Alpha Ashton ©

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Capítulo 3 (T—II)

— Felicidades Mérida — no soy capaz de darme medía vuelta para saber qué quién és esa voz — ¿Dónde está mí sobrino?.

Louis y Harry me abrazan a la vez qué tienen cuidado de no apretarse mucho a mí, ya qué tengo en mis brazos aun muy dormido Asher — Hola chicos, ¿cómo están? ¿porqué no habían venido antes a visitarnos? — les pregunto animadamente.

—Muy bién — contesta el de ojos verdes — No hemos venido antes porqué ya tenemos un buen trabajo en Londres y no nos queda mucho tiempo libre.

A Louis le doy el aún dormido Asher, tanto el cómo su pareja se maravillan por lo tierno qué es mí bebe. Confiando en qué le cuidarán comienzo a buscar a Ashton y a Sky, a estos dos no les he visto por ningún lado, sigo asi hasta encontrarme con muchos de los invitados, de repente un brazo me jala dándome la media vuelta, al hacerlo mi rostro pasa de confundida a impresionada por los tres pares de ojos qué tengo frente a mí.

—¡Alex! — la emoción me abarca tanto así qué no la pienso mucho para abalanzarme a sus brazos —¿Té he extrañado? ¿porqué no me haz visitado?.

— Yo también te he extrañado — siento cómo me aparta un poco, dirijo mí mirada hacía abajo encontrado a una versión de Alex idéntica de cuándo era un niño sólo qué de ojos almendrados y la piel morena — Él es mí hijo Bryan, en todo el viaje no a parado de preguntarme cómo eres.

— Hola pequeñín — me arrodillo hasta estar a su altura, el se sonroja lo cuál es muy tierno — Soy tú tía Mérida. — él inesperadamente con sus manos me toma de cada lado de mi rostro, al verle me percato qué tiene el ceño fruncido y los ojos entrecerrados.

— Tía, ho-hola tía Mérida — sonrió al escucharle y verle también reír — Eres más bonita de cómo te imaginé y tienes los ojos más claros que los de papá.

— Gracias —le respondo dejando un beso en su frente.

— Mérida, ella es mí esposa Amy — frente a mí una menuda mujer joven y atractiva, ella suelta la mano de Alex para abrazarme.

— Mucho gusto Mérida, Alex nos ha hablado mucho de tí.

—El gusto es mío — le respondo al separarnos — Gracias por cuidar de mí hermano todos éstos años.

La esposa de mí hermano toma está vez la mano de su hijo, para luego verme a los ojos nuevamente — Siempre se meten en problemas, pero son los hombres más importantes de mí vida.

Alex en un rápido movimiento de la un fugaz toque de la labios a Amy lo qué la sonroja. Luego de unos minutos llegan hasta nosotros Louis y Harry con ahora un Asher derramado lágrimas, yo intento tomarlo de los brazos de Harry pero Alex es más rápido tomándolo entre sus brazos.

— Así qué éste bodoque es el nuevo miembro de la família —Asher para de llorar con sólo ver el rostro de mí hermano, es decir, de su tío — Mira Mérida, tiene tus mofletes.

Todos ríen mientras siento mí rostro arder a la vez qué llevo mis manos a mís mofletes digo mejillas. Pero pasamos un buen rato hablando, hasta qué yo debo ir a darle de comer a Asher y ahí les dejo.

(...)

Ashton

— ¿Papá, tú qué piensas? — la voz preocupada de Sky me saca de mis pensamientos, pero cómo prestar atención a mí alrededor sí frente a nosotros, están dos de mis viejos amigos muertos — ¿Papa?.

— Las armas son de cazadores, Sky — me interpongo entre tal escena y mí hija — Ellos núnca han llegado está éste punto, porqué Elizabeth y Kyle viven en el país — tanto Derek, cómo su hermano Luke y Joshua se ven tensos pero se mantienen alertas a mis palabras — Saben qué ellos no son contrincantes para Kyle, ¿porqué han venido?.

Muchas hipótesis llegan a mí cabeza, la más acertada es qué ellos dos estarán acá con nosotros y quieran matarlos, pero aún así, no podrían contra Kyle. La otra és, Alex y Mérida, ya que hoy estarán los dos juntos.

— ¡Ashton! — todos damos medía vuelta por el grito tras de nosotros — Maldición, he llegado tarde.

Mí primera impresión al verlo es alegría, es mí cuñado y es bueno qué Mérida le vea y así no estar triste por él, pero rápidamente mí expresión cambia por la palabras dichas.

— Maldición están aquí — se pasa las manos por el cabellos cómo sí estuviera frustrado por algo.

— ¿Los cazadores oscuros, Alex? — Alex asiente ante las palabras de Derek — ¿Pero porqué, qué buscan?.

— Vienen por Mérida...

— ¡¿Qué mierdas haz dicho?¡ — mis manos las empuñó, irremediablemente siento mí pecho arder — Cómo qué vienen por Mérida.



J. A. Clever

Editado: 09.05.2018

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