A pesar del Tiempo (serie "Reencuentro" #2) Borrador

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Capítulo 22 ...FIN

Llegamos al final. Tengo sentimientos encontrados por que amé escribir a Valentino.

Agradezco de todo corazón que me hayan acompañado hasta aqui. 

Este capitulo esta dedicado a:

Magio Veal

Cristely Cordova

Maria del Pilar Vergara

Sofia Morales Vasquez

Muchas gracias por el apoyo mis Cielas, las aprecio no saben cuanto. A todos lo que me han leido y que espero lo hagan.

 

Besos y Abrazos a la distancia

Empecemos!!!

 

 

—No es nada gracioso—contesto al ver su cara clavada en la revista que cogió de un estante ocultando su burla.

Mi calcetín esta hecho agua, el ruido no era más que el de la señora de limpieza quien por gracia y dicha del Diablo, tenía los audífonos puestos y no escucho el espectáculo que estábamos dando en el baño de discapacitados.

Tenemos un lugar en el infierno por eso. Me apresuro a ponerme el pantalón y en el intento mi pie vuelve a quedar dentro de la tapa rota del inodoro empapándome nuevamente con el pantalón puesto.

Los zapatos están igual ya que no me saqué los calcetines.

Me estoy empezando a frustrar, no es que me quejé del delicioso orgasmo que hemos tenido y que gracias a ese pequeño retraso no encontramos nuestras maletas, sino que este viaje para mi debe ser perfecto, porque es esta noche que le pediré matrimonio a Kathy.

*****

—Disculpe señor—mira la pantalla de su monitor nerviosa y es que cualquiera estaría temblando al ver mi expresión de asesino en serie.

—Fontaine, Valentino Fontaine—respondo entre dientes poniendo en puño mis manos.

Razón uno de mi enfado: viaje en clase económica

Dos: perdieron nuestras maletas en el aeropuerto.

Tres: el departamento de alquileres de autos, olvidó enviar el vehículo al aeropuerto.

Cuatro: el taxi en el que nos trasladamos al hotel, olía apestoso como si una rata hubiese muerto sobre algo muerto y parecía una carcacha sacada de hace miles de años atrás.

Cinco: la gota que derramo el vaso de mi paciencia. En el hotel no nos tienen la reservación lista, es más, le dieron nuestra habitación a un anciano de unos 60 años que viene acompañado de una jovencita de unos 20. Aun no me explico cómo pensaron que yo era ese señor y hasta donde llegó su incompetencia de no pedir identificación.

Mi pecho sube y baja acelerando, estoy rojo de la ira y cuando creo que voy a explotar, siento unas manos rodear mi puño. Cuando vuelvo la vista hacia ella, Kathy está sonriendo, mira a la recepcionista que no sabe cómo salir de este embrollo.

— ¿Cuánto tiempo cree que tarde el proceso?

—U, un par de horas señorita—responde con miedo, templando.

— ¿Algún lugar cerca donde podamos despejarnos?—pregunta con tranquilidad.

—Tenemos un servicio de alquiler de bicicletas—la veo con odio y casi la veo retroceder dentro de su cubículo—será gratis para ustedes por las molestias causadas. —Dice con pena reflejada en su rostro—llamaré al encargado para que los guie en un tour.

Llama al encargado, un chico joven de unos 18 años quizás, nos explica cosas del tour que gracias a mi enojo no pongo total atención, mientras mi tormento esta atenga a cada palabra  y movimientos, no la veo molesta o incómoda y no entiendo el por qué.

—Vamos—me guía hacia afuera donde el chico tiene listas dos bicicletas, lo que me sorprende de verdad es que una es para dos.

—Es de esas—al fin hablo sin atisbo de frustración, suelto la mano de Kathy y me acerco al chico quien, como si estuviese orgulloso de ellas, me extiende la bicicleta —en la vida real se ven más interesantes.

—Aquí no son tan raras, pero fue mi idea usarlas para las parejas de enamorados como ustedes. Es un método para que ambos compartan juntos, el problema es cuando ambos no saben andar en bicicleta. —se ríe, supongo de algún recuerdo—espero ustedes puedan andar en bicicleta.

—Por supuesto —respondemos al unísono.

Dejo a un lado mi molestia por los inconvenientes que hemos pasado y ayudo a mi Kathy a subir a la parte delantera, ni loco dejo que vaya atrás y que los malditos morbosos le vean su hermoso trasero, que es solo mío.

— ¿Lista mi amor?

—Lista cariño—responde extendiendo su mano y beso la parte trasera de esta. Me regala una sonrisa genuina que ilumina sus hermosos ojos jade que hace que mi corazón salte y me sienta culpable por las desgracias que hemos pasado, el fin de semana perfecto comenzó mal y se fue a la mierda.

Me subo a la bicicleta y empezamos a pedalear sigo al chico que nos guía por los alrededores, nos muestra el área comercial, un lindo café familiar, una floristería,  una tienda de recuerdos y otra de antigüedades lo que nos llamó mucho la atención, compartimos una mirada rápida con Kathy, entremos a una tienda de abarrotes y compramos lo que nos sugiere nuestro joven guía, y seguimos nuestro camino.



Eris Morningstar

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En el texto hay: reencuentros, sacrficio, amor de familia y amigos

Editado: 23.10.2019

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