Academia de Asesinos

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Capítulo VII: Viaje a la isla del sur

Tres semanas después de despedirse de Viri, el grupo avanza hacia el Oeste en busca del puerto. Después de retirarse de la Academia del sur, Knight permaneció casi en silencio con actitud preocupada muy lejos de su personalidad, al mismo tiempo sus aprendices brotan de entusiasmo por su primera misión a petición de Durias una de los cuatro grandes. Luego de caminar a través de un largo camino de tierra al lado derecho el largo bosque que sirve de frontera con el Este y el Oeste, y a la izquierda los campos cultivado por los pueblos cercanos, el grupo decide tomar un pequeño descanso para reponer energía, pues aun faltaba camino por recorrer hasta la costa más occidental. Kaizer se acerca al grupo y le dice a cada miembro que deben buscar, Kamata recibe el encargo de madera siendo un excelente cortador, Vorex y Lucian son los encargados de cazar animales, Maia prepara la fogata y Megumi junto con Kaizer buscan agua en un rio cercano, pero antes de ir hacia allí el joven asesino se acerca muy preocupado por su tutor y con cierta timidez le pregunta:

 

—Knight, hace días casi semanas que estas así, dinos que sucede con esta misión— Kaizer

 

Sin elevar la mirada le responde con desgano:

 

—Sería injusto de mi parte ignorar lo que preguntas, pero también seria innec…—Knight

—No nos digas que es necesario o innecesario, queremos saber a que iremos a ese lugar, no arriesgare a mis amigos por una misión que oculta algo— Kaizer

 

Knight mira asombrado el crecimiento del joven, no cree cuanto ha madurado en cuestión de liderazgo, una sonrisa se dibuja en su rostro satisfecho por su labor como tutor de la última etapa para los jóvenes, con un gesto amable invita a sentarse a su lado accediendo a contarle lo que siente y piensa de la misión. El Joven hace caso y se sienta con cuidado al lado del Asesino profesional, este le dice en voz baja:

 

—Escucha, algo anda mal con el lugar al que iremos, asi que hay que ir con cuidado, y pase lo que pase no dejes que tus compañeros sufran daños— Knight

—Sabes que ocurrirá cierto? — Kaizer

—Tengo una corazonada, no creo que se haga realidad pero tampoco tengo dudas de que ocurrirá algo, solo prométeme algo— Knight

—Dime— Kaizer

—Sin importar lo que ocurra, debes proteger a los tuyos, se que la misión es lo primero pero…—Knight

—No te preocupes Knight— Se levanta de su lugar y avanza unos breves pasos hacia adelante, se voltea y sonríe— Mis compañeros son importantes para mí, no dejare que les pase nada— Kaizer

—Ja, vaya que eres muy interesante niño, bien creo que la cena no puede esperar— Knight

 

Knight sonríe con una felicidad que simplemente se plasma en su rostro. Luego de hablar con su tutor camina hacia su novia y ambos caminan hacia el rio que se encuentra muy cerca.

 

A la mañana siguiente, el grupo retoma el avance hacia la Costa Occidental, con otra actitud Knight se deleita con las discusiones de Kamata y Lucian, los regaños de Maia hacia estos dos, la protección de Kaizer hacia su amada a pesar de que ella tiene un enorme potencial aun tiene temor porque se repita lo mismo que con los siniestros, no obstante Vorex siempre permanece cerca de ellos para protegerlos. El veterano a la cabeza de la caminata observa un pueblo y a lo lejos cerca del horizonte las costas, se detiene un momento y se voltea para mirar a los jóvenes:

 

—Escúchenme bien, estamos cerca de la costa, pero aun no iremos hacia allí, pasaremos por aquel pueblo para reponer comida y descansar un poco de este calor— Knight

—Me parece bien, el calor y la humedad comienza a ser molesta— Kaizer

 

Al llegar al pueblo, encuentran un panorama bastante complejo, pues el ambiente se siente extremadamente hostil, la condición de las casas no es la mejor y la población del lugar no parece concordar con los refugios, Kaizer dirige su mirada hacia Kamata quien llega a comprender la señal.

El espadachín se aparta un momento para caminar al lado de Vorex y Lucian, en voz baja les dice:

 

—Sean cautelosos, al parecer no es un momento bueno para que sepan que somos Asesinos, menos forasteros— Kamata

La advertencia parece como si todos en el pueblo lo escucharon, pues poco a poco los pueblerinos se acercan portando cuchillos, hachas, palos, picos. El camino para ellos se cierra impidiéndoles el paso, Knight se detiene y exige la  presencia de quien esté a cargo en voz alta, pero ninguno hace caso y prosiguen a avanzar para finalmente encerrarlos sin chances de poder moverse.

Resignado, ordena a los jóvenes que se preparen, suspira decepcionado por la situación hasta que de entre la multitud enojada surge una voz que detiene por un momento el accionar violento.

De entre las personas surge un anciano de barba larga, cuya apariencia retrata una larga vida de peleas y actualmente preservar la vida de todos, con un bastón que sostiene su andar ya que su pierna izquierda la había perdido en una de las incontables batallas por el pueblo. El anciano se acerca a los jóvenes, sin mirar a Knight como si hubiera un resentimiento aunque este no llegue a comprender lo que sucede. Al verlos,  lanza un grito de emoción seguido de un inconfundible y jovial  salto, resulta extraño para Kaizer y los demás pero al ver esta actitud notan que los habitantes del lugar bajan las armas y se apartan del camino mientras los rostros hostiles desaparecen.



Monkey D Nickman

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En el texto hay: seinen, shounen, academia juvenil

Editado: 12.02.2020

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