Alone

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Capitulo 1

4 AÑOS...

 


Anabeth abrió sus pequeños ojitos color café con pesadez al sentir las manos de su hermana mayor tirando de su hombro. La pequeña se sentó en la cama y se froto los ojos con el dorso de se mano mientas daba un bostezo.
- Vamos chiqui, es tu primer día de clases, hay que llegar temprano.- dijo Jesse mientras levantaba a la niña para comenzar a ponerle el uniforme a cuadros que reposaba a un lado.
- Me quiero quedar contigo.- dijo abrazándose a su hermana.
- Tienes que estudiar para poder ser una buena veterinaria.- dijo despegando a Anabeth para poder quitarle la pijama.
- Pero tú puedes ser mi maestra, si enseñas a otros niños, puedes enseñarme a mi también.
- Pero yo no puedo darte tu certificado, ni diplomas, ni nada de eso.- dijo terminando de cerrar la falda escolar.
La niña no dijo mas y se mantuvo seria mientras Jesse la alistaba y le daba el desayuno.
- ¡No me peines!- se quejo Anabeth intentando safar su cabello de las manos de Jesse.
- Te vas a ver muy guapa, tranquila.- aparto la mano de la niña.
- ¡Auch! No quiero verme guapa, me duele.- Se quejo.
Como pudo, Jesse termino de peinarla y le puso su mochila. Salieron de casa hacia el auto donde su padre las esperaba para dejar a Anabeth en el preescolar y a Jesse en el trabajo.

El camino fue tranquilo, Anabeth observaba por la ventana y Jesse conversaba con su padre. Cuando se acercaban a la puerta de aquella escuela colorida, la niña comenzó a escuchar las risas y los gritos de un montón de niños y con ello se empezó a poner nerviosa, no sabia que hacer, nunca había convivido con mas niños, sus primos eran o mas grandes o mas chicos que ella y normalmente no la tomaban en cuenta.
- Llegamos, suerte mi pequeña.- dijo su padre desde el asiento delantero dedicándole una cálida sonrisa.
No se dio cuenta en que momento Jesse bajo del asiento del copiloto pero ahora estaba abriendo la puerta trasera para ayudarla a bajar.
Su hermana desabrocho el cinturón de seguridad de la pequeña y la cargo en un brazo mientras con la otra llevaba la pequeña mochila rosa de princesas.
Camino con la niña en brazos hasta la entrada y cuando estaba a punto de entregar a la niña con la maestra encargada de recibir a los niños, Anabeth se aferro con fuerza al cuello de su hermana para que no la soltara.
- No quiero ir.- dijo la niña asustada.
- Vamos Ana, tienes que entrar.- dijo intentando safar a su hermanita de su cuello.
- ¡Buenos días nena!.- saludo eufórica la maestra mientras se agachaba para llegar a la altura de Anabeth quien ahora se encontraba parada en el pavimento.- soy la maestra Nancy, bienvenida a la escuela. ¿Como te llamas tú?.
- Vamos Anabeth, contesta.- los demás niños seguían entrando por un lado y Jesse estaba impaciente por que tenia que ir a otra escuela para trabajar.
- Anabeth, ese es tu nombre ¿verdad?, no te preocupes si no quieres hablar, entiendo que no me conoces nena, pero espero que con el tiempo me tengas mas confianza, vamos, yo te acompaño hasta tu salón hermosa.
En el momento que aquella chica morocha de cabellos teñidos de rubio tomo a Anabeth entre brazos la pequeña comenzó a llorar, lloraba y lloraba, ella solo quería regresar a casa.

 

 


Ya había pasado un buen rato desde que Jesse había dejado a la pequeña con aquella maestra, lloro durante horas hasta que se canso, las maestras eran amables con ella por que en algún momento fueron compañeras de su hermana. Solo algunos niños le hablaron, pero se alejaron al poco tiempo por que Anabeth cada que escuchaba la voz de uno de ellos saludando se intimidaba y solo les dedicaba una pequeña sonrisa, pero jamás hablaba.
No era una niña rara, tampoco diferente, pero los demás niños en ese salón no tenían ni un poco de vergüenza.
 



Liz

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En el texto hay: historiadevida

Editado: 16.01.2019

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