Academia Harrington

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Capitulo 2

— Si le haces a Erick el mas mínimo rasguño te atravesaré —dije temblorosa por los nervios que me producía retar a ese sujeto tan extraño.

Erick llevó sigilosamente una mano adentro de su saco con la intención de sacar su Whithe Rose pero el tipo notó lo que hacía y antes de que pudiera parpadear impidió el movimiento de Erick doblándole la mano a la espalda.

Me sorprendía ver a alguien más fuerte que Erick, normalmente era él quien terminaba sometiendo a los brabucones que no cumplían con las normas del colegio, vampiros y humanos.

Jamás había visto a ese sujeto en el colegio. Seguramente era un híbrido que había sido mandado por los Willson para proteger al último Real de su linaje, Jacke. Tenía lógica si el moría el linaje Wilson desaparecería después de gobernar diez mil años, sería una desgracia.

Yo conocía a la tía abuela de Jacke, Mikaela Willson. Mikaela era una mujer imponente de poco más de cuatro mil años de edad que aparentaba estar en sus treinta apenas, hermana directa del abuelo paterno de Jacke quien había muerto cruelmente a causa de un cazador clase 3 por razones de venganza. Su tía iba normalmente a vistitar a Jacke cada ciclo escolar desde Hamburgo a la academia para hablar a solas de algo que Jacke jamás me quiso contar, además de que ella era su tutora porque los padres de Jacke habían muerto. Me parecía que aquel intento de híbrido psicópata que amenazaba a Evans tenía cierto parecido con ella.

La cara sombría de aquel chico se convirtió en la de un psicópata burlón que me retaba con la mirada tan pronto terminé de amenazarlo. Aún sostenía mi Deathrose con valor. Yo sabía muy bien a quien me enfrentaba pero aún asi prefería un pequeño embrollo entre un miembro de la clase nocturna a una verdadera masacre por una razón verdaderamente insignificante en la que supuestamente un vigilate haya "amenazado" al presidente del clan de la familia Willson frente a uno de sus subordinados y termine degollado.

Además hoy era el primer día de clases para todos, debíamos empezar si no con el pié derecho, por lo menos con limitar y dejar en claro distancias y acciones entre humanos y vampiros si es que estos últimos no querían ser descubiertos y sancionados por el consejo. Principalmente por mi padre, el rector.

— Así que ella es la hija del rector Jhonson —habló con tono burlón dirigiendose a Jacke quien seguía inmóvil e indiferente a pesar de lo que ocurría.

Fulminé a Jacke con la mirada para que me respaldara y se llevara a su guardaespaldas de ahí pero no hubo respuesta de su parte, solo se quedó mirando en la misma posición, serio e inerte con los ojos entrecerrados como si pensase algo importante.

Al ver mi cara de angustia y notar mi clara preocupación por que Erick fuese herido se aproximó a nosotros y con un suspiro negó con la cabeza al chico.

— Déjalo Rem —le ordenó Jacke al chico—. No vale la pena matar a Evans por una tontría así, si no ya lo hubiese matado yo mismo desde hace diez años ¿No lo crees?

Rem apretó los dientes con frustración sin soltar a Erick.

— Pero señor...el lo amenazó...

— ¿Acaso no he sido claro? —le preguntó con un tono severo y sumamente sombrío.

Los ojos de Jake cambiaron repentinamente tornandose color rojo vino amenazante. Fue entonces cuando Rem, asustado por la expresión de Jacke y el temor a que lo mataran ahí mismo por no obedecer envainó su arma súbitamente y soltó inmediatamente a Erick. Rem me miró con odio, seguramente culpandome entre dientes por hacer cambiar de parecer a Jacke.

— Vámonos —ordenó friamente—. Disculpa la conmoción Anette, solo quería asustar a Evans no a ti.

Rem, antes de alejarse con el resto del grupo, de espaldas y sin vernos a los ojos nos amenazó a Erick y a mí.
Los demás miembros de la clase nocturna, incluyendo los profesores esperaban a Jacke bajo la sombra de los árboles, deleitandose con el conflicto que, a juzgar por sus caras burlonas les provocaba confirmar su hegemonía sobre el simple y frágil orbe de los humanos.
No sabía que Jacke fuese tan importante. Pensé.

— Hoy los salvó el sucesor de la familia Willson y perdonó sus miserables vidas mortales —habló empalagosamente—. Pero... Si vuelvo a escuchar o ver que le molestan de nuevo los mataré.

Se alejó sin esperar respuesta de nosotros o aprobación de Jacke. 
Jacke hizo una cara de fastidio impagable al ver la actitud descontrolada de su sirviente.

— Maldito gusano albino engreido -— murmuró entre dientes Erick golpeando un árbol—. La próxima vez le meto un balazo al cráneo.

— ¡Claro! Como si pudieses tirar del gatillo —contestó Jacke riendo por lo bajo.

Erick caminó hacia él nuevamente.

— ¿Cómo la última vez? —le preguntó  Erick seriamente—. No querrás recordar esa historia en este momento que esta Anette ¿o sí? Mi señor —dio una reberencia exagerada, mofándose de él.



Sophi Bonilla

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En el texto hay: vampiros, romance, misterio

Editado: 30.05.2018

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