Alpha Ashton ©

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 26

— ¡Luna! — me doy medía vuelta exaltada por el repentino grito tras se mí, al hacerlo frunzo el ceño al ver a la señora Mirian con escoba en mano — Pero qué hace usted no puede hacer eso.

Le observo confusa, ya qué me encuentro muy bién — ¿Porqué lo dice? — pregunto, ella se acerca hasta mí para quitarme la escoba.

— Mérida, desde ahora tú deber es dirigir nuestra manada junto al Alpha Ashton — abro los ojos cómo platos sorprendida por lo qué dice, puesto qué aunque me valla a casar con Ashton no quiere decir qué no haré nada — No debes hacer limpieza para éso estámos tus sirvientes.

—  ¡Ehh! — le digo para luego negar efusivamente con la cabeza — Para mí nadie es sirviente Michi, todos son iguales.

—  Pero bueno, es nuestro deber es...

— Qué tal sí limpiamos juntas - le propongo, a lo cuál ella se niega pero después de ver qué no daré mí brazo a torcer, ella acepta —  Shara me explicó que los deberes de la Luna es dirigir también la manada tanto cómo el alfa — ella me pasa la escoba qué antes me arrebató —Pero no quiere decir qué no puedo ayudar a hacer los deberes, al menos de la mansión.

Ella me sonríe al darme la razón, así sin perder tiempo nos ponemos manos a la obra, así limpiando la cocina, la sala, recogemos botellas, envaces de gaseosas, restos de globos, papel y mucho más, es lo qué recogemos para dejar limpio los dos lugares qué es dónde hay más basura luego de la fiesta de ayer, una fiesta muy animada y alegre.

Ashton me presentó cómo su Luna y dónde Luke hizo hincapié en qué somos los Alphas de está manada.

Seguimos limpiado hasta qué el cansancio se me hace me presente, nos damos un tiempo para descansar — La notícia nos a dado gusto — levanto la cabeza al escuchar cómo repentinamente Michi habla, le veo ceñuda — Qué tú le pediste matrimonio a Ashton — ella sonríe.

—  ¿Porqué?.

— Ashton es fuerte y valiente, pero es muy nervioso en cuánto se trata de mujeres — asiento en su dirección sonriendo también — Y eso sólo té abarca a tí Mérida y a Antonella, debes de saber qué un hombre lobo es fiel. Recuerdo cómo hecho a gritos a muchas mujeres qué antes y después de Antonella, no eran su mate — la veo expectante, al parecer se sumerge en sus recuerdos —Le agradezco a la Diosa Luna qué tu seas su mate Mérida, fueron muchos años en donde Ashton se sumergió en una gran tristeza, ya lo luchaba, ya ni siquiera vivía, luego se fué con Sky sin decir nada — ella me toma de las manos para mirarme directamente a los ojos, sus ojos se llenan de lágrimas pero sonríe a la vez — Cuidalos Mérida, a los dos.

Se qué se refiere a Ashton y Sky —Sí, claro qué sí, lo prometo.

(...)

Dos días después

Ashton 

Corro bajando ágilmente los escalones, ya en la primera planta observo cómo muchos están nerviosos llegó hasta ellos para luego atravesar a los espectadores, ya en el jardín me detengo abruptamente al ver la escena frente * — Es muy celosa — la voz de Irwin se hace escuchar en mi cabeza entre preocupado y sorprendido.

—  Sky — la llamo —  Sky suéltala la vas a matar.

Un escalofrío pasa por mí cuerpo al momento qué me mira, sus ojos estan rojos completamente mientras alza fácilmente el cuerpo de una niña de su misma edad o un poco mayor.

— Señor Ashton — hasta qué habla es qué me doy cuenta de qué Joshua está trás ellas sangrando por la nariz, y es también en ese momento dónde me doy una idea de lo qué a pasado.

—  Sky suéltala — le digo acercándome sigiloso —  Eres la futura lider de está manada Sky, no debes hacer nada a la ligera.

— Ella lo golpeó papá —  detengo mí caminar al escuchar su cambio de voz — Mí Joshua se nego a darle un beso y por éso lo golpeó, cómo se atreve a golpear a mí mate.

Abro los ojos como platos, rápidamente llego hasta ella para quitarle a la niña, puesto qué está por transformarse, al hacerlo le reviso el cuello a la niña suspiro al saber qué solo la sostenía y que no la estába apretando.

Todos se muestran sorprendidos, y por sus exclamaciones subo mí mirada, Sky aún con sus ojos rojos se acerca hasta Joshua para revisarlo y darle un sonoro beso en su frente.

— En su frente —  pienso al suspirar.

(...)

— Y porqué reaccionó de esa forma — pregunta Mérida con el ceño fruncido, yo sólo tengo mí cabeza recostada en sus piernas, éso es algo qué me gusta, me siento muy bien.

—  Su loba tomó el control, al parecer la otra chica qué es también una alfa, intentó besar a Joshua — desde dónde estoy puedo apreciar cómo Mérida se asombra por lo qué le digo —  Y bueno, en cuanto se trata a nuestra alma gemela, somos muy celosos y territoriales.



J. A. Clever

Editado: 09.05.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar