Alethea

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II

Sentí una tenue luz iluminar mi rostro, lo cubrí con las sábanas y volví a reacomodarme. Luego de intentar reconciliar el sueño, sentí un brincoleo en la cama, luego la suavidad y calidez de un plumaje, abrí los ojos emocionada, era una Nurfa , por fin ya podía tenerla.

Las nurfas son criaturas diminutas y esponjosas, tienen un encanto sin igual, dos paticas y su pelaje es colorido y suave. Su especie es única,
solo se puede obtener hasta la mayoría de edad, no cabia de la emoción.

La tome en brazos y corrí escaleras abajo.

-¡Mamá!. Puedes salir, ya sé que fuiste tu quien me regalo mi nurfa- grité al bajar el último escalon.

-te equivocas hermanita, fui yo quien te traje eso que llevas en las manos- señalando la pequeña criatura.

-¡Orent!- salté a sus brazos, del cual tuve que separarme, en nuestra cultura no es aceptable estar en los brazos de tú hermano luego de que ambos tengan la mayoría de edad, estúpido, lo sé, pero reglas son reglas. -perdón, me deje arrastrar por la emoción-

-descuida, solo trata de no hacerlo en público alethea- sentenció Orent. -ven, todos esperaban por la bella dormiente.

-¿Vinoeron livanesa y grater?-

-sí, todos estan en la cocina Alethea- hablo orent en tono molesto para luego seguir hasta el pasillo a la cocina.

-perdóóón, ¿Si?. Es que, comprende orent tenia más de 3 años sin verlos, solo sé como están por los nadroj mensajeros- me duele la poca comunicación entre mis hermanos y yo, no los culpo, no lo hago, pero no deja de doler.

-eres muy parlante Alethea y eso me irrita, pero no dejas de ser mi hermana, disculpa si te hice sentir mal. Ahora, tenemos una reunión familiar y ¿Adivina qué?... Nos estan esperando- sonrio y la cargo en sus hombros que era lo unico que estaba permitido y saltó hasta donde estaban todos.

-no orent, bajame- mientras agarraba su nurfa.

-si lo hago nunca llegaremos al desayuno y ya conoces a madre, "nadie puede desayunar hasta que llegue la festejada". Todos morimos de hambre Alethea, esto ya es la hora franti, asi que lo siento- dando un gran salto hasta llegar donde estaban todos.

-Orent, ¿Que te he dicho sobre usar poderes en las reuniones?- grito con enfado su madre; el impacto de su llegada causo que casi todo salga volando, por lo cual su madre tuvo que intervenir haciendo juego con la gravedad.

-lo siento, pero tú hija -haciendo énfasis en ls últimas palabras- no me dejo otra opción, ¿Sabes que es muy parlanchina, no?-

-¡¡orent!!- grito Alethea

-ahora ¿Qué?- grito molesto.

-me puedes bajar, por favor- susurro Alethea.

-lo siento- bajandola de sus hombros hasta la silla de festejada.

-con ustedes siempre es lo mismo- sentenció su madre. -antes era con Orel, ahora con Alethea-

-madre, no hagamos esto de nuevo, tenia cinco años sin ver Alethea, debo de compensar esos años- dijo Orent.

-padre, ¿Está bien?- pregunto Orel al ver la cara de espanto de su padre.

-no hijo, se avecina una gran tormenta- habló Eras con pesar.

-¿Es una premonición padre?, por que el cielo esta en su mejor momento- pregunto Alethea

-algo peor aún, acaban de encontrar el Opelam- dijo mirandolos como a todos se les borraba la sonrisa.

-dices ¿que el Opelam fue encontrado por un humano?-

-asi como lo escuchas Liber, la profesia esta por cumplirse- sentenció Eras.

-princesa Alethea, ah llegado un nadroj con un mensaje de la gran bruja Aleken, dice que necesita su pronta presencia en el consejo.

Todos en la mesa se quedaron atentos a lo que el nadroj decía, nunca la gran bruja habia aparecido desde que puso aquella barrera entre los seres mágicos y los humanos y, de pronto aparece exigiendo la pronta presencia de Alethea.



Vlugo

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En el texto hay: nurfia, seres magicos, diversion

Editado: 16.06.2018

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