Alex Maslow

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CAPITULO 19

Cruce la linea del instituto. Ahora todos me prestaban sus miradas de pies a cabeza, no hice mas que sonreir como el centro de atencion que siempre e sido. Dicen ser que soy un inocente, pero no tienen ni puta idea de que soy el angel demoniaco en carne y hueso, no me conocen, peor es temerle a lo que ves que a lo que se esconde entre la oscuridad.

──Acabemos con esto de una maldita vez.

Tire del sueter holgado. Quieren a la Vieux, les gusta ser torturados, golpeados, vivir como animales salvajes. Les enseñare lo que es meter sus narices en la vida de una Dumbar. Comine de manera como un chico lo aria. Las vistas pasaban fugaces para inspeccionarme hasta que finalizo el pasillo al estar frente a la puerta de mi clase.

Tal vez sea hora de usar la maleta.

Tal vez sea hora de iniciar la transformacion por completo de mi vida, esto es de suma importancia para mi...cosere mi boca para evitar que mi veneno caiga en las personas equivocadas. Hacer todo esto como misterio me asusta. Relaje mi postura y entre al  salon con despreocupacion de un horario de flojera.

──Buenos dias.── silve.

──¡que son estas horas de llegar!

──Tengo entendido que tengo minutos mas para entrar.

──¡Cinco minutos, tardaste mas!── sus cachetes temblaron mientras el maestro observaba impaciente, tras su escritorio.

──No sabia exactamente cuanto tiempo, ¿puedo estar en su clase?── bacile mientras me encogi de hombros.

 ──¡Tiene un...!── apreto el puente de su nariz y luego bufo.── Adelante.

──Gracias.── forme con los labios.

Me sente en el tercer mesabanco de la ultima fila. Banya me observo con una sonrisa que provoco escalofrios en mi, me acomode estendioendo mis piernas por el piso de manera puente.

──Escuche sobre eso...── cuchicheos.

──Si. Pobre, lo que le espera cuando salga.

Voltee al grupo de chicas rodeandome. Infle en pecho de aire y me dispuse a prestar atencion al maestro, pero sin dejar en desinteresarme sobre la charla intentando aberiguar los nuevos rumores.

──Hablando de pobres...anoche, una chica vio besandose a Sky con el chico ese...Mm...¿como se llama?

Mi corazon palpito fuerte.

──Noah.

Exhale de alivio liberando la presion en el pecho.

──No, el otro...

Cerre los ojos con fuerza. Suspire. Podia sentir el plastico acomularse entre las uñas de mis manos.

──Alexander.

Pareciera que lo pronuncio letra por letra haciendo martillar a mi corazon mas fuerte.

──Creo que el...

El me habia besado en la fiesta.

──No seas estupida, lo hizo porque tenias una ataque.── la voz cruel de mi interior.

Senti como la saliva se atasco en mi garganta.

──Maestro, ¿puedo ir al baño?

Trague saliva ante la inspeccion que sus ojos hicieron en mi. 

──No tarde, informare sobre la junta de padres de alumnos que dara la secretaria.

Asenti. Sali corriendo del pequeño espacio en el que casi no puedes respirar. Desabotone el cuello de la camisa escolar bajo el sweater.

──Damn...es una maldita mentira.

Me dirigi a la salida.

──Ne soyez pas aruine Bethzabell...Ne gâchez pas ça.

Suspire. Corri ante la sensacion de frescura chocar en mi rostro, mesentia rebelde al correr por los pasillos. El ardor en el estomago me hizo parar.

──Mierda, ¡J'ai une malchance salope!

Maldeci al viento.

──Vent, pourquoi devrait-il en être ainsi?

Me recargue sobre la puerta de vidrio.

──Vent, qu'est-ce qui m'arrive? Tout est tellement bizarre. Elle est bizarre, ce sont tous des étrangers qui ... Je ne comprends pas pourquoi ils m'emmènent.── frote la mano en mis cejas.

Me hice ovillo ante el dolor, se extendia por toda la zona. Me estire poniendome de pie tratando de resistir.

──Perdon la molestia, ¿podrias ayudarme?── una voz femenil.

Me enderece.

──C...claro.── respondi sin aliento.

──Necesito encontrar una direccion.── me mostro un trozo de papel arrugado y viejo.

Frunci el ceño. Contraje el abdomen y estendi la mano. Lei en voz alta.

──Cd. Central, Anges. Calle timber,  callejon H7.── arrugue el entre cejo.

──Esa es...

Mi direccion...

──A quien es la visita, digo, si es que se puede saber.── sonrei nerviosa.

──A una vieja amiga.── devolvio la sonrisa.

──¿Como se llama?── pregunte haciendola reir.

──Perdon, tienes algo peculiar que...olvidalo. El nombre de mi amiga es Eliabell.

Direccion incorrrecta...

Solte un suspiro disimulado. Relaje los hombros y me enderece.

──Uh, lo siento no la conozco.── solte sin saber que decir.

Bufo.

──Bueno, gracias. Tendre que seguir buscando.── la joven mujer de cabellos rubios me dio la espalda y camino en otra direccion.

(...)

Abri la puera sigilosaente.

──No lo se. 

──¿crees que nos alla encontrado?── la voz nerviosa de mi madre.

──Relajate, debe ser solo para asustarnos.

Frunzo el ceño.

──¡No puedo relajarme!...¡debo velar el triple por mi hija, teniendo en cuenta que falta poco para que cumpla los diesiseis!

Me oculte tras una pared y solo asome la cabeza.

──Mira, se que es dificil que...tu hija tenga el riesgo de...ser igual a esos malditos pero debemos mantener la calma para demostrar que somos fuertes.── la mano de mi tia se apoyo en el hombro de mi madre. Sonrie.



Hiromi Osuna

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En el texto hay: oscuridad, romance, suspenso

Editado: 27.11.2019

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