A Stranger

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 8

Ocho: La gran desgracia de ColdCity.

 

Demian cerró la puerta de mi habitación detrás de él con su pie, sus labios aún sobre los míos no se desprendían por nada. 
Sus manos viajaban por todo mi cuerpo y yo no me negaba, besó mi cuello y cerré mis ojos, mi cuerpo se estremecía ante el mínimo contacto de su piel con la mía.
Me tomó por debajo de mis muslos y me alzó, descansando mi cuerpo sobre la mesita de luz, él se metió entre mis piernas para intensificar nuestro beso y el contacto de nuestros cuerpos, nuestros labios no tardaron en acoplarse, una perfecta combinación.
Mis manos tomaron su cabello atrayendo su rostro más cerca del mío, quería sentir todo de él, ya no me podía controlar, no quería hacerlo.
Mordí su labio inferior y él dejó escapar un gruñido.
Bajé mis manos por su pecho hasta llegar a su abdomen, tome su camiseta y se la quité apresuradamente para observarlo sin ella. Lo que había debajo de ella no me sorprendió, pero me encantó, recorrí con mi dedo índice cada pulgada de su abdomen mientras que él me observaba detenidamente con una sonrisa burlona presente en su rostro. Ahora mis dos manos recorrían la marcada v de su bajo abdomen, Demian tomó mis manos y las quitó.

Él alzó una de sus cejas y me sonrió, tomó mi camiseta, alcé mis brazos y la sacó por arriba.
Imitó mi juego y comenzó a recorrer mi abdomen con su dedo índice hasta llegar a mis pechos y ahí se detuvo, para luego seguir su camino con besos húmedos que no tardaron en llegar a mi cuello. Su mano viajo por mi abdomen hasta llegar a mi jean, él lo desabotono y su mano se deslizó dentro, cerré mis ojos y relamí mis labios al sentir su contacto.

—Abre los ojos. — me ordenó Demian e hice lo que me pidió.

Al abrirlos su rostro ya no era el de él, ya no era Demian, sus ojos de un color rojo intenso me recordaron a los mismos ojos de aquella noche y lo empujé, él cayó sobre mi cama desconcertado ante mi reacción, resopló y se lanzó sobre mí. Reía tan fuerte que comencé a temer. Sentí mi cuerpo completamente húmedo y ahí fue cuando lo vi, sus manos se encontraban llenas de sangre al igual que mi cuerpo, un cuchillo había sido clavado en mi estómago sin previo aviso, lágrimas brotaron de mis ojos y rodaron por mis mejillas. Demian no dejaba de observarme, su sonrisa perversa me intimidaba. Él clavo más adentro el cuchillo, para luego subirlo por mi abdomen, haciendo más grande el corte, gotas espesas de sangre caían por la misma tiñendo mi ropa de un color rojo.

Quería pedir ayuda pero las palabras no salían de mi boca, habían quedado en mi garganta, quise correr pero yo ya no controlaba mis piernas, ya no tenía el control de ninguna parte de mi cuerpo.

Abrí mis ojos de golpe, respiré, inhalé y exhalé con una mano en mi pecho y la otra sosteniendo las sábanas de mi cama con fuerza, mi cuerpo completamente transpirado y un frío horrible recorría todo mi cuerpo. Sólo había sido una horrible pesadilla.

Tomé mi celular, marcaban las 06:00 a.m., de fondo de pantalla una foto de mis padres abrazados.

Volví a acostarme.

Mi mente comenzó a divagar y aunque el sueño con Demian fue horrible no puedo dejar de pensar en él. Recordé como estampó su puño contra la pared la otra noche, como sus nudillos se tornaron rojizos, como las lágrimas amenazaban con escapar de sus ojos grises.

Suspiré y en un intento de olvidar a Demian recordé el mensaje de P.

— ¿Quién mierda eres?, ¿Qué es lo que buscas? — me permití dudar en voz alta.

La lista de sospechosos en base a los integrantes de esta ciudad era extensa, cualquiera podría estar detrás de esos mensajes y cualquiera podría ser la nueva víctima, la nueva muerte, incluso yo.

Sonó el despertador, 08:00 a.m. No me había dado cuenta en que momento caí rendida en el sueño.

Me levanté de la cama quitándome las sábanas de encima, el sol mañanero ingresaba por la ventana alumbrando el suelo de madera de mi habitación.

Tomando mi ropa del placard me decidí a cambiarme para luego salir a hacer una investigación a fondo sobre ColdCity. No me quedaría cruzada de brazos cuando hay un desquiciado o desquiciada asesinando por mí.
Según mis registros e investigaciones, ColdCity fue fundada en el año 1800, bosques los alejaban del resto de la sociedad, lejos de la civilización, por esa razón fue bautizada como la ciudad de los bosques. Allegados a la misma confirman que una fuerza maligna la controla, utilizándola como su títere, y aunque los asesinatos y desapariciones van bajando a medida que pasen los años la mala fama que se les otorgó nunca se borrará, gracias a su horroroso pasado. Hace tan solo 20 años sucedió la gran desaparición de más de 30 personas en la misma ciudad, solo la mitad de aquellas personas fueron encontradas, o al menos partes de sus cuerpos mutilados y ensangrentados, del resto no se supo más nada. Nadie habló, nadie preguntó, nadie investigó y quizás esa fue la mejor decisión que tomaron.

Ya lista para salir de mi habitación algo a través de mi ventana llamó mi atención, Drik. Hacía días no lo veía y había olvidado cada detalle que lo caracteriza.
Él se encontraba recostado en el patio trasero de su casa haciendo abdominales, subía y bajaba, sus músculos se tensaban al igual que sus abdominales.
Drik se incorporó y se sentó en el césped, sus brazos ahora se encontraban apoyados en sus rodillas, levantó su mirada y se encontró con la mía, nos observamos por un instante hasta que él elevó la comisura derecha de su boca y me sonrió para luego levantar su mano derecha y saludarme moviéndola.

Me mordí el labio inferior sin dejar de observarlo, detallando su cuerpo ahora sin camiseta.
Volví a la realidad, le devolví la sonrisa y me aleje de la ventana para ir a lavar mi rostro.

Bajé las escaleras, no encontré ni un alma en la casa, para mí suerte, todos dormían. Mientras tomaba mi café me dispuse a revisar mis investigaciones acerca de la noche en la que inició todo, cuando yo era pequeña.



Giu099

Editado: 24.08.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar