A pesar del Tiempo (serie "Reencuentro" #2)

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Capítulo 15

Cinthya

Dos días sin ver la luz del sol.

Frente a mí en el piso, yace una bandeja con una porción de comida y a su lado un vaso con lo que deduzco es agua. La única porción de comida de ayer y la única de hoy.

El primer día encerrada en este lugar oscuro no comí, pero si tome agua, un gran error, aunque al terminar de tomarla me sentí mareada lo que deduzco pusieron algo en el agua ahora que lo se quizás en la comida de hoy así que, me debato en comer y beber.

Si no lo hago moriré de hambre y si lo hago podrán hacer conmigo lo que quieran. Sé que me observan como hienas, como aves carroñeras, son dos hombres ahora con ansias de poseerme, de ultrajarme, de violarme.

Cuando tome el agua fue cuando sentí el malestar, no esperando que hiciera efecto abrió la puerta de lo que deduzco es un sótano y lo vi con la poca luz del bombillo amarillo quitándose el cinturón y desabrochando la bragueta listo para el ataque cual perro hambriento.

No me permití llorar, gritar o rogar, eso solo los alimenta

 Pero si logre morder tanto su oreja que interrumpí su asqueroso proceder, me quede con el óvulo de esta entre mis dientes ensangrentados.

Gritó tan fuerte que uno de los hombres me lo quitó de encima, porque me lance con toda la fuerza que apenas tenía contra su nariz que también mordí.

No sé dónde estoy, ni que harán conmigo, lo único que me preocupa es que fallé, fallé como la fracasada que soy. Le fallé a mi hermana, yo la condene.

Paso mis manos por mi rostro frustrada, desesperada, triste, molesta al recordar la mirada de Caín y la sonrisa de victoria en su maldito rostro, cubro mi cara con mis manos  al recordar la cara de Santiago, no sé cómo descifrarla, Aunque esa carita inocente logro engañarme.

Lo que más me mata es haber visto el rostro de mi hermana en el que la sorpresa y quizás la decepción estaban plasmados.

No perderé la cordura, no ahora.

Me abrazo a mí misma para encontrar consuelo. Ni el infierno saldré de este lugar, la única forma de hacerlo, es muerta. Y en este momento cuando escucho más pasos bajar hasta donde me encuentro, desearía estarlo

 

Valentino.

Me manda al buzón.

Aprieto entre mis manos el aparato porque es diez milésimas veces que marco el número de Cinthya y no responde hace casi dos malditos días.

Inhalo y exhalo, inhalo y exhalo, observo el periódico sobre mi escritorio donde hay un muy sonriente Caín Montenegro junto a Katherine, mi Kathy comprometidos oficialmente y este, sí, este sábado van a casarse.

—Tranquilizate—me trata de calmar mi mejor amigo y le regalo una mirada iracunda. —quizás su hermana no pudo hacer nada

—no es eso lo único que me preocupa, Cinthya fue a esa fiesta y no he vuelto a saber de ella, estoy preocupado.

—Katherine tampoco ha llegado a trabajar según me comento mi esposa

—Esto es muy extraño Fabrizio, te juro que estoy por volverme loco, dijo que se comunicaría conmigo cuando todo terminara, sea o no a nuestro favor aquí hay gato encerrado. —me levanto ante la atenta mirada de Fabrizio. —voy al culo del diablo

— ¿al que?

—luego te explico.

Conduzco hasta el lugar y no, no saben nada de ella. Me dirigen hacia su apartamento al lado del local y tampoco ha llegado.

— ¿llamaron a la policía? —pregunto al dueño llamado Jorge

—lo hicimos pero deben pasar 48 horas para reportarla como desaparecida y aun no se cumplen, algo le paso a Cinthya y sabemos cómo encontrarla.

—Jorge—lo llama un chico —buscan a Cinthya, al parecer no llego a traer a Raptor después de la fiesta.

¿Raptor?

Salimos del apartamento y entramos al bar nuevamente, observo a un hombre alto de traje con una gorra de chofer en sus manos y en la otra sostiene una correa donde posa un American Bully XL negro, no sabía que Cinthya tuviera perro.

—Victor, no sabía que tenías a raptor contigo—comenta Jorge estrechando sus manos en saludo

—la señorita no llego por él y estoy preocupado, necesito que la busquen yo no tengo mucho tiempo, debo irme o mi jefe sospechara algo

Victor le da la correa y un pañuelo blanco a Jorge y se despide de nosotros. Jorge se inclina hasta el perro y lo acaricia y este se deja sin gruñir.

—Cinthya ama a este can, jamás lo dejaría de esta manera, no sin dar una explicación, algo le paso a esta muchacha. —Su tono denota preocupación— no me metí en sus asuntos pero ayude a que investigara todo, la apoye pero no pude protegerla no contra Caín.

— ¿Dónde podemos buscar?

—no lo sé muchacho. Ella salió ese día con un tipo que trabaja en el bufete de Montenegro, él debe saber algo

—Santiago Mendieta, iré a hacerle una visita.

Y si de paso me encuentro con Caín sería mejor

—Te acompañamos—frunzo mi ceño sin comprender hasta que toma al perro consigo y lo monta a mi auto.

—Juro que si babeas los asientos te hago salchicha—el bendito perro solo ladra antes de pasar su lengua por mi rostro, ¡qué asco! — ¡maldita sea raptor!



Eris Morningstar

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En el texto hay: reencuentros, sacrficio, amor de familia y amigos

Editado: 12.10.2019

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