A Través del Mal

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Final alternativo

Camine alrededor de las calles, perdido en mis pensamientos solo podía ver las líneas de la acera. Habían pasado 10 años desde la muerte de Jennette y Gabriel; sin embargo, yo aún me sentía culpable por aquella situación, siempre con el perforante pensamiento de que pude haber hecho algo para salvarlos, que no había hecho suficiente.

Ambos habían muerto.

Luego de la muerte de Gabriel, tuve que mudarme de aquel suburbio, no soportaba vivir con el insoportable recuerdo de aquellos días, los gritos aún me atormentaban en las noches y no me dejaban dormir. Mi nuevo hogar era mucho más ruidoso, siempre se escuchaban los autos pasar y los gritos de los niños en la tarde llegaban a ser incluso molesto.

Ingrese en la cafetería frente a mi casa, mirando alrededor para así encontrar a mi hermana, la logre divisar en una mesa al fondo del lugar. Camine hasta llegar a la mesa, sentándome frente a ella.

-Llegas tarde.-dijo mi hermana y solo pude asentir, sin saber que decir.- ¿Seguro está bien para ti?

-Si no te preocupes

-Bueno, después de todo ella merece conocer a su tío, después de la muerte de mamá te fuiste y no volví a saber de ti, ¿Sabes lo preocupada que estaba?

-Sí, lo siento ¿Dónde está ella?-cuestione confuso, cuando una pequeña mota de pelo corrió y se abrazó al cuello de mi hermana. Me quede paralizado en mi asiento, observando sus bonitos ojos grandes y negros, su piel blanca y pequeña estatura, se me hacían tan familiares.-Ella debe ser tu hija.

-Así es, Jeannette saluda a tu tío Ithan

-¿Jeannette?-pregunte incrédulo, observando a la pequeña niña que parecía divertida por mi reacción.

-Hola tío Ithan, me llamo Jeannette y tengo 10 años.-la pequeña niña se presentó y salto a mi brazos, inconscientemente la rodee y la apreté contra mi pecho. Había vuelto. Jeannette había vuelto y ahora tenía libertad de hablar. Ahora podía ser libre y feliz.

-Puedes ir a tu reunión con tranquilidad, yo la cuidare.-me levante de mi asiento con Jeannette en mis bazos.- ¿Quieres ir al parque?-cuestione a la pequeña, a lo que ella empezó a asentir efusivamente.- bueno entonces vamos, dile adiós a mami

Empecé a caminar mientras ella sacudía su pequeña mano en despedida a mi hermana. Al salir de la cafetería me dirigí hacia el parque de mi casa, aun no podía creer que ella regresara, parecía imposible de creer; sin embargo, estaba aquí, en mis brazos y no dejaría que la vuelvan a lastimar.

-Bueno pequeña ve a jugar-la baje con cuidado y bese su frente, dejándola correr hacia el tobogán, sin perderla de vista camine hacia la banca más cercana y me senté.

No quería perderla de vista en ningún momento, pero mi vista fue bloqueada por un niño que se había quedado hablando con mi sobrina. Me levante y camine hasta ellos, Jeannette miraba con una deslumbrante sonrisa al niño a su lado ¿Lo conocía talvez?

-Pequeña ¿Pasa algo? ¿Quién es él? –cuestione confundido, sin quitar la vista de ella.

-No tío, él es Gabriel, me invito a jugar en los columpios, dice que me empujara ¿Puedo ir?

-Eh…si, puedes ir.-asentí despacio, observando al pequeño niño que tomaba la mano de Jeannette, era igual a él.

Aturdido por la situación me deje caer en el pasto mientras los veía jugar, mi sobrina en el columpio y Gabriel empujándola desde atrás, ambos jugando felizmente. Una sonrisa fue formándose lentamente en mis labios, ahora me daba cuenta, aquella escena era la prueba viviente de que no importaba cuanto mal hubiera en el mundo, el amor perduraría incluso a pesar de la muerte.



Pandycornio68

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En el texto hay: muertes, paranoia, sangre

Editado: 04.06.2018

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