A Tu Lado (#2)

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Capítulo Final

Al día siguiente…

Brianna se había levantado temprano y se había ido del piso de Robert luego de haber pasado la noche en su apartamento con él, haciendo el amor, hablando y cocinando juntos.

El día de hoy Robert tenía algo preparado, como una pequeña cita romántica, según este. Él dijo que con más tiempo organizaría un viaje para los dos para cumplir la promesa que le hizo mientras ella estaba en New York, así que debía esperar por ella pero a Brianna no le importaba, no importaba donde estuviera si estaba junto a Robert todo estaría bien.

Ahora entraba en la casa de sus padres sigilosamente. Era así como entraba últimamente, es que temía que sus padres la detuvieran y comenzasen a hacerle preguntas. Aún tenía miedo de responderlas ya que no les gustaría ver la mirada desaprobatoria de ellos cuando supieran la verdad, ellos quizás no encontraban a Robert muy agradable, pero les daría la cara, obvio, no hoy. Quería ir al spa y darse la vida linda, ya que hoy era un día importante y quería estar lo más preciosa posible para Robert.

Estaba subiendo las escaleras en puntillas. La vida en su casa comenzaba tarde desde que la situación se vio fea hace unos meses y tuvieron que despedir a mucho personal por la falta de dinero. Aunque después, cuando su padre recuperó todo, al parecer se había acostumbrado un poco a la soledad sin sirvientes ni nada de ello, incluso él dijo una vez que cuando todas hagan sus vidas, dígase de seguir los pasos de Antonella y Cassie, su madre y él comprarían una casa más pequeña para estar los dos juntos y más cerca que antes. Eso le agradaba y era una idea excelente. Le gustaría hacer lo mismo con Robert cuando estuvieran a esa edad y sus hijos estuvieran caminando por su propio sendero. Sonrió y siguió subiendo las escaleras.

—Dichoso los ojos que te ven querida—murmuró una voz masculina detrás de ella.

Brianna dio un respingo y se quedó congelada. Oh, no. Siguió la mirada hasta donde había escuchado aquella voz madura. Se encontró con su padre en el comienzo de las escaleras, vestido con una bata de color marrón y quien al parecer venia de la cocina, ya que tenía una taza humeante de lo que seguro era café en sus manos y el periódico en la otra. Su padre le sonrió y luego dio un sorbo a su taza de café.

—Últimamente no estás en casa y me gustaría saber qué es lo que estás haciendo que te tiene tan ocupada—murmuró su padre mirándola con tristeza y tenía razón, ella había sido la que siempre estaba en casa pero desde la boda de Cassie y desde que fue al apartamento de Robert aquel día, casi nunca estaba en esta—¿Acaso tienes algún novio por ahí y no nos lo has dicho?—preguntó su padre levantando una de sus tupidas cejas castañas y dando en el clavo.

Oh, verdad, sus padres no sabían que ella estaba saliendo con alguien y menos con Robert. Brianna sonrió y bajó los escalones hasta estar a la altura de su padre, se acercó a él y teniendo cuidado con su taza de café, lo rodeo con sus brazos en un breve abrazo. Su padre olía a colonia después del afeitado y a un olor natural que le encantaba. Antes, cuando era más joven le gustaba lanzarse a los brazos de su padre y durar horas metida dentro de ellos. Brianna suspiro mientras se alejaba de su padre. Ya había crecido y las cosas habían cambiado un poco.

—Hola papa—lo saludó con una sonrisa.

—Hola Brianna—dijo su progenitor extendiendo una mano y acariciándole la cabeza con esta mientras sonreía—Estoy feliz de verte.

—Es que he estado ocupada.

—¿Qué has estado haciendo?—pregunto su padre pero antes de que Brianna respondiera—Escuche de Peter que estabas trabajando para su hijo.

¿Peter? Brianna arqueo las cejas, algo confundida pero un bombillo se prendió en su cabeza e hizo una mueca. Si, recordaba un Peter, era el padre de Charlie. Eso quería decir que el padre de Charlie le había hablado al suyo de su trabajo y de seguro le dijo lo que paso.

—Sí, estuve trabajando para él—murmuró Brianna.

—¿Estuviste?—pregunto su padre algo confundido—¿Que paso? ¿Lo dejaste?

—Sí, lo he dejado—le dijo a su padre.

—Bueno, eso es extraño pero supongo que me contaras por qué lo dejaste después, ¿no?—preguntó su padre arqueando las cejas y Brianna tuvo que asentir. Claro que se lo contaría, obvio, quitando algunos detalles que no le favorecía saber a su padre.

—Bueno, yo tengo que…—Brianna sonrió con una sonrisa nerviosa y señaló hacia arriba.



Denisetkm92

Editado: 20.11.2019

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