Academia de Asesinos

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Capitulo X: La Oveja Negra

Diez Años antes…

Los Lorax, una de las Familias Realez mas importantes del continente Asesino, confía plenamente en sus dos herederos, el Mayor y reconocido con sus apenas dieciocho años como un Asesino promesa recién graduado, y en el Menor, Lucian Lorax de tan solo cinco años.

En su nacimiento, sus padres felices y realizado iniciaron el programa del apenas bebe para los próximos cinco años, curiosos y emocionados de saber que habilidad manifestara su niño.  Con el correr de los años el Niño de cinco años lejos de manifestar habilidad alguna, sufre de hostigamiento de parte de sus propios padres, quienes con desprecio le han quitado su importancia y reconocimiento, llamándolo simplemente como El Ineficiente Lorax, cosa que con el correr del tiempo empeoro al punto de impedirle compartir la mesa de su familia, durante las caminatas familiares se le prohibia caminar a la par sino a metros de distancia, inclusive no podía entrenar. Toda esa situación de discriminación de una familia que esperaba algo de el pero no pudo devolverlo sin culpa alguna.

El Tiempo paso y ya a los siete años el niño se decidió y un dia, durante una noche en la que su padre leia un libro junto a la chimenea, se acerca a la puerta y golpea, su padre fríamente responde:

 

-Te dije que te quedaras en tu cuarto, a caso quieres que te golpee?- Fisauro

-Yo….lo siento pa…- Lucian

-No me llames Padre! Ni se te ocurra- Fisauro

-Por favor…entrename! No te molestare mas, pero por favor debo ser entrenado- Lucian

-Tu? Eres un mocoso que avergüenza a su familia, crees que tienes derecho a ser entrenado?- Fisauro

 

El Niño no responde y agacha la mirada. Unos segundos breves transcurren y se retira. Cuando doble por una esquna del pasillo se encuentra con su Hermano quien no duda y le dice mientras camina a la par de Lucian:

 

-Mañana a las tres de la tarde en el subsuelo, madre y padre no saben lo que dicen o hacen, no los juzgues, solo hacen lo que los estándares de la realeza exige, yo no lo comparto, además eres mi hermano menor- Baltazar

-Hermano…muchas gracias- Lucian

 

La Luz de la esperanza se encendio de nuevo para Lucian, a pesar de la vida que sus propios padres le hacían llevar, aun había algo que el pudiera hacer. Los Meses pasaron, Baltazar continua entrenando a su hermano, ya pasados los cuatro años, el niño ya convertido casi en un preadolescente continua entrenando con su hermano, gracias a una vista casi prodigiosa, Lucian se volvió un especialista en armas de fuego.

Al final del entrenamiento Baltazar se acerca  a su hermano que ya agotado se encuentra tirado en el suelo, se agacha y le dice con una gran sonrisa:

 

-Estoy muy sorprendido hermanito, madre y padre han actuado mal sin saber nada. Escuchame debo irme por unos días, podras seguir sin mi?- Baltazar

-Eso creo hermano, aunque solo lo dudo…- Lucian

-Es por eso que tengo alguien que te ayudara cuando tenga tiempo libre- Baltazar

 

Lucian se voltea tras escuchar unos pasos y se sorprende al ver al capitán de la Seguridad, un hombre joven con cabello corto, una cicatriz en la oreja y con físico bien formado, y junto a el la mujer de servicio, joven de pelo largo y bello, ojos marrones y cuerpo digno de admirar, su carácter tan tierno, amable y pacifico la transformaría en una compañera que le da fuerzas a Lucian en sus peores momentos.

Baltazar con seguridad y camaradería le dice:

 

-Ellos te entrenaran y protegerán, no porque les haya pedido sino porque ellos mismos se han ofrecido, descuida estaras bien- Baltazar

-Hermano…porque naci sin habilidades? Porque soy tan medio…- Lucian

 

Su hermano sin mediar palabras abrazar al pequeño quien no contuvo sus lágrimas, pero las palabras de aliento son su sosten:

-No eres mediocre…no eres fracasado….no eres ineficiente, eres mas de lo que nuestra  familia merece, tu solo tienes habilidades únicas que ellos jamas comprenderian, y debes sentirte orgulloso de ello, eres mas noble que yo jamas lo olvides- Baltazar

-Es que…- Lucian

-Confia en ti hermanito, nos veremos pronto. Bien me voy! Se los encargo mucho- Baltazar

-Si Joven Baltazar- Irya

-No se preocupe, este mocoso será digno de respeto- Capitan de Seguridad

-Escuhalos, y obedecelos, Lucian, son los mas nobles de esta casa- Baltazar

 

Con el correr de los meses Lucian esperaría a su hermano mientras es entrenado bajo la tutela del Capitan, por las noches sus llantos y lamentos son escuchados por Irya quien acude a contenerlo con el cariño que su propia madre le negó.

Los días eran tristes, pero Lucian contaba con el apoyo y el amor de Irya y el Capitan, tambien desde la distancia, de su Hermano Baltazar. Poco a poco las habilidades de Lucian mostraría un potencial poco común en armas de fuego.

Con  Trece años, Lucian ya un adolescente, se encuentra entrenando junto al capitán, luego de unos ejercicios de tiro, este exclama sin ocultar su sentido del orgullo:

 

-Ya dominas muchos aspectos  de las armas de fuego, ciertamente tu talento esta alli, quien te diga lo contrario es un necio, estoy orgulloso de ti- Capitan

 

El Adolescente sin ocultar su felicidad corre y abraza al capitán quien sonrojado le da unas palmadas en la espalda.



Monkey D Nickman

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En el texto hay: seinen, shounen, academia juvenil

Editado: 12.02.2020

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