A través de mí

Tamaño de fuente: - +

33| Sobrevivir

Los esperamos alrededor de quince minutos. Abby y Emma me sorprendieron al hablar con Katherine y Jasmine. Fue la castaña quien mantuvo una conversación más larga con las dos chicas del conservatorio, pues Emma y Tyler congeniaron muy bien y charlaron como si se conocieran desde siempre. Después de todo, el rubio no tenía problemas para socializar.

Jas integró a su novio, en algunas ocasiones; creo que por ese motivo Tyler quiso conversar con Emma. Me reí al ver cómo le sacaba una risotada a mi amiga.

―Gallagher, si no estuvieras a mi lado podría jurar que eres algo así como un ente ―le dije medio en broma, medio en serio. El silencio entre nosotros había sido llenado con una sucesión de viejas canciones de rock, pero aun así anhelaba el diálogo entre los dos.

Will ladeó un borde de su boca y se encogió de hombros.

―Ya sabes que soy un chico de pocas palabras, pequeña hobbit.

No se lo discutí. Ya me había acostumbrado a su forma de ser…, en parte.

―Sí, bueno, eso es cierto. ¿Cómo te sientes?

―¿Con respecto a qué?

―A bueno...no sé ―imité su encogimiento de hombros―, la presentación.

―Siento que todo esto es...raro ―admitió, luego de pensar muy bien la respuesta. Me pareció que sus ojos resplandecieron por la ilusión y la expectación.

La esperanza y la alegría explotaron en mi interior. Se notaba que Will ansiaba este momento. Esperaba que por fin se integrara definitivamente en la banda.

―Me imagino. ―Sonreí―. Me alegra mucho verlos tan contentos, incluso a ti… Sé que quieres esto, chico emo.

Alzó sus espesas cejas castañas y asintió despacio.

―Sí, quiero hacerlo. Es cierto que amo hacer música y, bueno...también tengo asegurada la victoria de esa apuesta que hicimos hace semanas.

Puse los ojos en blanco y bufé. Yo tampoco me había olvidado de eso.

―No arruines el momento, Gallagher. Y eso está por verse...―Le enarqué una ceja.

Quise golpearlo bien fuerte cuando me levantó una ceja y me sonrió confianzudo.

Tarado.

―Iré a traerte tu bebida ―anunció.

Los chicos regresaron con nuestros pedidos y los colocaron sobre la mesa. La emoción impregnó el ambiente cuando nos miramos entre todos, y sonreímos. Queríamos decir tantas cosas, pero no sabíamos cómo hacerlo.

―Bueno...yo... ¡oh, por Dios! Esto es más difícil de lo que pensaba ―Ty se despeinó el cabello rubio con la mano con la que no sostenía el vaso―. Podría matarte por sugerir este estúpido y emotivo brindis, Nicole. ―La fulminó con la mirada, luego sonrió en tanto observaba el contenido dentro del cristal―. Esta banda surgió hace ya varios años. Un día el Señor Encantador y yo ―movió la barbilla hacia Chase, quien le regaló una sonrisa―, estábamos hablando y no sé, sólo surgió la idea de crearla. ¡Y esa vez que encontré a Gallagher! Supe que el muy idiota tenía potencial, un gran potencial, y ¡vaya que escribe unas canciones geniales! Ahora tenemos a Ricky Ricón, también…

»Si algo aprendí con el tiempo fue que, si puedes soñarlo, puedes lograrlo si te esfuerzas. Y así fue. Mírennos ahora, a punto de dar una presentación en un bar. Siento que es el primer paso para cumplir todos nuestros sueños. Simplemente gracias, monos feos, por hacer posible este momento y, por bueno, ser parte de mi familia. ―Los ojos azules de Ty se cargaron de lágrimas.

Chase se aclaró la garganta y se levantó, sosteniendo el vaso.

―Gracias, rubia oxigenada, por sacarme las palabras de la boca, ¿eh? Ya no sé qué decir.

Tyler pestañó varias veces y puso una cara de tonto, que nos sacó unas risas a todos.

―Es que estamos conectados mentalmente, mi amor.

Chase le lanzó un beso y el rubio fingió atraparlo en el aire. Me mordí el labio para no reír.

―Bueno, ¿en qué estaba? ―prosiguió el pelinegro―. Ah, sí. Me siento muy agradecido con estos tres tontos que llegaron a mi vida, cuando más lo necesité. Esta no es sólo una banda, es parte de mi vida, una gran parte de ella, y desde luego agradezco tener la oportunidad de hacer música con tres increíbles artistas. Es un verdadero placer tenerlos como compañeros de banda aunque, más que eso, los siento como mis hermanos.

Chase esbozó una sonrisa triste al pronunciar la última oración, como si recordase algo. Ty efectuó una mueca, se puso de pie y le colocó una mano en el hombro de su amigo. Le dijo unas palabras en voz muy baja que lo hicieron asentir, después le guiñó un ojo.

―Pero a mí me amas más.

El chico de cabello negro rió al tiempo que ponía los ojos en blanco.

―Sí, a ti te quiero más, rubia oxigenada. Y...eh, me queda agradecerles a ustedes también, chicas, por estar aquí apoyándonos. Es un placer conocerlas. ―Chase levantó el vaso, lo secundamos.

Ian se removió en su asiento, se levantó y miró un punto fijo en la mesa.

―Ustedes ya dijeron lo que tenía planeado decir, así que no sé qué esperan que diga ―emitió una risa corta y encogió los hombros―. Aunque siento que tengo que agradecerles por enseñarme lo que es tener una verdadera familia. Ustedes me enseñan día a día lo que es el compañerismo, la amistad y me alentaron a seguir mis sueños, a pesar de las pruebas que se me presentaron en el camino. Oh, vamos, no soy el mejor con las palabras, pero espero que sepan que estoy muy agradecido con ustedes. ―Nos sonrió a todos―. Yo también tengo que darles las gracias. No los conozco mucho, pero gracias.



Flor Giralda

Editado: 09.08.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar