Academia de Asesinos

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Capítulo II: Malentendido

Kaizer se acerca al lado de Kamata, los habitantes de la ciudad corren asustados por la explosión del lugar. Lucian se levanta del suelo y así como su amigo camino hacia el frente, este también lo hace, así los tres jóvenes plantan cara al grupo Asesinos de los Monos Rojos.

El Líder en carácter furioso y violento apunta su espada hacia Kamata y le dice sin importarle quien lo oiga:

 

—Osan enfrentarme a mí y a mis hombres? Apenas son unos mocosos! Que pueden hacer ustedes? — Líder de los Monos Rojos

 

Kaizer da un paso hacia adelante mientras desenfunda su arma:

 

—Atacarnos sin preguntar, y además queriendo lastimar a gente inocente— Alza su brazo apuntándole con su arma— A caso no tienes consideración por las personas? — Kaizer

—Jajaja, eres estúpido niño? Que un Mercenario nos hable de esas cosas es inaudito! — Líder de los Monos Rojos

—Kaizer, es inútil hablar con este imbécil, lo mejor es cortarlo y…— Kamata

—No! No podemos ser la misma clase de personas, debemos ser mejores, no lo olvides— Kaizer

 

Kamata se toma un breve momento para pensar las palabras de Kaizer, sonríe y le dice:

 

—Estoy de acuerdo amigo mío— Kamata

—Lucian…—Kaizer

—Si! — Lucian

—Podrías cuidar a Megumi por mi? Esta a cincuenta metros hacia la izquierda, está observando— Kaizer

—Sí, seguro— Lucian

Lucian se separa de la pelea y corre hacia Megumi para protegerla, al llegar ella le pregunta preocupada:

 

—Que está sucediendo? Porque te atacaron  y ahora a Kamata, y Kaizer? — Megumi

—Pues, entre a ese bar para buscar información sobre un campo de tiro, y me topa con ese grupo, sin decir nada comenzaron a atacarme, son simples matones— Lucian

 

Kamata y Kaizer se preparan para enfrentar al grupo compuesto por unos diez asesinos profesionales. El Líder del grupo llama a uno de sus subordinados y le susurra al oído, este asienta con la cabeza y con un impulso inusual, salta hacia el techo del lugar. Rápidamente descubren que se encuentran rodeados por una cantidad de cincuenta miembros de esa banda que estaban esperando ocultos.

El Espadachín  sonríe feliz mientras mueve desde arriba hacia abajo su espada como si estuviera ansioso, Kaizer deja cuidadosamente en el suelo su arma, dispuesto a combatir sin nada más que con sus puños, se pone en posición, al ver la disposición de ambos jóvenes para enfrentarlos, el Líder lanza a sus hombres para que los ataquen.

Los Dos jóvenes se impulsan de forma veloz hacia adelante, con un puñetazo cada uno, golpean a uno de los miembros de la banda enviándolos varios metros lejos, al ver esto numerosos miembros dan un paso hacia atrás mientras se murmura:

 

—No puede ser, quienes son estos mocosos? —

—Imposible, que clase de fuerza poseen? —

 

Kamata le dice a su amigo mientras enfrenta a la mayoría de los Monos Rojos:

 

—Kai…zer, ve contra su Líder! Rápido! — Kamata

—Bien! Solo aguanta— Kaizer

—Jejeje, no durara mucho— Kamata

 

Kamata aleja a los Monos Rojos con un ataque veloz de su espada sin desenfundar, esto permite a los enemigos asumir que el joven es más peligroso de lo que parece. Toma un fuerte respiro mientras desenfunda su espada:

 

—…—Abbadon, crees que podríamos usar esa técnica, que te parece? — Kamata

—…—Oh, estás seguro? Crees poder dominarla ahora? — Abbadon

—…—Sabes que puedo— Kamata

—…—No lo dudo niño, pues bien hagámoslo— Abbadon

 

Con ligeros movimientos abanica su espada de atrás hacia adelante, y así varias veces, hasta que mueve su brazo hacia detrás una vez más, de forma ágil el arma sin caerse gira sobre la palma del espadachín, solo un giro basta para iniciar un feroz ataque.

Al terminar ese giro de la espada sobre la palma de la mano, se impulsa con tal fuerza que ningún miembro de la banda que se encuentra delante de el logra verlo, apenas la imagen de un relámpago que acaba cortando a la mitad de los Monos Rojos. Llenos de temor, los miembros que aun pueden combatir intentan huir, pero Kamata no se los permite y vuelve a retomar el ataque, a pesar de ser muy violenta aquella técnica de corte veloz, el joven se permite decir unas palabras a sus enemigos:

 

—Es cierto, quizás se vea peor de lo que en verdad es este ataque, pero no puedo permitirme asesinar a alguien que no es mi enemigo, ese es mi ataque Corte del Dios demonio, el Saibansho no Majin! — Kamata

—Qué? Un ataque que no lastima? Y que fue lo que les hiciste a mis compañeros desgraciado!?!?! — Mono Rojo

 

Kamata sonríe, esta vez tomándose su tiempo y prepara de nuevo su técnica:

 

—Ya lo sabras…Saibansho…No Majin! — Kamata

 

Su técnica es tan precisa que simplemente inhabilita a la mayoría de la banda golpeando con el sector sin filo de su espada en las partes del cuerpo para adormecerlos, finalmente los que quedan huyen del lugar dejando a Kamata sentándose en el suelo con gesto de aburrido, esperando a que Kaizer termine con el líder de dicha banda.



Monkey D Nickman

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En el texto hay: seinen, shounen, academia juvenil

Editado: 12.02.2020

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