Alas de Cenizas

Tamaño de fuente: - +

5. Cenicienta

Clara

            Me despierto de golpe sobre mis libros de estudio y limpio mi cara, me quede dormida sobre el escritorio, parpadeo un poco y miro a mi alrededor. Mi compañera no está, solo estoy yo y la oscuridad del cuarto siendo iluminada por la lámpara en mi mesa.

            Fue un sueño, miro mi ropa y es mi pijama de siempre, un short y una camisa larga, me levanto de la silla y de inmediato me doy cuenta que estoy corrida, abro los ojos sorprendida y trago saliva. Acabo de tener una especie de sueño erótico con el estúpido de Dimitri.

            Gruño bajo y apago la luz, entro al baño y me miro en el espejo, mi cabello esta echo un desastre, mis ojos están brillando de una manera que nunca había lo habían hecho antes. ¿Qué me está haciendo Dimitri?

            En la mañana me bañe de inmediato con agua caliente y me termine de despertar, mi compañera llegó a las cinco de la mañana y continuo la fiesta aquí con uno de sus amigos, para mí fue frustrante escucharlos, uno, me tuve que bañar con agua fría después de tener el más extraño de los sueños; y dos, ellos no dejaban espacio a la imaginación.

_ ¿Saldrás hoy, Clara?

_Si – respondo desde el baño mientras seco mi cabello – Iré a la casa de la madrastra.

_Pues suerte entonces.

            Escucho el sonido de la puerta del dormitorio cerrarse y en ese momento dejo el secador a un lado, mientras termino de vestirme. Hoy es fin de semana, todos salen a un centro comercial o a cualquier lugar, yo por mi parte, debo visitar a la madrastra.

            Termino de colocarme mi chaqueta negra y recojo mi cabello en una alta coleta, para visitarla me tengo que preparar como si fuera a entrar en la primera guerra mundial, la última vez que la vi, mi ropa termino en el patio y sus dos demonios la cortaron con la podadora. La razón por la cual ahora no tengo ropa de gala.

_ ¿Hola? – respondo saliendo del dormitorio con mi mochila puesta mientras silencio el teléfono que no dejaba de sonar.

_ ¿Vas con la madrastra?

_Si, Adri – sonrío y llego al vestíbulo del edificio – ¿Vienes para “hablar” un poco con ella?

            Al salir al campus parpadeo un poco para adaptarme a la luz del sol. Todavía puedo recordar la última vez que Adri fue conmigo a esa casa, la madrastra termino con un morado en el ojo y Adri con el cabello cortado a la mitad. Creo que esos fueron sus peores seis meses; su hermoso cabello estaba tan corto que lo ocultaba con una boina francesa.

_ ¡Ni en tus mejores sueños! Yo le dije a ella que si la veo no viviría para contarlo ¡Corto mi cabello!

_Tú la golpeaste – digo riendo mientras me subo al bus – ¿Cómo querías que respondiera?

_Ella se lo ganó – dice algo molesta – ¡Te dijo zorra! Además te echo de tu casa, no sé tú pero yo la odio.

_Yo también – me siento en el último puesto y suspiro – Pero no puedo hacer nada, es la mujer con la que se casó mi padre.

_Tu padre estaba ciego – se queja y suspira – Suerte, Clara y si ella te hace algo me llamas.

_Bye.

            Guardo el celular en mi bolso y suspiro, miro por la ventanilla como el Parque Miranda se extiende y sonrío. Adri ha sido mi amiga desde hace seis años, estudiamos juntas en la secundaria y luego venimos a la capital a la universidad.

            Hace aproximadamente unos cuatro años mi papá se casó con Ana, una mujer de lo más parecida a la madrastra de la cenicienta en la película adaptada recientemente. Como en el cuento tiene dos demonios, Chad y Clark, los chicos más molestos que he podido toparme. Ninguno es bonito, están cubiertos de acné y parecen ser esos típicos sujetos que vivirán con su madre por el resto de su vida.

            Mi padre murió hace tres años en un accidente de auto, la razón por la cual he tenido que depender del dinero que me de esa bruja, obtuve una beca con dormitorio gracias a mis notas en esta nueva universidad pero eso no cambia el hecho que ella viva en la quinta de mi padre en el Hatillo, tengo que visitarla porque tiene mi dinero y lo tendrá hasta que sea mayor de edad, lo cual, gracias al cielo es hasta dentro de diez meses. Sí, soy optimista por el tiempo pero ¿Qué más puedo hacer?



Laczuly0711

Editado: 22.11.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar