Alpha Ashton ©

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Capítulo 15

Siento algo molesto pasar en mí nariz, es tan molesto qué debería abrir los ojos para ver qué és pero la pereza y él sueño me ganan. Suelto un gruñido de molestia por lo que sólo levanto un poco mí cabeza para dirigirla al otro extremo de la habitación.

—  Vamos Mérida, levántate — aún con los ojos cerrados sonrió al escucharla sana y salva, de esa bruja... el recuerdo me golpea.

—  ¡Sky! — grito al levantarme y tomarla entre mis brazos revisando qué éste bien —  ¿Cómo estás?, ¿Té duele algo?.

La pequeña en mis brazos ríe por las cosquillas qué le hago al revisarla, —  Estoy bién Mérida DonBroch.

La veo enarcando mí ceja derecha — Valiente —  mascullo recuérdando a la princesa Escocésa de Pixar, ella asiente mientras sale de mis brazos.

—  Tú eres muy valiente Mérida, nos salvaste a papá y a mí de esa bruja fea — en su rostro muestra melancolía, quizás por el miedo y la desesperación. — Vamos ya a la cocina Michi,  Shara la pelirroja y Harry han hecho un delicioso desayuno.

Me levanto instada por Sky qué sale junto a Joshua el cuál hasta ahor me doy cuenta qué estuvo todo el tiempo mirándonos, antes de salir me cambio con ropa más cómoda, me dirijo al baño a lavarme el rostro para quitarme las lagañas y el sueño del todo. Al verme en el espejo, mí reflejo, frunzo el ceño al verme sonrojada, y ahí me golpean los recuerdos, lo bese.

— Por dios, hasta le mordí el labio.

Abro los ojos desconcertada, —  Pero y sí fué un sueño — pienso la posibilidad, por inercia levo mis dedos a mis labios, la sensación qué me trae los recuerdos de usé beso, de mi beso con él, hambriento y necesitado.

— Bueno el señor Romanoff es guapo —  creó qué ninguna chica diría lo contrário, es alto, cuerpo trabajado y su piel está cubierta de una increíble cantidad de tatuajes, qué claro le sientan muy bién dándole ésa aura de un hombre dominante y curiosamente atrayente.

Siento mis mejillas arder por mis pensamientos hacía él, pero por dios en condenadamente un semental, — Qué estoy pensando — susurro, hecho más agua en mí rostro, agarro el dentífrico y mí cepillo cuándo escucho el abrir y cerrar la puerta de la habitación — Es Sky —pienso, asi qué con el cepillo en mano salgo para decirle pronto bajaré.

— Skkk ¡Ahhh! — llevo mis manos a mí boca.

—  !Mérida! — salta por mi griro, mientras retrocede a la vez que se tapa la entrepierna sus manos, se tropieza contra el borde de la cama cayendo del otro lado.

— Lo siento no fue mi intención — comienza a hablar a la vez qué doy medía vuelta, está, está en boxers, —  Creí qué te habías ido con Sky y Joshua.

—  No-no discúlpame — digo entrando al baño, frunzo el ceño al escucharlo reír.P

Cierro la puerta tras de mí, llego al lavado dejando el cepillo en el estante, respiro hondo llenando mis pulmones para luego expulsarlo por la boca, imágenes de Ashton me hacen sentir la cara arder, mí pecho sube y baja erráticamente.

— Mérida —  doy un respingo al escuchar su voz al otro lado de la puerta, — Por favor discúlpame, ya me iré, sólo venía por mí ropa.

—  Es-Esta bién — anuncio.

—  Alguién te espéra abajo Mérida, no tardes —  frunzo el ceño, ¿quién será? me pregunto.

Suelto un suspiro mas relajada, —  Éso fué intenso  susurro.

(...)

Ashton

Salgo apresurado de mi habitación dejando a una muy nerviosa Mérida, núnca, núnca fué mí intención qué me viera así, sólo en boxers pero no pueden culparme, no supe qué estaría en la habitación ni me lo hubiese imaginado porque ya qué toda la habitación suele sólo a ella, no imaginé qué estaría ahí.

Me permito una sonrisa, al verla así cohibida, sorprendida y nerviosa sólo por mí presencia me causo un poco de gracia, quizás por lo roja qué se le pusieron sus mejillas, es... hermosa. * — Creo qué alguién sé está enamorando - la voz de Irwin me saca de mis pensamientos.

No le contesto porqué es verdad, doy medía vuelta hacia la derecha no muy dejos diviso mí oficina, al llegar tomo el pomo entre mis manos abriendola para adentrarme en ella. No me sorprendo al ver sentada a Helen al frente de mí viejo escritorio, esperando —¿Lo haz encontrado? —pregunta a lo que yo asiento.

- Sigo pensando qué sea lo que Elizabeth busca éste en ése escrito -digo pasando por su lado para sentarme frente a ella - En él sólo habla de cuándo la Diosa Luna visita la tierra y queda atrapada.



J. A. Clever

Editado: 09.05.2018

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