Alexia

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Capítulo 15 - Metas y pasiones

—Hoolaa… — saludé al entrar en casa.

— Alex  —Amy corrió a abrazarme, seguía siendo tan cariñosa y activa en casa que me era extraño pensar que fuera era otra persona. — Megan llegó temprano y me dijo que podía ayudarla a cocinar.

—Oh que bien. —sonreí feliz por el recibimiento.

— Gracias por venir—abracé a Megan.

—Ya decía yo que te hacía falta ir de compras —dijo al ver las bolsas en mis manos —Déjame ayudarte. Hoy comeremos mi especialidad.

—Si no hay de otra —murmuré pasando por su lado.

—Te oí Alex.

—Esa fue mi intención Megan. —Respondí con una sonrisa. Luego más seria añadí  —No creerás lo que me pasó.

—Cuéntame a ver.

 Nos sentamos en la barra de la cocina y empecé a hablar

—Me faltaba dinero para pagar las compras ¡oh Megan! fue tan vergonzoso, quería huir de la tienda sin mirar atrás, pero Damian pagó por mí y luego me trajo hasta aquí.

—¿Damian? ¿Damian el hermano de Eider? ¿Tu jefe? ¿El que dices que te odia?

—¿Pues quién más? El caso es que fue tan extraño. No se comportó odioso ni nada de eso.

Empecé a sacar las cosas de las bolsas.

— ¿No será que imaginaste cosas? Si te odiara como dices que lo hacía ¿Por qué te ayudaría?

— Quizás solo sentía Vergüenza ajena.

— Te complicas la vida Alex. Tiene un hermano que según cuentas es todo un amor ¿Por qué él sería distinto?

— No has visto las miradas a matar que me da Damian, por eso dices eso.

—Si tú lo dices, pero debes estar mal, es lo que creo.

 —No lo estoy

Megan me veía como si estuviera loca, quizás lo estaba.

—Por cierto estuve hablando con mamá sobre Amy—Arrugó la cara— y no me mires así

—Megan no lo aceptaré

—Entonces las sesiones que pagamos con la psicóloga se perderán.

—No lo hiciste. — No podía creer lo que estaba diciendo.

—El lunes es la primera, me lo agradeces después. —Dicho eso se dio vuelta y llamó a Amy que se había sentado a dibujar para que la ayudara a preparar la mesa.

Megan había pagado un psicólogo para mi hermana. No debería extrañarme que hubiera hecho algo tan desinteresado, pero lo hacía. Para ella era tan importante sentirse independiente a pesar de que sus padres tuvieran tanto dinero. Por eso trabajaba en la cafetería y por eso evitaba en lo posible recibir dinero de ellos y aquí estaba, diciéndome que acudió a ellos para ayudar a mi hermana. Era sencillamente increíble.

Estaba tan emocionada que tardé un poco más de lo necesario en unirme a ellas, tenía a la mejor amiga del mundo mundial.

*******************************

Una semana completamente ocupada y un par de incidentes más con papá y el fin de semana llegó. El sábado amaneció siendo un día sorprendentemente caluroso, ideal para mi primera cita, aparentaba ser un día perfecto y yo estaba muriendo de nervios. Le pedí a Eider vernos en mi heladería favorita y allí lo encontré con cara de pocos amigos cuando llegué.

—Oh, por Dios, ¿en serio odias el helado de yogurt? —Lo miré como si hubiera matado un gatito, estábamos haciendo fila para comprar y el terminaba de revelarme su gran secreto—. ¿Siquiera eres humano?

Puso sus ojos en blanco y empujó suavemente mi  hombro para que volteara hacia él.

—Deja de reprenderme o te dejaré antes que incluso consigamos una mesa.

Reí a carcajadas

—¿Ni siquiera llevamos saliendo una hora y ya quieres dejarme?

—Fue absolutamente idea tuya que tuviéramos nuestra primera cita en una heladería, es tu culpa.

Pagó nuestro postre y maniobramos a través de la heladería llena de gente, hasta que por fin encontramos una mesa libre.

No estaba esperando esto hoy, en realidad no lo esperaba en un futuro cercano. Estar sentada frente a este chico mientras él intentaba comer un helado que no le gustaba solo para pasar tiempo conmigo.



R.D Piamo

Editado: 15.01.2019

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