A pesar del Tiempo (serie "Reencuentro" #2)

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Capítulo 4

Capítulo 4

**Kathy**

—Están tocando a la puerta, dame un segundo—digo a Valentino detrás de la línea, me dirijo a abrirla sin ver por el pestillo, cuando la abro mi semblante se endurece, su sola presencia me incomoda, me molesta, me da asco.

— ¿Qué haces aquí? —pregunto iracunda, detesto su presencia y olvido que tengo a Valentino en la línea.

Vine a verte cariño ¿acaso no puede tu prometido visitarte?

—Lárgate de aquí Caín, no estoy de humor para verte ahora.

—Nunca estas de humor nena.

— ¡Largo dije! —le lanzo un jarrón que logro tomar pero para mí desgracia pudo esquivarlo, no pude cerrarle la puta puerta, entonces mi celular cae sobre el sillón y Caín, me empuja hasta quedar casi a horcadas sobre mí, su cercanía me provoca nauseas.

—Vamos hermosa—acaricia mi mejilla—pronto estaremos casados y esto será normal—mi ojos se cristalizan, mi pecho sube y baja, desgarra mi blusa de botones y en un descuido muerdo su mano con todas mis fuerzas, grita del dolor y por un acto reflejo me bofetea, se separa un poco y pateo su entre pierna cayéndose al piso del dolor.

— ¡Lárgate maldito! Y la próxima vez que intentes tocarme voy a travesarte el corazón si es posible con mis propias manos. ¿Entiendes? , no vuelvas a tocarme o te mato.

—Pagarás por esto Katherine, lo pagarás y lo sabes—corro a mi habitación y me encierro en ella, no soporto mas todo esto, me abrazo a mí misma para buscar la paz que he perdido y mi esfuerzo es inútil.

Al poco tiempo escucho que tocan la puerta de mi habitación y me tenso de inmediato, hasta que escucho la voz de Valentino llamarme.

No dudo en correr para abrirle la puerta, no me importa mi estado, mis lágrimas, el desastre en el que estoy, sólo me importa su presencia, me lanzo a sus brazos hundiendo mi rostro en su cuello y es ahí donde me rompo.

Tantos meses conteniéndome, fingiendo que no pasa nada, pretendiendo que puedo llevar sola esta carga que tengo sobre mis hombros.

Ya no puedo más con esto.

Ya no.

No sé cuánto tiempo estoy en su regazo, no habló, no preguntó nada, solo se quedó quieto acariciando mi cabello y abrazándome, armando mis partes rotas, mis partes destruidas.

Es obvio que preguntará que sucedió, al ver que he vuelto a la realidad, y también esta consiente que por más que insista, no le diré nada.

Lo que si me asusta mucho, fue verlo decidido cuando dijo que irá a preguntárselo al mismo Caín. Salió dispuesto a buscarlo.

Si Caín se entera de que Valentino existe en mi vida no lo dejará tranquilo. Y no temo por Valentino, sino por lo que puede hacer con Caín en su contra para perjudicarlo. No quiero que Valentino salga mal en todo esto.

Quiero resolverlo, pero aun no sé cómo y el tiempo se me está agotando.

 

**Valentino**

En ese momento un tanto ebrio, no noté que sus ojos verdes no eran jade, no noté que sus labios iban de un tono rojo carmín, un tono que siempre negó ponerse, no noté que su cabello no era castaño claro, sino rojo caoba.

Abro los ojos y me siento de golpe sobre mi cama, pongo mis manos sobre mi sudado rostro, volví a retroceder muchos años en mis sueños, mi celular suena viendo el rostro de Arturo, estirando los labios como dando un beso al aire, este maldito la puso de imagen de contacto y es la que aparece cuando me llama, deslizo mi dedo sobre este para contestar su llamada.

—Hola bello durmiente ¿corremos? Llego en 15—cuelga antes de que articule alguna palabra.

Me levanto y me pongo ropa deportiva y espero unos minutos, cuando escucho el claxon, veo el auto de Arturo estacionarse.

— ¡Hola babys! ¿Cómo te amanece hoy? —Pregunta en tono burlón y yo gruño— ¡aaww! Me encanta tu buen humor amor.

Sabe el que porque de mi mal humor, ayer que salí del apartamento de Katherine, lo llame y le hice saber que me dirigía al bufet del imbécil de Montenegro, pero justo en la entrada del edificio Arturo, me estaba esperando, y a la fuerza me hizo entrar a mi auto y me llevó lejos de ahí.

Obviamente yo no quería hablar con ese idiota, quería golpearlo hasta matarlo, es más, lo deseo con todos mis wevos.

— ¿Has averiguado algo con su amiga? —pregunto después de un tiempo en silencio



Eris Morningstar

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En el texto hay: reencuentros, sacrficio, amor de familia y amigos

Editado: 12.10.2019

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