Alas de la Oscuridad ©

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Capítulo 2: Vivimos y Aprendemos

El día era claro y todo estaba tranquilo a su alrededor. El único ruido que podía escucharse, era el canto de las aves y el soplar del viento.

Aquel castillo que estaba repleto de Gárgolas se había convertido en una prisión para la joven Rae, pero lo que pasaría después cambiaría su vida para siempre.

— ¡Echos, Echos! ¿Puedes oírme?— comenzó a decir mientras trataba de hacer funcionar su localizador.

—VG, te escucho fuerte y claro. ¿En dónde estás? No te puedo encontrar en el radar.

—No sé exactamente en donde estoy o que sea este lugar. Pero ¿recibiste las fotos que te envíe? — preguntó desesperada.

—Sí, aquí está toda la información que solicitó.

Rae tomó sus gafas, y con hacer un solo clic se desgloso toda la información requerida. Pero a medida que empezaba a leer el informe, se dio cuenta que no era suficiente para conocer la clase de monstruos que eran estas Gárgolas.

Mientras las bestias seguían en forma de piedra, Rae decidió ir a inspeccionar el lugar.

En el tercer piso del castillo, se encontró con una enorme biblioteca. Todos los libros que ahí se encontraban eran reliquias de más de mil años atrás. Cada pergamino o ilustración que había, narraba la vida del ser humano desde el inicio de la creación, convirtiéndolo en el descubrimiento más grande de la historia.

Continuando con su recorrido, dio con la habitación más exclusiva y resguardada de todo el lugar. En su interior había cantidades inmensas de oro, diamantes y un infinito tesoro que podía hacerla más rica que el mismo dinero de la CIAS.

Aunque el Santuario de las Gárgolas tenía mucho tiempo de antigüedad, su estructura seguía intacta y eso lo convertía en un lugar maravilloso.

Después de contemplar aquel tesoro, Rae se dio la vuelta y siguió observando el lugar.

En la planta baja se encontraba la cocina, y después de verla no dudo en prepararse algo para quitarse el hambre que tenía.

Cuando Rae terminó de comer, lavo los trates que uso y se dio cuenta de que no todo en el lugar parecía tener los mismos años que el castillo.

La cocina era un ejemplo de ello, incluso el cuarto donde la incubaron para su recuperación.

Fue entonces que recordó la herida de su pierna, así que se levantó el pantalón para ver cómo estaba y grande fue su sorpresa al ver que no tenía nada. El tejido se había regenerado tan rápido que no dejo marcas.

Este lugar y sus habitantes se volvían cada vez más interesantes para Rae, pero a medida que seguía avanzando, todo a su alrededor se convertía en un laberinto de misterios.

El día siguió transcurriendo hasta que comenzó a caer la noche.

Rae se acercó a tomar sus pertenencias y después se escondió entre unos árboles a la espera de ver quiénes eran estas criaturas de la noche.

En su mente persistía la idea de que tal vez eran creación de IRIS, y que seguramente no tardarían en venir a verlas.

Pero cuando la noche calló, todas las Gárgolas que permanecían en piedra comenzaron a despertar.

Muchas de ellas permanecieron en su forma real, pero otras se transformaron en humanos para buscar a su joven invitada.

Mientras que Rae los vigilaba de lejos, no se percató de que una de esas criaturas se encontraba detrás de ella. Quién abalanzándose, la tomó de las piernas y la llevo ante la presencia del Gran Anciano.

Encontrándose cerca del suelo, la Gárgola tomó a la chica de su capucha y la soltó, dejándola caer desde dos metros de altura, a espera de que el Gran Anciano diera su veredicto final.

— ¡No se acerquen a mí, o juro que acabaré con todos ustedes! — les gritó Rae con firmeza.

Pero su comentario solo fue de burla para las Gárgolas, así que no le dieron ninguna importancia.

— ¡Silencio todos!— dijo exaltado uno de ellos al acercarse—. Nosotros sabemos quién eres jovencita, en tu mundo eres mayormente conocida como el "Vigilante". Fuiste entrenada por grandes maestros. Tú intelecto es más grande que el de cualquier mortal. Nosotros sabemos todo sobre ti, Rae Grey. Pero lo que no sabemos es lo que te trajo aquí— prosiguió en hablar aquella criatura de gran edad.

Aquel sujeto se trataba del líder de las Gárgolas, un hombre vidente y el más sabio de todos. Su tiempo de vida estaba por concluir, y en esta noche se elegirá a su nuevo sucesor.

—Lo que vine a buscar no les concierne. Pero si saben quién soy, entonces no tiene caso seguirme ocultando— descubriendo su rostro, Rae se quitó la capucha.

—Eres una mujer muy valiente por dar la cara.

El Anciano ya cansado, cerró los ojos y dejó que su alma se conectará con la de Rae. Siendo ambos transportados a un tiempo y lugar, dónde nadie podía verlos.

— ¿En dónde estamos?— pregunto Rae un poco asustada.

—Estamos en un lugar parecido al Cielo, aquí es a dónde las Gárgolas vienen después de morir. Mi tiempo ya terminó y ahora podré regresar a casa— respondió el viejo mientras seguía caminando.



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En el texto hay: gargolas, romancedrama, magia mistica

Editado: 10.07.2019

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