Alas de la Oscuridad ©

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Capítulo 9: La Línea de la Memoria

(Recuerdo-Octubre de 1997)

—Serena ¿te encuentras bien?— preguntó Alex preocupado.

—Sí, es solo que me acaba de patear muy fuerte— respondió ella acariciando su vientre.

—Debo ir a trabajar ahora. Llego otra misión importante así que no me esperes a cenar.

—Sabes que odio tus misiones. ¿Qué pasará si un día no regresas? Y si yo desaparezco, quién cuidara del bebé— su angustia era inminente, pero para Alex no era algo prioritario.

Sin ni siquiera despedirse de ella, tomó sus pertenencias y se fue para nunca más volver.

(Fin del Recuerdo)

Aquel momento fue el último recuerdo que tenía Alex Grey de su esposa. Y desde entonces, cada noche vive con remordimiento de que si no se hubiera ido, ella aún seguiría con vida.

—Tú hija vino a verte— dijo una de las agentes para atraer su atención.

Alex reaccionó de inmediato y miró a quién le estaba hablando.

—Déjala pasar— contestó desorientado.

Rae entró a su habitación con mucha prisa, pues las cosas no marchaban nada bien con el pequeño Asher.

—Ya no puedo con esto papá, renunció— comentó estresada.

La expresión de Rae reflejaba cansancio e insomnio. La maternidad parecía no ser lo suyo, en especial porque Asher prefiere pasar tiempo con Aniel, mientras que a ella le hace la vida miserable.

—Solo ha pasado una semana hija, es normal que sigas adaptándote al niño— mencionó tranquilo su padre.

—Yo necesito ir a una misión ahora, de lo contrario mi cabeza va a explotar.

Alex miró a su hija, y con una palmada en su espalda empezó a reírse, y aunque Rae no le veía lo gracioso por ningún lado, su padre no podía evitarlo.

—Tú madre era una mujer muy lista e intrépida, ella nunca se daba por vencida, ni siquiera cuando se quedó sola contigo. Ella siempre buscaba una solución a lo que afrontaba, y yo sé que tú también lo encontrarás. Si en algo se parecen, es en que ambas son tercas, nunca aceptan un no como respuesta. Así que empieza por ahí, busca otro ángulo y ve está experiencia como una misión, créeme que el precio lo vale.

Rae miro a su padre en desacuerdo, aunque no tuvo otra opción más que aceptar su consejo y seguir adelante.

—Veo que te cuidan bien en este lugar, tú cuarto parece la habitación del hospital más caro— expreso irónicamente.

—Es lo menos que pueden hacer por mí— contestó amablemente.

Pero mientras ellos seguían charlando, alguien abrió la puerta y entró sin pedir permiso. Aquella persona era Elio Astori, quién al ver a Rae en la habitación, tuvo que darse la vuelta e irse sin decir ninguna palabra.

Rae quedó extrañada por ese comportamiento, sin embargo Alex Grey tuvo que despedir a su hija en ese momento.

Cuando la joven se fue del lugar, Elio Astori volvió a entrar a la habitación.

— ¿Qué demonios hacía ella aquí?— preguntó molesto.

—Es mi hija y yo pedí que viniera— le contestó a la defensiva.

—Sabes que nadie más debe conocer está ubicación— dijo a regañadientes.

—Hasta a ti te dio gusto verla, no lo niegues Elio. Ella es idéntica a Serena ¿no crees?

—Tú y yo hicimos un trató Alex, si ella vuelve de nuevo no me tentare el corazón para perdonar su vida esta vez— dijo Elio amenazándolo.

—Estoy muriendo Astori. ¿Qué no me puedes conceder mi última voluntad?— respondió con sarcasmo.

—Eres un idiota Alex Grey, pero esta vez no vine por ti. Anoche trataron de matar a Clare y Abigail— comentó preocupado Elio, mientras se sentaba en el sofá frente a la camilla de Alex.

Mirándolo fijamente, Alex hizo una seña para que Aniel entrara y le diera a Elio un frasco de "Comienzo" para Jason Ford.

—Haz que beba esto y se recuperará pronto— dijo Aniel al darle el antídoto.

—Sabías que esto pasaría, siempre lo supiste ¿no es cierto?— comentó Elio al mirarlo con repudio.

—Aún si te hubiera dicho, nada hubiera cambiado lo que pasó, tú y ese hombre tomaron su elección, así que ahora pagaran el precio de su necedad— respondió Aniel antes de desaparecer.

Elio tomó el frasco que le dieron y después se marchó. Sin embargo Alex no estaba tranquilo por lo que estaba pasando.

Tomando el teléfono de emergencia, llamó a una de las agentes y le pidió que enviara un paquete de su oficina a casa de Rae.

Pero cuando el hombre colgó, una extraña mujer con vestido escotado se apareció frente a él y después lo apuñalo en el corazón.

—Lo siento, no es nada personal, pero si no te mato ahora empezaras a interferir en mis planes— susurro a su oído aquella mujer.

Un gritó se oyó desde la entrada, una de las agentes había sido testigo del homicidio, pero aquella mujer no lo dejo pasar y rápidamente se acercó a ella, hasta que un corte en el cuello fue suficiente para silenciarla.



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En el texto hay: gargolas, romancedrama, magia mistica

Editado: 10.07.2019

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