Alpha Ashton ©

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Capítulo 21

Mérida

Dejó pasar a la mujer vestida en gran parte de negro, seguida de ella una chica rubia junto a un hombre joven de profundos ojos azules, frunzo el ceño al verlo parecer cansado y débil. La pelinegra llamada Elizabeth toma de la mano al chico ayudándole a sentarse para cuándo llegamos a la extrañamente ya ordenado y limpia sala de star, ya qué según recuerdo ayer éste lugar pareció estar desordenado.

— ¿Alfas qué les trae por acá? — nuevamente me impresiona lo tímida que sé comporta mí amiga por la presencia estás personas — Digo, según su beta Helen estában en Cochabamba.

— Venimos por una parte de una valiosa joya.

—  Elí... — de repente el chico de los profundos ojos azules habla, con sólo escuchar su voz creó qué está enfermo — Quiero mí gorro.

Elizabeth saca un gorro de los bolsillos internos de su chaqueta de cuero, la veo sorprendida cómo pasa de tener un rostro duro y sín emisiones a una muestra de preocupación por el joven hombre que junto a ella. — Esperen, Elizabeth y Kyle — viene fugazmente el recuerdo de ésos nombres, para luego abrir los ojos cómo platos, éllos son los alfas supremos o reyes de los hombres lobo.

—  ¿Cómo se siente Kyle? —  pregunta la rubia junto a él, del otro lado.

— Sí, sí Aska —  escucho nuevamente su voz cansada, pero luego tengo el entrecejo ceñido por escuchar ése raro nombre — Sólo un poco de frío.

—  Amor, enserio estás bien — la llamada Elizabeth toma de cada lado del rostro al de ojos azules.

— Sí, amor —  Kyle le planta un fugaz beso a Elizabeth, la cuál sonríe.

—Volviendo al tema — Elizabeth nos dirige una mirada de suprioridad a la vez que su voz vuelve a ser fría y dura — Hemos vendido por la joya qué le dejó Antonella a su hija.

— ¿Qué mí hija qué? —  doy un respingo al escuchar la fuerte voz de Ashton trás de nosotras.

Tanto Shara cómo yo nos ponemos en pie, mí piel sé eriza al ver los orbes de Ashton de color rojo — Cálmate Ashton —  la voz de Luke quién viene trás él se insta —Son nuestros alfas.

Veo cómo asombrada cómo sus ojos vuelven a ser los mismo de siempre — Qué quieres Elizabeth —  se acerca amenazante a nuestro lado —  Mí familia no quiere y no tiene problemas contigo.

—  ¿Cómo estás Ashton? —  interviene Kyle levantándose dificultosamente —  Espero qué Gema y Helen allán sido de gran ayuda durante el ataque.

Siento cómo Ashton me toma de los hombros para luego quedar tras de mí, el a mis espaldas, para luego enrollar sus musculosos brazos en mi cintura — Sí Kyle, fueron de gran ayuda — frunzo el ceño extrañada por el cambió en el tono de su voz al dirigirse a Kyle, es más suave y amable qué al tono en el qué se dirigió a la pelinegra — ¿Y tú Kyle cómo estás?.

Kyle se sostiene de Elizabeth con claro cansancio — Acá muriendo día a día, lo normal.

(...)

Ashton

Suelto un sonoro suspiro estando ya en la oficina,  yo nunca,  núnca pensé qué Kyle y mucho menos Elizabeth vendrían a mi manada,  según recuerdo Helen me dijo qué estaban en Cochabamba.  Me siento en mí cómoda silla frente a Elizabeth.

— Eres idiota o qué Ashton — enarco la ceja en su dirección,  al parecer ya olvidó en lo qué quedamos con Kyle,  que hablaríamos normalmente — ¿Cómo sé te ocurre festejar lo qué sea qué allan festejado y dejar sin protección los límites de Colmillo Rojo en plena amenaza de una bruja y su hermana una maldita Nigromante?.

Al escuchar su pregunta la realidad me golpea,  éso es cierto,  no pregunté cómo estaban las vigilancias de las fronteras — Tienes razón,  fue un descuido imperdonable — le digo pensando qué gracias a la Diosa Luna no tuvimos ningún ataque — Lo bueno es qué no tuvimos ningún ataque.

— Sí,  pero debés tener más cuidado — espeta  relajando sus facciones — Ahora Ashton debes de saber qué mi esposo,  está mal y como bién sabes por Helen,  hemos estado buscando una muy valiosa joya,  el Corazón de la Luna por su vital contenido — ladeo la cabeza por su reacción al hablar de ello — Y según los relatos y escritos qué pudimos encontrar de una manada en Bolivia,  la antigua reina Amber le obsequio la mitad de esa joya a una chica de está región y pensbamos que es una antigua familiar de Antonella.

— ¿Y porqué creés qué está acá? — pregunto — Sólo son especulación y además sí supiera que el contenido de esa joya ayudaría a Kyle,  sin pensarlo se los habría envidiando con Helen.



J. A. Clever

Editado: 09.05.2018

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