Alas Celestes

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Capitulo VII -Presentaciones extrañas y despedidas difíciles Parte I -

Me aparto de golpe e intento recuperar la cordura, lleno lo más que puedo mis pulmones. ¿¡Qué demonios era eso!? ¿Será un intruso que entro a esa habitación? Todos estos años he pensado que lo que escondía mi padre allí eran cuerpos humanos o incluso armas, no… Debe ser mi imaginación, de seguro el hambre me tiene hace alucinar. Si, debe ser eso.

Pero como si mi exaltación no fuera suficiente, alguien me llama atrás mío.

— ¿No deberías estar en el comedor muchacho?— Pregunta una voz femenina. Volteo hacia atrás y me topo con unos ojos escarlatas, al igual que dos pares de ojos gemelos de dos hombres.

Se tratan de los aliados de Armón de la junta pasada, los tres ángeles negros.

— ¡Hay algo ahí adentro! ¡Puede que sea un intruso!

—Por favor chico, estas a punto de marcharte a una misión de alto nivel, ¿y te perturba una puerta? ¡No me hagas reír!— Cuestiona el castaño con la cicatriz en su ojo, se cruza de brazos y me arquea su ceja indicando su indignación por mi actitud. Y no lo culpo, me he comportado como un crio—. Además, no es de buena educación husmear en las puertas ¿no te enseño tu Papi a ser un niño educado?— agrega siendo burlón a la vez que golpea delicadamente mi cabeza como si fuera un bebe, aquello me hace rechinar los dientes del coraje.

—No me trates como un niño o lo lamentaras—Ya no estaba de humor como para ser amable, aleje su mano de mi cabeza de un golpe y él como respuesta ríe triunfante.

De verdad me inquieta que el otro gemelo no diga absolutamente nada, solo se queda allí… Mirando atentamente los hechos y sobre todo, analizando todo de mí, hasta el más mínimo detalle. Su mirada es tan pesada, tan densa y escabrosa, exactamente igual a la del ser que creí haber visto atrás de esa puerta.

—Tranquilo cariño… Solo vinimos a conversar un rato— La mujer de ojos carmesí replica a la vez que pasa su mano por mis hombros y pecho, caminando alrededor mío con una sensualidad femenina que me deja helado—. Nuestro amo no nos presentó en aquella reunión. Mi nombre es Scarlett, y estos dos clones se llaman Rou y Col —Dijo señalando primero al castaño parlanchín y sarcástico, lo cual me indica que él se llama Rou, el otro gemelo quien sigue con la misma expresión vacía debe de ser Col. Scarlett toma su lugar inicial en medio de los dos sujetos sin quitarme la mirada de encima y continúa hablando—. Miros nos habló mucho de ti, dice que eres un chico muy inteligente y hábil en la estrategia. No me extraña ¡eres el hijo de un gran adversario! pero, lamentablemente heredaste de él su ausencia de alas.

Conforme hablaba su voz cambiaba de amable a intimidante, algo me dice que desea introducirme miedo para fines que desconozco.

Estoy acostumbrado a lidiar con bravucones, no es problema para mí quedarme callado solo escuchándola, manteniendo la compostura.

—Es curioso que te haya escogido, me pregunto qué tendrás de especial—Agrega el castaño, y el junto con su hermano y la hermosa Scarlett comienzan a rodearme cual depredadores implacables.

Por un momento olvide el incidente que pasó antes de que estos tres ángeles negros llegaran, y podría apostar que ellos saben algo sobre eso.

—Supongo que mi padre les contó también lo que esconde esta puerta ¿no es así?—Pregunto, y al cambiar el tema tan drásticamente la mujer arquea su ceja y me responde al instante que se planta enfrente mío.

—No tenemos mucho contacto con él, apenas y nos dirige la palabra para llamarnos a un enfrentamiento—Responde Rou con recelo.

— ¿estás diciendo que mi padre les esconde cosas incluso a ustedes?

—Miros le esconde la verdad a todos, incluso a ti. —Responde Rou.

—Solo es cuestión de tiempo para que lo averigües niño, pero como dicen, la curiosidad mato al gato— Agrega por ultimo Scarlett, y para dar por terminada su presentación, me da un pequeño beso en la mejilla con sus labios carnosos y rojos. Quedo pasmado— Nos vemos querido. Algo me dice que nos volveremos a encontrar muy pronto.

Jamás me había besado una mujer. Sé que fue en la mejilla, pero al fin y al cabo, ¡Una mujer! El imprevisto acto de la rubia provoca una expresión de asco en Rou, y como era de esperarse, su gemelo solo permanece allí, inmóvil.

Entonces los tres se alejan por donde llegaron, por ese enorme pasillo hasta que los pierdo de vista.

¿Qué acaba de pasar? Esos tres son personajes muy extraños, sus maneras de hablar y expresarse me hace pensar que son seres con mucha historia detrás, una historia complicada, la cual no estoy seguro si quiero conocer.



Nebula Melek

Editado: 28.05.2019

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