Aleación: Memorias de cristal

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 18: Electricidad estática (III)

Blue investigó el fondo sumergido, siendo consciente de cualquier movimiento, notaba las corrientes de agua envolverla y guiarla a través de los escombros hundidos y finalmente, hasta donde el flujo dejaba de tomar fuerza y se disolvía un par de metros más abajo.

Tal y como se había imaginado el hueco de salida estaba cubierto por varias rocas que impedían el paso del agua.

Nadó hasta la superficie para tomar una nueva bocanada de aire y luego, volvió a tomar impulso y comenzó a descender lo más cerca posible del bloqueo, aunque, hubo algo que no había previsto y que lamentó cuando estuvo a poca distancia del fondo y cerca de la desembocadura.

La finalidad del localizador: aquel dispositivo que le había sido inyectado servía para mantenerla alejada de determinados lugares por un tiempo y en ese caso, le suponía un gran problema.

En cuestión de décimas de segundo una corriente eléctrica la detuvo en seco, y recorrió su cuerpo haciéndole retorcerse bruscamente y agitarse en la ingravidez de forma violenta.

El aire se le escapaba sin dificultad alguna y pronto tuvo que regresar a la superficie si no quería que ese dolor siguiera clavándose en su cuerpo.

Nadó hasta Sue, la cual estaba subida en las rocas que habían caído, Blue se agarró al borde con fuerza, apretando los dientes y subió dificultosamente soltando un gemido de angustia.

—¡BLUE!—gritó Sue al ver que de la nariz de la cobriza salía un poco de sangre—.

El nivel se había elevado rápidamente y comparándolo con su estatura, juraría que ya le pasaba varios centímetros por encima de la cabeza.

—Tenemos que encontrar un sitio más alto...—dijo Blue con voz ronca, poniéndose en pie torpemente y tomándola de la mano—El nivel no tardará en subir, vamos.

Pasó una mano por su nariz al notar en sus labios un sabor salado, retiró la sangre.

Sue no tenía porque tener que ver eso.

A continuación ayudó a la niña a subir por las rocas, evitando lugares resbaladizos y truculentos, lo mejor que sabía y después ella la siguió, recogiendo un par de piedras a medida que escalaban los escombros.
Posiblemente les serviría para seguir pidiendo ayuda cuando alcanzaran el techo.

(…)

El equipo llegó solo un par de minutos después, la gente corría de aquí para allá totalmente abrumada, algunas luces de los focos habían estallado, la primera capa de material que recubría la pared se encontraba desperdigada en el suelo en forma de polvo o piedrecitas y un calor sofocante impregnaba el lugar cuando Archie les abordó de golpe.

Por su aspecto no parecía estar en su mejor momento, lleno de sudor, con expresión tensa, hilos de sangre resbalando por un lado de su cabeza...

—¿Qué te ha pasado?

—Que la tormenta ha sacudido este sitio como si fuera una puñetera maraca, eso es lo que ha pasado...—consiguió decir—algunas paredes se han venido abajo, se han bloqueado puertas por los escombros, algunas salas inferiores están empezando a inundarse, varias personas han desaparecido y por el momento tenemos más de veinte heridos.

Hemos evacuado las salas todo lo rápido que hemos podido.

—Yo me quedo con los evacuados—dijo Jonathan marchándose—Ayudaré a Joyce todo lo que pueda con los heridos y trataré de mantenerles tranquilos.

Vale, Jules y Owen id a ayudar a Cameron con el refuerzo por si la Macrotormenta empeora—contestó Zia—Yo me encargo de los desaparecidos  ¿Quiénes son?

—Donovan, Thalia, Rixton, Luce, Sophia, Dein y Sue.

Y en cuestión de segundos ella también se esfumó.

—Archie, yo comprobaré las salas bloqueadas, descansa un poco—contestó él poniendo una mano en su hombro—Con suerte si hay alguien dentro conseguiremos sacarlo antes de que se inunden del todo.

Hizo un ademán para marcharse cuando su compañero lo detuvo.

—Jack, espera—dijo—.

—¿Qué pasa?

—Ellos... no son los únicos a los que deberías buscar. Hay alguien más que necesita que le encuentren, pero no Zia.

Un escalofrío le recorrió la espalda.

—¿Quién?

Archie tragó saliva pero no dijo nada más.

—¿Es ella...?

—Hace horas que nadie le ha visto. Mika me dijo que estaba buscando a Sue en las salas inferiores.

Tan pronto como escuchó la última palabra algo se le revolvió por dentro y sin poder perder más tiempo, corrió hacia los pasillos.

Comprobó sala por sala, gritando su nombre, buscó entre los rincones, la llamó por los pasillos, pero ella no respondía.

—¡Blue! ¿me oyes?

Hasta que llegó a una de las salas que se encontraban en el nivel superior. La última.

—¡BLUE!—gritó girando sobre sí mismo— ¡BLUEEE!

—¡JACK!—escuchó casi en un susurro seguido de varios golpes provenientes del suelo—¡JACKK, ESTAMOS AQUÍ ABAJO!

El chico pegó la cabeza al suelo para tratar de encontrar su posición exacta, volvió a escuchar varios golpes.



Blandvert2.0

Editado: 10.11.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar