lista y me levanto para ordenar todo en la cocina. La encargada en una chica capacitada para eso, está en la universidad con el pago de aquí costea sus gastos y mantiene una beca. La admiro por ello me parece ver a mi hermana luchando por cumplir sus sueños.

A mí no me lo pusieron tan fácil tampoco, los trabajos de camarera sirvieron para costear lo necesario y terminar mi carrera como abogada.

Raptor me sigue, es silencioso y camina como perro por su casa, todos le temen no está demás esta raza de perros aunque dócil, su apariencia es lo contrario a lo que realmente es.

La diferencia es que si yo le doy una orden la cumplirá sin rechistar lo entrene para proteger a Kat de Caín, eso lo supe cuando no dejaba de gruñirle a pesar de darle la orden, no lo atacaba aun así, hay algo en Caín que a mi Raptor siempre le molesto.

Para mañana será el gran día, el día en que Kat se comprometa con su verdugo, mi vestido llego justo a tiempo, con un antifaz de accesorio, es tan pero tan prepotente que hará la fiesta donde los invitados lleven antifaces para darle realce a su compromiso, a su apellido.

Fue fácil enredar a Santiago, el hombre no está nada mal tiene una mirada penetrante, lo malo es que habla hasta por los codos pero es muy agradable apartando su palabrería.

Soy una mujer muy observadora, Santiago habla por nervios no porque sea un egocéntrico, al parecer es un hombre inseguro de sí mismo, su voz tiembla en ocasiones. Eso yo puedo mejorarlo, puedo hacer que sea más seguro y así podrá ver que hace muy mal en no dejar hablar a los demás.

Intercambiamos números de teléfono y me escribe desde ese día, me pregunta por mi ánimo porque lo que comí, por algunas cosas sencillas y espera mi respuesta con paciencia, es agradable.

Doy la vuelta para revidar el local y que todo quede a pedir de boca, siendo viernes la concurrencia es más, pero el evento atraerá más personas de lo normal.

Mi celular vibra con una llamada entrante amorcito se lee en la pantalla

—Amorcito y ese milagro—respondo y escucho que gruñe

—cuando dejaras de decirme así maldita sea Cinthya

—no lo dices pero te encanta—respondo con picardía

—no has leído las noticias al parecer, cambio de planes, no puedo acompañarte a la fiesta de compromiso, tengo asuntos que atender.

— ¿es más importante la carga de droga que te llevo que mi hermana?



Eris Morningstar

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En el texto hay: reencuentros, sacrficio, amor de familia y amigos

Editado: 12.10.2019

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