Aleación: Memorias de cristal

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Capítulo 20: GENESIS

Blue

Todas las personas que conocía se habían acercado para darme la bienvenida y la enhorabuena cuando el juicio terminó y sin quererlo el refugio se había teñido de un ambiente festivo.

Se había hecho una pequeña hoguera y muchos de mis ahora compañeros estaban bailando y cantando a su alrededor, bebiendo un amargo potingue que Mika me dio a probar y que yo casi no consigo tragarme...

Hacía que me sintiera extraña, toda esa calidez, ese sentimiento de pertenencia, de comunidad, se percibía como algo lejano, pero también agradable y acogedor. Independientemente de que el juicio hubiera acabado bien o mal para mí, creo que ellos necesitaban esa fiesta más que cualquier cosa esa noche, y por primera vez desde hacía mucho tiempo podía ver a los Aleados riendo y disfrutando de todas aquellas cosas que no podían permitirse gracias a la larga sombra de Reign y Stoker.

Los líderes también participaban en la celebración aunque la mayoría de ellos solo se dedicaban a hablar y a beber, a excepción de Archie que era el único que bailaba.

Pero no vi a Jack, ni siquiera al principio.

Mika intentó animarme a unirme con ellos alrededor de la hoguera, pero me encontraba tan cansada como si el metro me hubiera pasado por encima, así que decidí volver a la tienda.

Caminé hasta el fondo de la sala y me fundí con la oscuridad de los pasillos.

En una de las habitaciones había una luz encendida, y en ella, Joyce se encontraba guardando un bol metálico lleno de agua sanguinolenta y una aguja recién usada.

En seguida se percató de que había un par de ojos observándole.

—¿Buscas a alguien?— las palabras no eran capaz de salir de mi boca ante la imagen de la escena y la repentina contestación de la enfermera—Sí, las vistas no son demasiado halagüeñas, ya lo sé.

—¿Qué ha pasado aquí?

—Le advertí que no debía hacer movimientos bruscos—suspiró—pero nunca me escucha.

Ninguna de los dos pronunció su nombre en la conversación pero ambas sabíamos de quien estábamos hablando, o por lo menos Joyce consiguió deducirlo cuando pronuncié mi siguiente pregunta.

—¿Sabes dónde está?

—Dijo que quería estar solo, así que supongo que estará arriba. Pero puedes intentar hablar con él si te urge.

(...)

Me desplacé a la zona más alta del refugio, y allí lo vi, en una ladera, Jack estaba apoyado en la barandilla, concentrado en lo que tenía en sus manos, totalmente abstraído de la realidad.

—Hola—saludé con un hilo de voz apoyándome en el borde de la gruta, por cómo se giró supe que había interrumpido sus pensamientos—.

Corría una suave brisa de lo más agradable después del calor que había absorbido.

—Hola.

—¿Qué haces aquí?—caminando hacia él — ¿No vas a la fiesta?

—Digamos que no soy un tío al que le gusten mucho ese tipo de cosas— contestó, pero no guardó el anillo con el que jugaba en ningún momento—.

—¿Quieres compañía?

—¿No deberías estar celebrando que estás viva con Mika y Cameron?

—Sinceramente, creo que pueden apañárselas bastante bien sin la invitada de honor— dije colocándome a su lado, él dejó escapar una leve carcajada—Me he encontrado con Joyce.

¿Estás bien?

—Sobreviviré.

Un silencio se alojó entre nosotros, el moreno daba vueltas al anillo en sus manos.

—¿En qué piensas?

— En... mi hermano mayor —dijo finalmente— solía venir con él a sitios como este.

—No sabía que tenías un hermano.

—No mucha gente lo sabe— contestó dando un par de vueltas al anillo— Hace tiempo que nos distanciamos pero me gusta pensar que nuestros problemas aún tienen solución al margen de lo que digan los demás.

—¿Dónde está ahora?

—Demasiado lejos— sonrió a su pesar, fuera lo que fuera, creo que no estaba cómodo al hablar de aquello— ¿qué hay de ti? ¿Recuerdas a alguien de tu familia?

—No estoy segura. Solo... tengo las palabras de un hombre extraño resonando en mi cabeza, es como si todo viniera de golpe, como si todos mis recuerdos estuvieran entremezclados, sin ningún tipo de secuencia.

—¿Qué te decía?

—Se disculpaba, mayormente. Desconozco el motivo, pero tal y como lo hacía parecía afectado, me hablaba como si se estuviese despidiendo y... me decía que me quería. Que eso último era algo que siempre tenía que recordar.

No he dejado de darle vueltas desde entonces, es decir, ¿Él... crees que podría...? —casi temblaba solo con pensarlo—.

—¿Ser tu padre? — terminó de decir él por mi, guardando el anillo en su bolsillo—.

—O alguien que le conociera, no sé... ¿Qué pasa si también era prisionero en la Cúpula? ¿Y si por esa razón me necesitan o les soy de utilidad?

—No puedo contestarte a eso, Blue. Nadie puede saberlo con certeza hasta que sepamos qué narices está pasando.

—Ya lo sé —bufé frustrada —Es que, no sé por qué me enviaron aquel mensaje. Me dan escalofríos cada vez que lo pienso —hizo una pausa— Hay momentos durante el día en los que creo que, si no encuentro algo a lo que agarrarme, algo que me vincule mínimamente con la persona que era antes, voy a acabar volviéndome loca.

Es como si estuviera...

—Perdido —susurró terminando la frase—.

—Sí. Exacto.

Cuando él volvió a colocar las manos en la barandilla me percaté de que éstas estaban enrojecidas, llenas de cortes y moretones. Y en seguida me vino a la mente lo que había pasado hace algunas horas.

"¡SE VA A AHOGAR!"

"Blue, dame la mano. ¡Dame la mano, por favor!"

Ni siquiera pensaba lo que hice a continuación, cuando me encontré acariciando ligeramente sus nudillos.

El moreno se quedó helado, girándose hacia mí, él tampoco se esperaba aquello.

—Solo son rasguños—murmuró—.

—Voy a acabar matándote, Jack— conseguí articular, mi respiración se había hecho mucho más pesada—.

Cogió mi mano para colocarme frente a él y obligarme a mirarlo, la distancia entre los dos se había estrechado considerablemente.



Blandvert2.0

Editado: 10.11.2019

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