A Sólo Un Recuerdo De Ti © Libro Dos de la Serie Olvido

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Capítulo 4

— No vayas a abrir los ojos — señalé a Bella

— ¡Tanto misterio amor! — exclamó emocionada

Sonreí

— Te gustará lo prometo, pero no hagas trampa ¿Eh? No espíes — sonreí

Me puse tras ella con mis manos en su cintura para guiarla hacia el lugar donde estaba la sorpresa

— Ya puedes abrir los ojos cariño — señalé

Bella los abrió rápidamente y con la misma rapidez se llevó las manos a la boca, ahogando una exclamación

— ¡Qué bello lugar amor! — exclamó por fin, emocionada, admirando maravillada el hermoso lugar donde nos encontrábamos — ¿Cuál es este lugar? Vaya... Es asombroso

— Se llama Laguna Esmeralda — indiqué abrazándola y admirando el lugar. Realmente era un bello paisaje

— Es precioso... Y la laguna es soñada — Bella se volvió  apoyando sus manos en mi rostro — Gracias por traerme amor

Cerré la pequeña distancia que nos distanciaba para besarla

Sacamos del auto las provisiones y una gran manta, para disponernos a comer al más estilo picnic

Bella disfrutaba de la belleza del lugar. Tiempo después se quitó los zapatos para meter sus pies al lago mientras me llamaba con señas de sus brazos en alto

Se veía tan hermosa

No tardé en unirme a ella, mientras chapoteamos y jugamos en al orilla de la laguna. Tras un traspié con una piedra di un tropezón, para finalizar quedando sentado en medio del agua

Bella se me acercó preocupada, pero al ver mi sonrisa ella sonrió también

— ¡Lo siento! No me quise reír — exclamó aún entre risas — ¿Estás bien? ¿Te ayudo?

Puse cara de aflicción y cuando la tuve a un par de centímetros, aferré de su mano jalando hacia mí, por lo qué quedó prácticamente sentada en mis piernas y con ataque de risa

— ¡Mira lo que me haces! — señaló entre risas — Ahora estamos empapados

— Estás equivocada amor... Aún no... — y en un rápido gesto me empujé hacia atrás llevándomela en mis brazos, quedando mojados hasta los hombros

— ¡Maty! — exclamó nuevamente Bella con ataque y risa nerviosa

Me levanté tomándola en brazos y corriendo por la orilla del lago

— ¡¡¡Nos vamos a caer!!! — gritaba Bella entre carcajadas

Luego nos recostamos en la manta y aprovechando el abundante sol nos comenzamos a secar

— Ay amor qué haré contigo... — reía Bella — Eres único en tu especie

— Lo sé, lo sé — sonreí — Pero... Eso te hace amarme

— Así es cariño — Bella se ladeó para quedar observándome

— Te amo — susurró

— Ídem — le susurré

Sonrió

— Creo que esa será nuestra palabra — sus ojos verde claro me observaban atentos antes de proseguir — Ya sabes mi Maty... Cada pareja tiene su palabra común o clave

— Me gusta esa palabra — le guiñé un ojo — Así cada vez que la digas sabré que me amas

Se acercó un poco a mi rostro para besarme

— Así es, te amo inmenso Matías Mangiola

— Y yo te amo mega inmenso Bella Ruiz

Una vez secos y ya entrada la tarde retornamos al dpto.

Llevábamos la primera parte del trayecto de regreso e involuntariamente comencé a divagar, pensaba que era jueves y mañana ambos trabajábamos, que fastidio

— Y esa cara de fastidio amor — Bella me sacó de mis pensamientos

Sonreí al ver como descubría perfecto mis sentimientos o pensamientos

— Pensaba en que mañana toca trabajar... Quisiera pasar el día entero contigo — tomé aire profundo

Posó una mano en mi rostro, con la expresión tan característica suya cuando algo la enternecía

— Lo bueno es que pasado mañana no... Y pasaremos un fin de semana juntos regaloneando — me guiñó un ojo

Le sonreí

— Además no olvides que este sábado quedamos de ir a lo de...

La frase se interrumpió de repente y rápidamente di una mirada de reojo a Bella, quien estaba muy pálida, muda y llevándose una mano a su cabeza

<<Por Dios no de nuevo>> pensé angustiado

Mi primer instinto fue soltar el volante para socorrerla, pero cuando sentí como el auto perdía el control desistí de inmediato, aferrando el volante con firmeza

— ¡Bella! — intenté que mi voz no sonara tan angustiada como yo lo estaba — Tranquila cariño pasará enseguida

Intenté tranquilizarla hablándole mientras encendía las luces de emergencia y me orillé con rapidez

— Amor dime qué sientes — intenté ayudarla aunque por su expresión veía lo afectada que estaba

Abrió la boca pero le era imposible emitir palabra, sólo señaló su cabeza, confirmándome el intenso dolor que la embargaba



Belén S.

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En el texto hay: novela romántica, romance, amor

Editado: 26.08.2019

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