Alexandra

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3. Solución Esporadica

- No importa lo que diga, no piensas creerme verdad? - dice Matt un poco triste.

- Piensas que alguien como yo te creeria siquiera? - le contesta Wally, no pasa mucho tiempo hasta que suspira, comienza a sacudirme un poco quizas para acomodarse pero esto hace que me maree rapidamente - Dejame decirte que ya deberias al menos conocer un poco de mi personalidad.

Se que estamos caminando por la iglesia o como le dice mi adorado hermano condenados pasillos olor a incienso, me causa mucha gracia pensar en ello ya que inicialmente la religion la crearon los hechizeros descendientes que estaban en contra de los nuevos magos que segun ellos abusaban del poder, obviamente tambien recuerdo que idearon esta estrategia antes de que la leyenda se hiciera presente, no es de admirar que cazaban a los suyos y que gracias a sus actos la magia quedo casi exiliada del mundo, muy dichosos son los magos sobrevivientes a la gran tempestad aunque desafortunados son todos los seres sin magia que murieron encubriendo a los nuestros. Tambien es casi exceptico pensar que ellos enviaron al mago curador mas joven a ser el profetizó elegido, claro que todo fue una artimaña y el niño de una mujer indefensa fue suplantado pero sin estos hechos jamas habria una historia que contarle a los  kanonikós que no comprendian nada.

El olor que emanaba el corredor me traia muchos recuerdos a mi mente, como mi iniciacion común, en la cual Nix trajo muchos objetos que al parecer habian pasado en nuestra familia por generaciones sin embargo a esa edad elegi el libro de paichnídia, si tan solo hubiera elegido la pluma o quizas el gusano todo hubiera sido distinto, pero no deberia quejarme porque esto es lo que el destino quiere de mi. Siempre puedo cambiarlo una vez que el juego se acabe...

- ¿Oye puedes dejar de pensar? - dice Matt mirandome, a duras penas lo habia percatado crei que seguia caminando adelante de mi hermano, aunque por su comentario deduzco que me esta leyendo la mente - Todas tus memorias me estan atiborrando la cabeza de preguntas y se que es dificil pero quiero saber que...

Lo suponia, era inevitable.

-Shhhh!

Dice un cura mientras pasa a nuestro lado, obviamente es uno de nosotros porque alguien normal se habria asustado al ver como una chica es alzada como un costal y llevada por dos chicos a quien sabe donde.

Siento como las tenues luces de las velas se alejan de nosotros en cuanto nos adentramos en una de las habitaciones del fondo, esto es lo genial de las iglesias nadie sospecha nunca de lo que pasa en el interior ya sea catolica, budista, etc. Asi hemos podido viajar sin la necesidad de pagar un pasaje y evitar lo cotidiano por un tiempo, la desventaja es que hay que preparar muchas cosas para crear portales pero si es uno fijo que ya fue usado solo es entrar, aunque hacen algo de ruido por lo general se dejan usarlos en horas de misas para que la gente este distraida gracias al poder del magnesismo que tienen algunos obispos u curas.

- Dejenme preparar un poco esto asi nos vamos rapido.

Me suelta como si nada al piso, sino fuera por Matt que logro atajarme, es más que probable que me hubiera golpeado la cabeza con todo.

-¿Podrias tener un poco mas de cuidado, no? - le dice Matt a mi hermano, aunque ellos se ven tan distantes ahora, solo veo como mi hermano gruñe un "okey" y sigue haciendo los preparativos.

Suspira. Y luego me mira buscando algun registro de daño, sus brazos me envuelven con delicadeza y me siento como una niña otra vez. A pesar de todo este embrollo, él aun sigue siendo uno de mis mejores amigos y, como siempre esta preocupandose por mi.

 - ¿Estas bien? - pregunta mientras asiento en respuesta - ¿Quieres que hablemos de lo que te paso Alex? Se que no soy el más adecuado para decir esto pero tambien me preocupas, no solo tu sino todo esto y....

-¡Ves como eres! - se queja mi hermano y va rapidamente a nuestro encuentro y me levanta - ¿Podrias al menos abrir el portal? Ya esta listo, solo abrelo para que pueda pasar comodamente con ella.

-Claro...

Todo lo que está pasando ahora me hace pensar que no es la primera vez en que Matt viene a esta sala, me pregunto cuantas cosas me estaran ocultando este par.

Recita unas palabras y la pequeña grieta que habia en la pared se empieza a agrandar hasta transformarse en una puerta incrustada, casi da la sensacion de que siempre estuvo ahi pero encogida.

Pasamos delante de Matt y nos adentramos en primer lugar,  al atravezar la puerta, los aromas cambian del incienso al de los acres recien bañados por la lluvia, no pasa mucho tiempo hasta que el poco rocio que emerge del cielo empieza a empaparnos con delicadeza, es la sensacion más relajante que he tenido desde que retorne al mundo. Wally me deja caminar por mi cuenta, lo cual agradezco enormemente.

-Ahora, no pienses en escaparte - me libera de las cadenas, lo primero que hago es estirarme y disfrutar la calida sensación que me produce estar aqui, apenas diviso la casa de Nix en la pequeña colina que se camufla un poco por la niebla.

Habíamos aparecido en las orillas del río que pasaba por detras de su casa, parecía que no habia cambiado en nada desde la ultima vez que recordaba estar ahí. Solo unos cuantos tocones de árboles tallados eran lo que hacían la diferencia. Veo como los chicos van camino a la puerta, los sigo rápidamente antes de que vuelvan a ponerme cadenas por desobedecer.



Gabriela Cordova

Editado: 24.07.2019

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