Alpha Ashton ©

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Capítulo 3

Siento que los ojos se me humedecen por lo qué me quito los lentes para luego pasar el dorso de mi mano sobre mis párpados para quitar la molesta sensación —¡Por dios! — exclamo al ver la hora en el reloj de mesa junto a mi. Las díez y cuarenta de la noche; he perdido la noción del tiempo desde qué nuevamente he leído el Bestiarum de mi hermano Alex, —És interesante — pienso. 

Además de información detallada de animales comúnes y sus habilidades, también hay información de criaturas cómo ninfas, duendes, druidas, vampiros, hombres lobo, magos, brujas,  sombras, fénix,  y muchos;  pero cómo era de esperar he querido saber más acerca de Shara y de sus habilidades de mujer lobo de las cuáles núnca habla —Y valla qué son muchas — pienso. Cómo por ejemplo que cada manada son liderados por el alpha , que los jóvenes si se ven afectados por las faces de la luna y qué los adultos no, es decir, se transforman a voluntad, qué son increíblemente fuertes y territoriales y qué los vampiros son sus enemigos a muerte.

—¿Qué lees?.

La repentina voz me asusta a tal grado que me hace pegar un salto de la silla para luego caer de bruces contra el piso, el dolor es mis muslos es fuerte pero lo olvido al instante qué escucho las carcajadas de Shara qué toma del estómago al reír. —Por dios Mérida eres muy asustadiza — dice para luego ayudarme a levantarme, por mi parte la fulmino con la mirada manteniendo el ceño fruncido —No me hagas ésa cara Mérida, yo sólo pregunté qué estabas leyendo.

—Casí me da un paro cardíaco — mascullo ya calmada — Ya te he dicho pelirroja qué al menos hagas  ruido, hasta pareces gato siempre silenciosa. 

—No me compares con ésos, los hombres guepardo o tigres son unos desalmados, siempre atacando a los más débiles — mi primera reacción es de asombro ya qué Shara no habla mucho del mundo sobrenatural y a la vez extrañada por un aura diferente qué trae —Éllos son los culpables de muchos humanos casí supieran todos los secretos del mundo sobrenatural.

Está es mi oportunidad —Y dime Shara, ¿a qué secretos te refieres? — pregunto esperanzada a qué responda.

—Todos ocultan el poder mágico de las hadas y conocimiento de los druidas, o los grimorios de los magos — al parecer Shara se da cuenta de lo qué está saliendo de sus labios por lo qué calla —Hable de más, carajo Mérida.

—¿También hay hadas?— hablo un poco alto y impresionada por la información —De ellas no he encontrado nada en el bestiario.

De doy medía vuelta para tomar el libro entre mis manos para pasar las hojas rápidamente e intentar de esa manera buscar algo referente a las hadas; pero al estarlo haciendo Shara me quita él libro de las manos lo cuál me provoca verla con el ceño fruncido y un poco enojada , pero el enojo desaparece al ver las facciones en el rostro de mi amiga pelirroja al comenzar a leer  —¿Qué ocurre? — pregunto acercándome un poco —Ése libro és de...

—De Alex, lo sé Mérida, créeme qué lo sé — la voz de Shara sale de sus labios de manera dura y fuerte, mi cuerpo se tensa al escucharle su tono. Me quedo quieta y casi sin respirar al verla leer de manera rápida. Pasan unos segundos más hasta qué aleja su mirada de las hojas viejas y amarillentas del libro, sus ojos se encuentran con los míos y puedo saber al ver sus ojos qué tiene dudas y preocupación. —¿Porqué el libro de mi hermano la ha hecho reaccionar así? — me pregunto.

—No lo leas más Mérida — me dice lenta y pausadamente —Éste libro tiene mucho conocimiento del mundo sobrenatural y éso es peligroso, pues muchas espécies o razas prefieren estar en las sombras sin qué los humanos sepan de su existencia y créeme es mejor de esa manera.

—Pe-pero mi hermano, el sabía de ésto — dejo de hablar pues no quiero seguir pensado en qué alguna de ésas especies mató a Álex.

—Álex fué mi amigo — subo la mirada al escuchar lo qué ha dicho Shara , en su rostro se denota nostalgia —La verdad no se cómo es qué el se vió involucrado en todo ésto, pero debes de saber qué el salvó a muchas criaturas y a mí también. Y creó que él sabía qué en algún momento aquéllos  que nos perseguían pondrían sus ojos sobre él y lo buscarían.

Es la primera vez qué Shara habla de Álex de esa manera, sus palabras me dejan atónita pués élla ha confirmado mi duda y ha creado otra pregunta —¿De quiénes salvó mi hermano a Shara? — esa pregunta ahora ronda mi cabeza. Shara toma mi mano derecha para entregarme el libro para luego darme una sonrisa cálida y sincera.



J. A. Clever

Editado: 09.05.2018

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