Alpha Ashton ©

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Capítulo 1 (T—II)

Tres años después

 

— ¿Mérida?.

— Uhum — murmuro.

— Tú hijo está llorando — la voz de Ashton llega hasta mís oídos,  intento moverme pero mí cuerpo sé encuentra en letargo.

— ¿Cómo qué mí hijo? — levanto mi cuerpo al analizar lo qué ha dicho — Sí no mal recuerdo,  es tú hijo también.

— Claro qué lo recuerdo,  así también cómo lo hicimos — enarco una ceja en su dirección — Pero es qué a Asher sólo le gusta qué tú lo arropes.

Una idea llega a mí cabeza — Ashton — le llamo — Sí vas tú,  qué tal sí rememoramos cómo hicimos a Asher.

— ¿¡En serio!? — Ashton levanta su cuerpo tan rápido qué casí se cae de la cama,  lo qué me hace mucha gracia — Entonces iré yo,  haré qué deje de llorar y qué se duerma,  y cuándo vuelva cuándo vuelva, tú y yo.

Fugazmente le doy un casto beso en los labios qué lo hace parar de balbucear,  al alejarnos uno del otro me percato del cambio de color en los ojos de mi esposo,  veo cómo se levanta para así salir de la habitación rumbo a la de nuestro pequeño Asher.

Ya estando sola me acuesto nuevamente intentando conciliar el sueño,  pero me es imposible, él recuerdo de todo lo qué ha pasado en estos tres años me llega a la cabeza.  Suelto un suspiro volteando mí cuerpo para mirar directo al techo; primero qué mañana es nuestro tercer aniversario de casados con Ashton,  lo cuál es motivo de celebración tanto para nosotros cómo para toda la manada, luego está él nacimiento de nuestro pequeño alfa Asher, él en dos semanas cumplirá seis meses de edad,  lo cuál también será motivo de celebración tanto cómo todos los días desde su nacimiento.

Alex luego de la boda,  sólo estuvo unos días más acá y volvió a Costa Rica con su familia.  Familia qué conocí cuándo estuvimos en Panamá,  fué una gran sorpresa encontrarlos en el aeropuerto esperandonos, otra cosa que me sorprendió fué el gran padecido de mí sobrino Bryan con su padre,  es decir mí hermano,  cuándo tenía su edad.  Desde ése entonces hemos estado en comunicación,  y lo mejor es qué estarán el día de mañana acá.

Mañana también estarán acá Harry y Louis,  al igual Shara y Blake,  estoy dos se casaron en Caracas y han estado todo esté tiempo en Venezuela por lo qué ha sido muy alegre la noticia de que vendrán mañana.

Y bueno...  Joshua y Aska,  esos dos son novios,  lo sorprendente fue la manera en qué le pidió permiso a Ashton de poder dar ése paso con nuestra hija,  un combate,  sí un combate cuerpo a cuerpo con Ashton y le ganó,  aúnque todos pensamos qué mí esposo se dejo ganar por el bienestar y felicidad de ellos dos.

Ahora a mis desarrollados oídos viene el sonido de un potente ronquido,  frunzo el ceño — Acaso de a dormido — pienso,  me levanto de la cama buscando mis pantuflas,  ya en teniéndolas me encamino hacia la puerta para así salir al pasillo,  a mi derecha puedo ver qué la siguiente habitación está iluminada doy unos cuantos pasos hasta llegar a l puerta,  sólo veo através de la abertura de la puerta para detenerme por la hermosa imagen frente a mí,  Ashton está dormido en el suelo mientras nuestro pequeño Asher está frente a su cabeza jalando sus cabellos.

Sonrió cuándo Asher comienza a darle besos en el rostro de su padre qué sigue sumergido en el mundo de los sueños,  al fin abro más la puerta para poder entrar,  llego hasta Asher para tomarlo entre mis brazos.

— Hola amor — susurro al juntar nuestras frente,  Asher al escucharme me da una sonrisa sin dientes.

Con Asher dejando caer su cabecita en mí pecho me dirijo hasta la puerta,  antes de salir volteo a ver a mí amado esposo él cuál sigue roncando en el suelo — Mmm al parecer está cómodo — sususrro — Bien,  Asher hoy dormirás con mamá.

(...)

— ¡Más fuerte Mérida! — el fuerte grito del alfa Kyle resuena en todo en campo de entrenamiento — Concentra tú energía en las palmas de las manos,  recuerda éso.

Yo asiento en su dirección decidida a atacarlo,  así qué sin esperar más cierro los ojos para comenzar a pensar en Ashton,  en Sky,  en mí bebe y en la manada,  en protegerlos.  Abro los ojos y me quedo impresionada está vez la energía concentrada en mis palmas de mis manos en forma de una esfera es más grande qué las otras,  — ¡Lánzala directamente a mí,  piensa qué soy el enemigo! — está vez me concentro en el cuerpo del alfa Kyle,  debo lanzar la esfera de energía a su dirección.  Y cómo él me enseñó la lanzo con todas mís fuerzas,  al principio pareciera que se desvía en dirección al bosque pero és en ése momento dónde uso mi secreto,  fijo mí vista en la esfera y modifico su rumbo,  sonrio cuándo veo qué mi esfera de energía ahora sí va a su dirección.



J. A. Clever

Editado: 09.05.2018

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